Mostrando entradas con la etiqueta 3. HISTORIA DEL MUTUALISMO COLOMBIANO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 3. HISTORIA DEL MUTUALISMO COLOMBIANO. Mostrar todas las entradas

12 de noviembre de 2013

HISTORIA DEL MUTUALISMO COLOMBIANO. 2. La ayuda mutua en la etapa medieval .

Conferencias, cursos y seminarios en Liderazgo: fungestar@gmail.com 
Origen, desarrollo y actualidad del Mutualismo y de las Asociaciones Mutuales en Colombia.

Por FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA.  
Cada semana un nuevo Capítulo de la historia del mutualismo Colombiano.

Siguiendo los planteamientos de Kropotkin, “… cuanto más conocemos la ciudad medieval, tanto más nos convencemos de que no era una simple organización política para la protección de ciertas libertades políticas.”

Se ve una práctica mucho más grande que lo que se dio en la comunidad aldeana la unión que se daba con fines de ayuda mutua, de apoyo mutuo, tanto para la producción como para el consumo y en general para el desarrollo de la vida en sociedad

 “… sin imponer a los hombres, por ello, los grillos del Estado, sino, por el contrario, dejando plena libertad a la manifestación del genio creador de cada grupo individual de hombres en el campo de las artes, de los oficios, de la ciencia, del comercio y de la organización política” al decir de Kropotkin.

Donde quiera que pongamos la vista nos encontramos con un mismo estilo de organización federativo “de pequeñas comunas o parroquias o guildas; los mismos "suburbios" alrededor de la "ciudad" madre”. Desde la perspectiva de la democracia se encuentra siempre la misma asamblea popular; los mismos signos exteriores de independencia, todo ello unificado más de lo que se pudiera pensar

El protector (defensor) de la ciudad bajo distintas denominaciones, y distintos ropajes, representa a una misma autoridad defendiendo los mismos intereses; el abastecimiento de víveres, el trabajo, el comercio, están organizados en las mismas líneas generales: el apoyo mutuo para desarrollar todas las actividades.

Las guerras y las diputas territoriales marcaron el devenir de aquellas épocas en las cuales pareciera darse la razón a quienes afirman que el hombre esta hecho para la guerra, sin embrago, la corriente de ayuda y apoyo mutuo no se apagó en las masas, y su fluidez se da posterior a la derrota sufrida por las ciudades libres, velozmente renace, con más ímpetu y fuerza que antes el llamado comunista de los primeros voceros de la reforma y persiste aún más después de la decepción de las masas que ven una vez más truncado el deseo de construir una nueva vida.

La tendencia de los seres humanos a recurrir siempre a la ayuda mutua como esencia de su actuar se origina en el mismo momento de la aparición del hombre sobre la faz de la tierra, y está tan íntimamente ligado a su desarrollo que a pesar de las sucesos de la humanidad se conserva hasta nuestros días de manera manifiesta en todos los actores.

Esta tendencia desplego su accionar con mayor ímpetu en los periodos de paz y bienestar por obvias razones en cuanto a situaciones de carácter represivo causadas por el mismo hombre, lo destacable es que cuando la calamidad flagela al ser humano desde las guerras y países enteros fueron devastados, el hambre llevaba a la muerte a poblaciones enteras y que decir cuando era el yugo del poder quien esclavizaba más se reforzaba el criterio de la ayuda mutua fundamentalmente. y allí radica el origen de la mutualidad, entre los más pobres.

Dejemos que sea el propio Kropotkin, con sus palabras quien cierre este capítulo.

“… cada vez que la humanidad tenía que elaborar una nueva organización social, adaptada a una nueva fase de su desarrollo, el genio creador del hombre siempre extraía la inspiración y los elementos para un nuevo adelanto en el camino del progreso, de la misma inclinación, eternamente viva, a la ayuda mutua.”

Y le d una vital importancia a la ayuda mutua cuando la considera fuente de inspiración porque “Todas las nuevas doctrinas morales y las nuevas religiones provienen de la misma fuente. De modo que el progreso moral del género humano, si lo consideramos desde un punto de vista amplio, constituye una extensión gradual de los principios de la ayuda mutua, desde el clan primitivo, a la nación y a la unión de pueblos, es decir, a las agrupaciones de tribus v hombres, más y más amplia, hasta que por último estos principios abarquen a toda la humanidad sin distinciones de creencias, lenguas y razas.”

Próxima entrega “La ayuda mutua en la sociedad moderna”

4 de noviembre de 2013

HISTORIA DEL MUTUALISMO COLOMBIANO. 1. LA TRAVESÍA REQUIERE DE AYUDA MUTUA.

Origen, desarrollo y actualidad del Mutualismo y de las Asociaciones Mutuales en Colombia.

Por FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA.  
Cada semana un nuevo Capítulo de la historia del mutualismo Colombiano.
 A MANERA DE INTRODUCCIÓN

"Ante la necesidad de reinventarse y reinventar el mundo, El Ser debe gritar: ¡DIOS mío lo logre y no decir: Eureka lo encontré"[i] con esta premisa doy inicio a esta obra después de años de investigación y estudio, porque no es una casualidad sino una causalidad lo que nos lleva a desglosar paso a paso un tema de vital importancia para la economía social y particularmente para el que hacer futuro de las Asociaciones Mutualistas en Colombia y en Latinoamérica.

LA TRAVESÍA REQUIERE DE AYUDA MUTUA. Iniciar la travesía de hacer algo de historia no es nada fácil desde luego, sin embrago es necesario hacer este ejercicio para aportar en la construcción de un verdadero mutualismo y no exagero cuando afirmó que el noventa por cuanto de las asociaciones mutuales que actualmente existen en Colombia ignora la realidad de su origen verdadero, quienes han escrito acerca del tema se han quedado cortos al n ir hasta los orígenes y todo lo que conocemos inicia con la misma cantinela “hace tres mil años en el río Nilo…”

No es que esto no sea cierto, no, lo que ocurre es que no podemos hablar de la historia del mutualismo (es una doctrina) partiendo de las primeras formas de organización de ayuda mutua (la organización) por ello, este estudio ha decidido dividirse en cuatro partes fundamentales y de igual importancia las cuatro.

La primera de ella nos lleva a tomar el criterio que hemos esbozado en otros escritos “La Reinvención del Mutualismo Colombiano” tomando como base la teoría[ii] administrativa que nos dice que si no vamos a los origines de nuestros valores y principios no lograremos jamás el cambio que tanto a anunciamos en todos los foros y eventos empresariales, de economía tradicional capitalista y de economía solidaria. El abordaje es entonces desde los orígenes de la ayuda mutua y para ello hemos retomado los criterios del mejor investigador y escritos del tema de ayuda mutua, hablamos del ruso Piotr KROPOTKIN y del ideólogo y padre del mutualismo universal como doctrina, aquí hacemos referencia al francés  Pierre-Joseph Proudhon

 

Segunda etapa es la de ver los primeros asomos de organización medioevo, colonia y el rol de las guidas, los montepíos, la Guilda (entre otras figuras) y las Sociedades democráticas cuyo fin fue la prohibición de su existencia con la Constitución de 1986.

 

Tercer periodo las forma organizaciones en Colombia mutuarias y mutuales hasta el año 1991 fecha de la nueva constitución colombiana, sus avances y retrocesos por falta de líderes verdaderamente comprometidos.

 

Finalmente lo que ha acaecido después de la Constitución del 91 hasta nuestros días con la entrada en el rol del mutualismo de un nuevo pensamiento, de una nueva forma de ver el mutualismo: LA EMPRESARIALIDAD y el Programa de COLOMBIAMUTUAL la “Reinvención del Mutualismo Colombiano”


1. LA TRAVESÍA REQUIERE DE AYUDA MUTUA

Bien, demos paso al estudio de la AYUDA MUTUA

Para entender la importancia de lo que realmente es ayuda mutua y su importancia como valor debemos traer el mejor testimonio que existe al respecto: la obra Apoyo Mutuo del ruso Kropotkin[iii] quien nos lleva de la mano por los vericuetos más espectaculares desde la ayuda mutua entre los animales y las diferentes etapas del hombre, desde los salvajes hasta nuestros días, dejemos que sean las palabras de Kropotkin quienes nos desvelen este valor, tomando las citas de mi obra Historia del Mutualismo Colombiano.

“… si recurrimos, a la verificación indirecta y preguntamos a la naturaleza: "¿Quiénes son más aptos, aquellos que constantemente luchan entre sí o, por lo contrario, aquellos que se apoyan entre sí?", en seguida veremos que los animales que adquirieron las costumbres de ayuda mutua resultan, sin duda alguna, los más aptos. Tienen más posibilidades de sobrevivir como individuos y como especie, y alcanzan en sus correspondientes clases (insectos, aves, mamíferos) el más alto desarrollo mental y organización física... probablemente (la ayuda mutua) tiene importancia mucho mayor que la lucha mutua, porque facilita el desarrollo de las costumbres y caracteres que aseguran el sostenimiento y el desarrollo máximo de la especie junto con el máximo bienestar y goce de la vida para cada individuo, y, al mismo tiempo, con el mínimo de desgaste inútil de energías, de fuerzas.”

En desarrollo de su obra nos traslada Kropotkin a los salvajes y a la primera organización del hombre que no es precisamente la familia como aseguran algunos autores.


“La familia no sólo no fue la forma primitiva de organización, sino que, por lo contrario, es un producto muy tardío de la evolución de la humanidad. Por más lejos que nos remontemos en la profundidad de la historia más remota del hombre, encontramos por doquier que los hombres vivían ya en sociedades, en grupos, semejantes a los rebaños de los mamíferos superiores. Fue necesario un desarrollo muy lento y prolongado para llevar estas sociedades hasta la organización del grupo (o clan), que a su vez debió sufrir otro proceso de desarrollo también muy prolongado, antes de que pudieran aparecer los primeros gérmenes de la familia, polígama o monógama. Sociedades, bandas, clanes, tribus -y no la familia- fueron de tal modo la forma primitiva de organización de la humanidad y sus antecesores más antiguos…”

La profunda investigación de Kropotkin desarrolla toda una suerte de ejemplos de tribus, de clanes y todo aquello que significó y significa aún en algunas artes del mundo la vida de los primitivos y concluye de manera tajante:

“Citar más ejemplos de la vida de los salvajes significaría solamente repetir, una y otra vez, lo que se ha dicho ya. Dondequiera que nos dirijamos, hallamos por doquier las mismas costumbres sociales, el mismo espíritu comunal. Y cuando tratamos de penetrar en las tinieblas de los siglos pasados, vemos en ellos la misma vida tribal, y las mismas uniones de hombres, aunque muy primitivas, para el apoyo mutuo. Por esto Darwin tuvo perfecta razón cuando vio en las cualidades sociales de los hombres la principal fuerza activa de su desarrollo máximo, y los expositores de Darwin de ningún modo tienen razón cuando afirman lo contrario.”

Una vez que nos vamos encontrado con los grados más elevados de desarrollo de la humanidad y desde la perspectiva de la historiografía solemos hallar solamente luchas y conflictos, las viajas relaciones parecen quebrarse; las lucha entre tribus, los clanes contra los clanes, hace que la humanidad se divida en castas y que los déspotas esclavistas se adueñen del ser dispuesto a guerrear y es cuando los historiadores nos llevan a la conclusión que la guerra y la opresión se tornan en la única forma de vida y hacen de esta falacia la esencia de la naturaleza humana.

Sin embargo, nos dice Kropotkin: Sin embargo, basta someter a un examen más cuidadoso la vida cotidiana del hombre durante el período histórico, como han hecho en los últimos tiempos muchos investigadores… Dejando de lado las ideas preconcebidas de la mayoría de los historiadores, y
su evidente predilección por la parte dramática de la vida humana, vemos que los mismos documentos que aprovechan ellos habitualmente son, por su esencia tales, que exageran la parte de la vida humana que se entregó a la lucha y no aprecian debidamente el trabajo pacífico de la humanidad. Los días claros y soleados se pierden de vista por obra de las descripciones de las tempestades y de los terremotos.”

Existen periodos de la historia estudiados de mejor forma que permiten ver la otra corriente la de la ayuda mutua superando en creces la “historia” que nos venden acerca de destrucción y la guerra como esencia del ser humano. Al respecto y hablando de los “barbaros” nos dice Kropotkin:

“La comuna aldeana constituía una institución crecida naturalmente, y por ello no podía ser de estructura completamente uniforme. Hablando en general, era una unión de familias que se consideraban originarias de una raíz común y que poseían en común una cierta tierra.”… “La comuna aldeana era entonces el arma principal en la dura lucha contra la naturaleza hostil. Era, también, el lazo que los campesinos oponían a la opresión de parte de los más hábiles y fuertes, que trataban de reforzar su autoridad en aquellos agitados tiempos. El "bárbaro" imaginario, es decir, el hombre que lucha y mata a los hombres por bagatelas, existió tan poco en la realidad como el "sanguinario" salvaje de nuestros literatos.”

El apoyo mutuo es la esencia del desarrollo de los “barbaros” por miles de años.


“El apoyo mutuo atraviesa como un hilo rojo toda la vida de los kabilas, (para tomar un ejemplo) y si uno de ellos, durante un viaje fuera de los límites de la tierra natal, encuentra a otro kabila necesitado, debe prestarle ayuda, aunque para esto tuviera que arriesgar sus propios bienes y su vida.”

“Cuando los lazos del origen común comenzaron a debilitarse a causa de las migraciones frecuentes y lejanas, y el desarrollo de la familia separada dentro del clan mismo, también destruyó la antigua unidad tribal; entonces, una nueva forma de unión, fundada en el principio territorial -es decir, la comuna aldeana' fue llamada a la vida por el genio social creador del hombre. Esta institución, a su vez, sirvió para unir a los hombres durante muchos siglos, dándoles la posibilidad de desarrollar más y más sus instituciones sociales”

Es así que el hombre va dando forma a esas organizaciones de la ayuda mutua, esa “comuna aldeana” da paso en los años posteriores al nacimiento de las “guildas”, las cuales nos refieren los historiadores como la primeras formas de mutuales, y, vemos como una vez más la verdad es otra y para ello citemos nuevamente a nuestro autor de respaldo, el ruso Kropotkin cuando concluye esta parte de historia:

“Ahora tenemos que seguir el desarrollo más avanzado de aquella tendencia a la ayuda mutua, siempre inherente al hombre. Tomando las comunas aldeanas de los llamados bárbaros en la época en que entraron en el nuevo período de civilización, después de la caída del imperio romano de Occidente, debemos estudiar ahora las nuevas formas en que se encauzaron las necesidades sociales de las masas durante la edad media, y especialmente, las guildas medievales en la ciudad medieval”


Próxima entrega: “El valor de la ayuda mutua en la etapa medieval”





[i] Esta expresiones la base de mi obra ACCIÓN DEL LÍDER POLIVALENTE. Bogotá Fungestar 2012.
[ii] Esta teoría y la perspectiva de la reinvención se han adaptado con criterio propio para la presente investigación y desarrollo de la obra, a partir de GOSS, Tracy, y otros, LA MONTAÑA RUSA DE LA REINVENCIÓN. En Harvard Business Review. Gestión de Cambio. Primera Edición, Buenos Aires. Argentina. 2004.

[iii] Los fundamentos de esta parte de la obra son tomados de la obra APOYO MUTUO del ruso Piotr Kropotkin.

 


1 de julio de 2013

(7) EVOLUCIÓN Y DESTRUCCIÓN DE LAS SOCIEDAD DEMOCRÁTICAS EN COLOMBIA (HISTORIA)

Conferencias, cursos y seminarios en Liderazgo: fungestar@gmail.com
Conferencias, cursos y seminarios en Liderazgo: fungestar@gmail.com 
Origen de las Asociaciones Mutuales en Colombia. Por FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA.*  
Cada semana un nuevo Capítulo de la historia del mutualismo en Colombia. 

Retomado la historia de las Asociaciones democráticas vemos como la evolución de estas organizaciones va de la mano con la lucha política de aquellos años, los artesanos, fuente de las democráticas, se oponían a la candidatura de Mosquera y al libre cambio de Florentino González

Hacia 1848, la Sociedad Democrática de Bogotá, apoya decididamente a José Hilario López para la presidencia. Su influencia fue decisiva, introduciéndolos, así fuera de manera precaria, en el sistema de gobierno. La reacción de los conservadores no se hace esperar y crean sus propias organizaciones  como la Sociedad Católica y la Sociedad Popular, dirigidas por los sacerdotes jesuitas. El trasfondo de estas entidades nuevas no era otro que el miedo, pues consideraban peligrosa, en la conformación de las sociedades democráticas, a la irrupción del socialismo en la política de la Nueva Granada, cualquier parecido con el presente no es coincidencia, siempre se ha visto a quienes piensas o pensamos de manera diferente al sistema establecido, al statu quo como un peligro, y se persigue a sus dirigentes.

Según los textos investigados[i]José Hilario López entendió bien la importancia de las Sociedades democráticas como instrumento eficaz de su gobierno y por eso las defendió y propició su proliferación en todo el territorio nacional. Al punto de que de 1849 a 1852 se fundaron más de cuarenta Sociedades democráticas con distinta denominación. Prácticamente no hubo ninguna ciudad o pueblo que no tuviera su propia sociedad democrática.

Corría el año de1850 y tanto en Bogotá, como en las provincias de creaban al píe de la Democráticas, imprentas y nuevos diarios que servían para la transmisión de las ideas revolucionarias de la época poniéndose a la cabeza de las organizaciones y sirviendo de modelo la Sociedad de Artesanos de Bogotá, (que para entonces contaba con cerca de 4.000 miembros), aparecieron sucesivamente llenas de actividad y entusiasmo y con personal numeroso en Cali, Popayán, Buga, Cartago, Medellín, Rionegro, Mompós, Cartagena, Santa Marta y Pamplona, y en casi todas las poblaciones importantes de la República.

El foco revolucionario estaba prendido y en las Democráticas participaban todo tipo de hombres y mujeres, a la vez que la participación en policía era cada vez más evidente con integración de hombres de estado, ancianos, jóvenes, mujeres, artesanos, sacerdotes y militares.

Quizá, más que causa de perturbaciones del orden público, los desórdenes que se atribuyen a las sociedades democráticas son meras manifestaciones de una afección peligrosa del orden social. “El derecho de reunión es una de las condiciones de la conservación de las libertades humanas y del buen funcionamiento de las leyes, y el legislador debe mirarse mucho al decretar restricciones contra él. Odiado y temido por los gobiernos despóticos fundados en la usurpación violenta y encaminados a expropiación constante del trabajo de los hombres, el derecho de reunión funciona en paz y con utilidad general en los países bien organizados”

El resultado de la exageración del espíritu de partido y el despotismo atacaron a las sociedades democráticas y lo que ellas representaban, se le atribuye esta situación o postura ideológica en parte por herencia del pueblo español, y de otro lado al “… furor de la larga y sangrienta lucha de la independencia que presidió a la formación de estas nacionalidades, ha quedado inoculado en nuestra sangre y en nuestros huesos; enfermedad que es un deber de las generaciones venideras combatir sin descanso”

“Enfermedad” herencia de los dirigentes del mutualismo que continua en nuestros días con mayor odio e irracionalidad que entonces, ya lo trataremos en lo ocurrido con el mutualismo colombiano en los años 2005 en adelante.

Algunas medidas populista de los gobiernos posteriores ilusionaron a los artesanos quienes veían a su favor la constitución de un Estado proteccionista, y  “los decretos expedidos sobre préstamos forzosos o "derrames" para mantener el orden público y las obras sociales, fueron "la manzana de discordia" con los comerciantes importadores. Tal fue la reacción de los comerciantes al ver su negocio herido, que muchos de ellos se asilaron en la embajada americana para poner a buen recaudo sus capitales y así evitar el pago de los "derrames" (impuestos).

Sin embargo ayer como hoy se traiciona siempre a quienes han puesto todo en la lucha y el conflicto con los comerciantes con el Liberalismo dejó los primeros tendidos en el campo, las Democráticas fueron sacrificadas poco a poco. Las relaciones de las Democráticas con el naciente partido Liberal (una mezcla de intereses de comerciantes, intelectuales, pequeña burguesía y burocracia, antibolivarianos de la vieja guardia de la Independencia y hasta terratenientes) y con los comerciantes sufrió grandes  transformaciones en los años de 1854 a 1870.

“Derrotada la revolución de 1854 era de presumir que las protestas y finalmente la insurrección contra el libre cambio terminaran. Sin embargo veinticuatro años después se presentan nuevos brotes en la ciudad de Bucaramanga, conocidos como "los acontecimientos del 7 y 8 de septiembre de 1879". Esta vez, los hechos fueron propiciados por miembros pertenecientes a la Sociedad Democrática "Culebra Pico de Oro" contra los socios del club de Soto o club de comercio de esa ciudad, en su mayoría comerciantes nacionales y extranjeros, principalmente alemanes”.

No es del caso ahondar en lo ocurrido bástenos decir que la lucha entre artesanos y comerciantes se vería ahondada cada día más.

Tanto en la provincia como en Bogotá, “la importación de artículos extranjeros, profundizó aún más la diferencia entre la situación económica y social de los comerciantes y los artesanos de esa ciudad. El libre cambio sólo mejoró la de unos pocos, mientras el resto de la población siguió en su misma condición de pobreza. La libertad económica con que nuestros románticos liberales del siglo XIX pretendieron solucionar nuestra penosa situación económica, no fue más que una "quimera". Los gólgotas y los que los siguieron, pensaron equivocadamente que con este sistema podían armonizar los intereses individuales con los de la sociedad entera, cuando la realidad demostraba exactamente lo contrario. Las actividades más provechosas para el individuo, eran y son las que menos contribuyen al desarrollo de la economía”

Se dice que los hechos acaecidos en Bucaramanga fueron las últimas manifestaciones de las sociedades democráticas de artesanos contra el libre cambio, ya que la Constitución de 1886 se encargó de enterrarlas definitivamente al ordenar (art.47) que "quedaban prohibidas las Juntas Políticas populares de carácter permanente" en clara alusión a las "Democráticas", únicas agrupaciones que tenían esas características.
Otros documentos indican que probablemente las Sociedades Democráticas fueron utilizadas por fuerzas políticas y económicas, como los comerciantes y aun los miembros del gobierno de entonces, o por lo menos, que, en sus comienzos, había entre unas y otras relaciones muy estrechas, las apoyaron mientras les servían y las exterminaron cuando ya no les interesaban.

Nada distinto ocurre hoy con la Economía Solidaria que es utilizado por los gobiernos de turno y los dirigentes mutualistas y cooperativistas e prestan a todo tipo de componendas y acomodamientos en contra de los intereses reales de un sector tan importante como es el de la Economía Solidaria.

Próxima entrega “SOCIEDADES DE AYUDA MUTUA” 1873 - 1930

[i] Las sociedades democráticas y la insurrección de los artesanos contra el librecambio. PARTIDO LIBERAL DEPARTAMENTO CALDAS http://partidoliberalcaldas.galeon.com/Sociedad.html
JAIME JARAMILLO URIBE. UNIVERSIDAD DE LOS ANDES – BOGOTÁ. Las sociedades democráticas de artesanos y la coyuntura política y social colombiana de 1848

** Presidente del Observatorio Latinoamericano SOLDEAMÉRICA
Presidente de la Confederación COLOMBIAMUTUAL
Gerente de la Asociación Mutual EMPRENDER
Director Académico de la Fundación Educativa FUNGESTAR
Director de la Revista Virtual SOLDEAMÉRICA

19 de junio de 2013

(6) ROL DE LAS SOCIEDADES DEMOCRÁTICAS EN EL ORIGEN DEL MUTUALISMO EN COLOMBIA (Historia)

Conferencias, cursos y seminarios en Liderazgo: fungestar@gmail.com
Origen de las Asociaciones Mutuales en Colombia. Por FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA.*  Cada semana un nuevo Capítulo de la historia del mutualismo en Colombia.

Ya vimos en la entrega pasada como las Cofradías fueron germen de la mutualidad, del desarrollo de la ayuda mutua desde la perspectiva de su objeto, pero con un carácter eminentemente religioso con imposiciones del clero sobre tales organizaciones.

Ahora vemos como el entorno económico y político influye y el pensamiento de los librepensadores de Europa, socialistas utópicos y anarquistas,  impregna al ser humano de la Nueva Granada, en su búsqueda por crear formas de ayuda mutua para solucionar problemas de las comunidades y en las comunidades.

Para entender el rol que jugaron las Sociedades Democráticas en Colombia es necesario ver el entorno político, social y económico de la época en la cual fueron creadas y la trasformación que vivieron esas sociedades desde lo apolítico a lo político deliberante. Cual fue la esencia de etas organizaciones, su evolución y muerte como germen del actual mutualismo colombiano.

Algo importante y que permite, en parte, entender el actual estado del mutualismo colombiano es el odio de sus dirigentes desde sus inicios hasta nuestros días, en aquella época con argumentos y luchas abiertas de fundamento económico y político;  hoy sin argumentos y en una pelea soterrada e hipócrita, politiquera y mezquina, que no permite el desarrollo de lo que Gonzalo Pérez llama la inamovilidad del mutualismo.

Por aquellas calendas acaeció la llamada “Primavera de los Pueblos” de 1848, una de las formas en que la historiografía señala la oleada revolucionaria que acabo con la Europa del absolutismo. Estas revoluciones de corte liberal manifestaron unos sesgos ideológicos de corte nacionalista y marcan la influencia del incipiente movimiento obrero europeo

Si inicio es en Francia y corre por toda Europa llegando a España e influyendo desde allí nuestra américa y especialmente a Colombia como veremos más adelante, si bien su “éxito” fue efímero y se impuso un gobierno de corte conservador, la trascendencia histórica de aquellos épicos momentos fue decisiva al sembrar de manera frontal la imposibilidad de mantener sin cambios el statu quo, como habían pretendido los contrarrevolucionarios de la Restauración.

Provincia de La Nueva Granada 
La Nueva Granada de 1848  se caracterizaba por un modelo económico de la época, era el librecambio la práctica económica que permitía la comercialización de productos entre los países, sin que obrara entre ellos la acción de regulaciones externas como el cobro de impuestos o tarifas aduaneras.

De otro lado la influencia de los artesanos en posición a este modelo que los arruinaba, comenzaron a organizarse en las diferentes ciudades alrededor de las Sociedades Democráticas, las cuales se constituyeron en grupos gremiales con intereses políticos.

En este marco nace la primera Sociedad Democrática de la  Nueva Granada con un objeto social claramente definido por el Historiador Camacho Roldan, miembro activo de una de estas organizaciones, en su obra “MIS MEMORIAS”. Camacho Roldán, Salvador, 1827-1900.

“En un principio tenía por objeto prestarse auxilio recíproco en casos de enfermedad o de muerte, establecer escuelas nocturnas en que se enseñase a leer y escribir y dibujo lineal”.

“Desde 1846 se había formado en Bogotá una asociación de la clase de los artesanos sin carácter alguno político en un principio, pero poco a poco fue adquiriéndolo y en 1849 ya llegó a ser una fuerza respetable en el movimiento de los partidos”.

Allí está el origen de las mutuales, que, como vimos en capítulo anterior de esta obra,  nacen en la esencia de la Cofradías, aquí ya adquieren sentido mutual y de paso sientan la base de lo que marca una época bastante larga de las mutuales colombianas “brindarse auxilio recíproco en casos de enfermedad o de muerte…” que tiempo después las marcaría como “sociedades enterradoras”

La primera organización según Camacho Roldan fue la Sociedad de Artesanos de Bogotá, entidad con sesgo de clase, pues fueron los artesanos y veámoslo en las propias palabras del historiador:

“El presidente de la Sociedad en 1848 era un. zapatero, padre de familia, modesto, honrado, trabajador: llamábase Francisco Vásquez Guevara, y los socios más notables, que podían ejercer y ejercían influencia sobre sus compañeros, eran los señores Ambrosio López Londoño (sastre, que fue también presidente de la Sociedad en 1849), Rudesindo Zuñer (sastre), Emeterio Heredia (herrero) y otros dos o tres cuyos nombres no recuerdo. Más tarde se hicieron notables los señores Miguel León (herrero), orador fogoso, que en 1853 y 1854 mostró ideas poco pacíficas, sobre todo de antipatía por la clase llamada de los cachacos; José María Vega y N. Saavedra (zapateros)”.

Asimismo se nota un tufillo de “oportunismo” de algunos de los integrantes de esta primera Sociedad Democrática al referir el historiador Camacho Roldan:

“Atraídos por el objeto simpático (subrayado fuera de texto) de la institución, nos incorporamos en ella varios jóvenes recién salidos de los colegios, que después debíamos figurar en las luchas políticas”.

Y  qué decir de la marcada diferencia ideológica, nace, en competencia con la Sociedad de Artesanos, la Sociedad Popular, en 1849 de una reunión que, con pretextos religiosos, había formado la Compañía de Jesús.

Desde sus inicios esta Sociedad mostró pasiones fuertes de antipatía al gobierno y a los liberales, de esta manera se vive un enfrentamiento una enemistad, estas dos sociedades dispuestas a irse a las manos en el primer momento. Los señores Simón J. Cárdenas, Juan Malo, Juan Esteban Zamarra y otros, eran los inspiradores principales de la asociación conservadora.

Vale una digresión, en esa época alguien de apellido MALO hoy alguien de apellido ROBAYO causan la discordia, la enemistad y el odio entre los dirigentes.

Había, dice Camacho Roldan: “Dos clubes antagonistas, dos hornos en donde se levantaban hasta el rojo-blanco las pasiones del odio y del combate, que pronto habían de encontrarse en el campo de batalla”.

Diferencias ideológicas, es claro que el origen de os odios fue ideológico y fue según nuestro historiador referido un delegado apostólico. Monseñor Baluffi, quien inspiró en Bogotá, en 1839, la creación de la primera Sociedad Católica, esencialmente consagrada a los intereses políticos conservadores, casi como Sociedad democrática quiere decir asociación destinada a exaltar el espíritu de resistencia a la autoridad y de protesta contra las desigualdades naturales o artificiales entre los hombres.

Diferencias de la humanidad, de su propia naturaleza y como dice Camacho Roldan “Según mi impresión personal no son dañinas todas las consecuencias de estas sociedades políticas; el peligro en ellas consiste en la ignorancia de los que las componen, que por esta causa pueden ser fácilmente extraviados a sentimientos coléricos y antisociales, pues es sabido que la cólera y la desconfianza o la suspicacia son las tendencias generales de los espíritus incultos, así como el dominio sobre las pasiones la primera muestra de lo que se llama civilización”.

El retrato de 1848 se revela 1980, desaparece por una temporada renace con más fuerza en 2005 y cobra vigencia en 2013 ampliado y en color, más claro no se puede, las diferencias ideológicas llevadas al terreno de la disputa partidista no es mala, lo malo es como acaece hoy, que esa ignorancia supina lleva a la trapisonda y a la estocada por la espalda, ese es el orden del día, mientras el sector mutualista integrado en su organización gremial COLOMBIAMUTUAL, una entidad que recoge los principios y los valores de los padres del mutualismo, de las ideas libertarias, parafraseando a Camacho Roldán dedicada a exaltar el espíritu de resistencia a la autoridad y de protesta contra las desigualdades naturales o artificiales entre los hombres; otros tratan de envenenar a funcionarios del estado, a otros gremios en contra de ese modelo, acusándolo, como es lo normal, descalificar en Colombia, de “comunistas” (como si no supieran que en nuestro país eso equivale a sentencia a muerte) de personas que pretenden subvertir el orden establecido y claro que ese es el propósito, cambiar el statu quo, la inamovilidad, la incompetencia y el deseo por “reinventar” el mutualismo, entendida esta política como la retoma de los valores, de los principios, de la verdadera ideología del mutualismo.


 Próxima entrega: “Evolución de las Sociedades Democráticas en Colombia”.

** Presidente del Observatorio Latinoamericano SOLDEAMÉRICA
Presidente de la Confederación COLOMBIAMUTUAL
Gerente de la Asociación Mutual EMPRENDER
Director Académico de la Fundación Educativa FUNGESTAR
Director de la Revista Virtual SOLDEAMÉRICA


Mis viajes por el mundo

BUENOS AIRES