7 de diciembre de 2014
CLASIFICACIÓN DE LA OBRA MEMORIAS DEL MUTUALISMO COLOMBIANO
30 de noviembre de 2014
MEMORIAS DEL MUTUALISMO COLOMBIANO. Preludio
12 de noviembre de 2013
HISTORIA DEL MUTUALISMO COLOMBIANO. 2. La ayuda mutua en la etapa medieval .
18 de abril de 2009
Actualidad del Mutualismo Colombiano (8)


LA SALUD EN COLOMBIA NECESITA DE LA SOLIDARIDAD
El caos es total en los servicios de salud en nuestro país, tanto que los mismos sectores gobiernistas reclaman medidas de fondo, las cuales pasan por volver a tener un Ministerio de Salud, el cual desapareció con el actual gobierno pasando a recibir un tratamiento de segunda dentro del ministerio de la Protección Social, el cual no deja de ser un rimbombante nombre, nada más.
En marzo de 2006 un niño de 11 añoS murió en la ciudad de Barranquilla tras realizar una verdadera odisea por todos los hospitales sin encontrar atención, por el hecho de no contar con un determinado número de semanas de cotización; al respecto editorializó el principal diario del país, afín al gobierno, El Tiempo dijo:
"La infame muere de Johan pone al descubierto el dramático deterioro del sistema de salud inaugurado hace 13 años con la Ley 100" "... esta película trágica se repite casi todos los días ante una ciudadanía atónita".
La burocracia exagerada del sistema no permite que se atienda los pacientes a tiempo y ante la indolencia de los funcionarios y empleados de las Empresas de Salud, mueren todos los días los colombianos a quienes se les asegura en todos los gobiernos que van a tener cobertura total en salud. Continua el editorial citado diciendo:
"Según un estudio de la Defensoría del Pueblo, a 38 de cada 100 personas que han acudido a urgencia en algún momento se les ha negado la atención de manera sumaria y sin explicación. Cifra increíble inaudita e inaceptable en un país donde, por ley, la atención inicial de urgencias es una obligación de todas las entidades públicas y privadas que prestan servicios de salud"
La crítica al sector va mas allá y tilda criminales a quienes mantienen a las puertas de los hospitales a pacientes y familiares descalificando la atención con un sentido eminentemente mercantilista: O pagan o se mueren, tal es la medida de eficiencia y competitividad que se les exige a quienes dirigen los hospitales con el flamante titulo de Gerentes. Y el caso no es exclusividad de una región del país, no, según el citado editorial la cuestión reviste características de catástrofe nacional, veamos:
"Si la salud pública de la costa colapsó, hay peligro de que la historia se repita en otras regiones: para la muestra la situación del Eje Cafetero, tras el cierre del hospital Universitario de Manizales; la de Bogotá, donde el (Hospital) San Juan de Dios y el Lorencita Villegas de Santos entraron en crisis hace años; la de Bucaramanga, donde el Hospital Ramón González Valencia para por similar circunstancia, y la de muchas regiones donde los hospitales públicos y universitarios han pasado a la historia o están a punto de hacerlo".
Lo anterior producto de las medidas neoliberales que buscan la privatización de todo bajo un sistema de Seguridad Social que fracasó en Chile y que aquí seguimos rindiéndole tributo a la copia y plagio de lo malo que ya se ha experimentado en otras partes del mundo. La gente se ha visto obligada a recurrir a un mecanismo de la Constitución del 91, como es la tutela para ver si algún día le prestan el servicio, o le dan la droga a la cual tiene derecho.
A tal extremo han llegado las cosas que ya hace transito en el argot popular, el llamado "Paseo de la Muerte" en todas nuestras ciudades, que no es otra cosa que al deambular de un hospital a otro con un paciente hasta que este muere en la calle, bajo la mirada impávida de quienes tienen la obligación Constitucional de velar por los ciudadanos.
Entre tanto algunas EPS, Empresas Promotoras de Salud; las ARS, Administradoras del Régimen Subsidiado y las IPS, Instituciones prestadoras del servicio construyen inmensos edificios, moles de cemento y hierro como tributo a la inmoralidad con el dinero de los usuarios y beneficiarios de la salud, mientras estos mueren en la calle.
Por otro lado el estado ni el sector salud cuentan con una información real que les permita definir unos perfiles de morbilidad y mortalidad adecuados para poder hacer planeación y algún día contar con políticas de medicina preventiva.
Para ver apenas unos ejemplos de la gran falencia veamos lo que al respecto dice el editorial referido:
"... la fragilidad de los programas de promoción y prevención, demostrada por el aumento de 76 por ciento de los casos de dengue y de 21.8 por ciento de los de leishmaniasis en el 2005; la inequidad derivada de la existencia de diferentes planes de beneficios, y unos graves problemas en los sistema de información y de control"
La situación no puede ser más patética. Ahora que decir de la situación de los millones de trabajadores independientes que no pueden acceder al servicio de salud por que no cuentan con los recursos necesarios y porque el estado no ha querido definir unas políticas que permitan siquiera pensar en hacerlo, veamos lo que le ocurre a un trabajador independiente, vendedor ambulante etc., de acuerdo con la legislación actual debe cotiza para acceder al Régimen contributivo sobre un salario básico de cuatrocientos mil pesos cuotas para salud, riesgos profesionales y para el fondo de pensiones, es decir que le queda escasamente el 60 % de su salario para comer, vivir y mantener una familia de 4 o más personas.
Ante tal circunstancia se dirá que acceda al Régimen Subsidiado y entonces encuentra que las grandes falencias del sistema de régimen subsidiado, SISBEN no le permiten calificar, por cuanto el sistema en Colombia opera geográficamente y no socialmente. Se conoce de personas que están calificados por vivir en un sector determinado así tenga recursos económicos y los más por el simple hecho de poseer un televisor o un electrodoméstico cualquiera pierden sus derechos al subsidio.
Que hace entonces con estos millones e compatriotas que se encuentra a la deriva esa es una pregunta que debe resolver no solamente el gobierno, pues sabemos que no lo va a hacer, sino los directamente implicado y el sector de la Economía Social y Solidaria. ¿Será que si lo hacemos? Seguramente en casos aislados puede que si, sin embargo la gran mayoría sigue a la deriva sin un apoyo o una oportunidad real de poder solucionar esta necesidad básica del ser humano, como esta de poder acceder a un servicio de salud digo y humano, definitivamente a la salud de nuestro país le falta solidaridad.
* Presidente de COLOMBIAMUTUAL
Gerente de FUNGESTAR
Bogotá Colombia
1 de junio de 2008
Actualidad del Mutualismo Colombiano (7)

Fabio Alberto Cortés Guavita*
No es un secreto para nadie que el conflicto social y político que vive Colombia, por más de 50 años, para mencionar solo la etapa final de nuestra historia de violencia, toca fondo en la última década, y, que cada día la internacionalización del conflicto –desde una perspectiva de medios y de gobiernos de Europa- abre nuevas luces de esperanza, pero tampoco es un secreto que al poder político actual se le asocia cada vez de manera más evidente con el llamado paramilitarismo.
Recientemente el cineasta peruano Javier Carguera en entrevista concedida en México hacia referencia a su decisión de participar en la película Invisibles que relata cinco historias relacionadas con “conflictos de los que no se habla o se informa mal”
En dicha entrevista manifestaba que él y su equipo tuvieron que disfrazarse de médicos y simular una campaña de vacunación, pues en Colombia hay “un control de la información muy fuerte” y un ocultamiento –por parte de los medios de comunicación y del gobierno– de lo que realmente ocurre en ese país.
Esa flagrante declaración se justificaría en el pensamiento derechista de los colombianos, prestantes columnistas de opinión han expuesto sus pensamiento frente al fenómeno poder y paramilitarismo, veamos lo que dice Pedro Medellín en un escrito de el diario el tiempo “un estudio de opinión sobre paramilitarismo y 'parapolítica' en Colombia, publicado por (la revista) Semana, obliga a poner los pies sobre la tierra. El reporte es sorprendente. Pese a que 80 por ciento de los entrevistados se declaró informado de la responsabilidad de los paramilitares en las fosas comunes, la tortura y el secuestro, 1 de cada 10 consideraba que su percepción sobre los 'paras' había mejorado; 1 de cada 4 justificaba su existencia; 1 de cada 3 pedía que se le dejara enfrentar a la guerrilla. Para muchos, inclusive, el asunto no tiene la importancia que se le ha dado. El 40 por ciento de los entrevistados reconoce que "hubiera sido mejor no alborotar el avispero" o que la 'parapolítica' "huele a una jugada contra el Presidente”
De otro lado se ve como otos grupos, que no hacen arte del aparato estatal como es el polo Democrático Alternativo en su ideario y manifiesto político dicen: “Pondremos en práctica una política de superación y desmonte total y definitivo del paramilitarismo, tanto de sus estructuras armadas como de sus redes de apoyo económico, actividades criminales, presiones y chantajes políticos y sociales, y control ilícito de territorios. Se definirá un marco legal de verdad y justicia que recupere la verdad histórica, reivindique la memoria, supere la impunidad, garantice una reparación económica, política, cultural y moral a las víctimas y reconozca la responsabilidad estatal cuando fuere pertinente”
Entre las dos tendencias siempre existirá la gran masa desinformada y conformista que opta por mantenerse alejada de las decisiones y no se dan cuenta que con su aparente neutralidad lo que hacen es ser cómplices silenciosos de la gran tragedia desatada por los violentos en Colombia.
En este marco de contubernio político y de poder ilegal se desenvuelve el trabajo de las organizaciones solidarias que en su gran mayoría son parte de esa masa amorfa que no interviene y no tienen conciencia de su responsabilidad histórica.
Uno de los fenómenos más acentuado por el paramiitarismo está relacionado con el desplazamiento de campesinos hacia las ciudades, solamente para ver una muestra de esa situación tomemos las palabras de la Procuraduría General de la República de Colombia, que da cuenta de 6,8 millones de hectáreas de tierra despojada a la población desplazada en Colombia. Por su parte, la Coordinadora de Desplazados calcula que, actualmente, 3.000 familias poseen más del 64% de la superficie cultivable del país, lo que supone, según sus datos, la paulatina extinción del minifundio tradicional que ha sido sustituido por millones de hectáreas destinadas a la elaboración de biocombustible a partir de palma de aceite, concretamente 40 millones, con el beneplácito del Gobierno, lo que en su opinión podría afectar a la seguridad alimentaria del país en el mediano plazo.
* Presidente COLOMBIAMUTUAL
20 de abril de 2008
ACTUALIDAD DEL MUTUALISMO COLOMBIANO (6)
Presidente COLOMBIAMUTUAL
Gerente FUNGESTAR
“El subcontinente, desde Venezuela hasta Argentina, podría estar en condiciones de presentar al mundo un ejemplo de cómo crear un futuro alternativo a partir de un legado de imperio y de terror”
¿Pero ese giro hacia la izquierda que significa? Los analistas hablan de las dos corrientes matizadas o mezcladas de capitalismo, como si no fuera posible desarrollar un modelo netamente de izquierda, entendida como la posibilidad histórica del renacer del socialismo.
Los giros se entienden entre socialdemocracia y socialismo del Siglo XXI como marco ideológico de los actuales gobiernos en la mayoría de países de nuestra Latinoamérica, en tal marco de confusión hay quienes afirman que las dos tendencias son lo mismo, sin embargo en honor a la verdad es necesario distinguir los dos aspectos.
En primer término es necesario decir que la social democracia desde sus inicios y en sus diferencias con el propio Carlos Marx, han asumido que la trasformación de la sociedad se puede y debe realizar de manera lenta y pausada sin entrar en controversia real con el estado y más bien dando pasos hacia el estado benefactor reivindicando la democracia representativa como su conquista central.
El socialismo del siglo XXI en otra dirección busca y conquista la democracia participativa, directa y con poder revolucionario, es decir, siendo protagonista de la historia y vanguardia de los cambios profundos, que no los paquidérmicos de la socialdemocracia.
En el escrito de Chomsky citado nos describe como los principales enemigos de este proceso son los: “Estados Unidos (que) han dominado por mucho tiempo la región con dos métodos principales: la violencia y el estrangulamiento económico. De manera general, los asuntos internacionales muestran más que un ligero parecido con la mafia”
La economía popular y solidaria, el mutualismo debe aportar a la derrota de tal modelo y ese cambio, en el cual obviamente coexisten las dos tendencias, cuando no el propio neoliberalismo dentro del sector, el cual lo convierte en parasitario frente al papel protagónico que debe jugar. Doctrinariamente y desde sus albores se ha manifestado que lo solidario está de lado de la clase trabajadora y popular y creció al pie del capitalismo contagiándose de todos sus vicios y hoy cuando se puede jugar un rol importante no encuentra una dirección, un norte concreto, por cuanto no define su accionar y anda entre esas dos aguas: el statu quo y el cambio.
En torno al papel de los términos de democracia citados anteriormente nos dirían desde la teoría, que las organizaciones populares, solidarias y mutualistas conjugan la democracia representativa con la participativa y porque no con la democracia directa en algunos casos. Claro, desde la teoría porque otra cosa es la realidad pragmática. Se juega con lo representativo cuando se manipulan los procesos electorales y se juega con lo participativo cuando se cierran las puertas a los asociados frente a sus derechos.
La socialdemocracia promueve un Estado solidario paliando la redistribución del ingreso y estimulando la creación de riqueza. El socialismo del siglo XXI va más allá cuando dice que no es suficiente la inclusión, que es menester tener en cuenta el empoderamiento de los más necesitados, de los millones de pobres marginados y excluidos de todos sus derechos por el estado neoliberal, empoderamiento que debe pasar o iniciarse en los pasos requeridos para la construcción de un Estado social de derecho con justicia social.
¿Qué hace, o mejor aún cuál es el deber ser, de nuestra economía popular, solidaria y mutualista, en este juego de la inclusión y el empoderamiento?
Mi posición es clara, el mutualismo debe fijarse como meta, empoderar a los desprotegidos, haciéndoles ver su real poder como seres humanos frente a sus derechos, y que mejor manera de hacerlo que a través de organizaciones populares y solidarias mutualistas, desde las cuales se logra la verdadera inclusión. Inclusión al trabajo con ingreso digno, a una seguridad alimentaria proporcionada en la cual haya, de un lado, el beneficio del equilibrio en su forma de alimentarse y de otro poniendo en práctica la eliminación de los intermediarios ociosos en la comercialización de los productos del agro a la ciudad lo cual nos lleva al comercio justo, inclusión y derecho a un medio ambiente sano y protector, benéfico para la nuevas generaciones, inclusión al deporte y la recreación, inclusión al derecho al buen uso del ocio, al turismo alternativo, y como un derecho a reivindicar un verdadero hogar a heredar por quienes han de encontrar un mundo más vivible y solidario.
[1] Copyright 2007 by Noam Chomsky (Distributed by The New York Times Sindicate).
17 de marzo de 2008
Actualidad del Mutualismo Colombiano (5)
Presidente COLOMBIAMUTUAL
Presidente RED SOLIDARIA REDSOL
Si bien el apoyo del gobierno -por medio de Bancoldex y el Fondo Nacional de Garantías- puede ser importante, es claro que la regulación y el marco de política deben avanzar para adecuarse a esta realidad. Banqueros y gobierno deben procurar que este auge del microcrédito sea sostenible a largo plazo. (Para ello deberán entender que el modelo de prestar a los pobres se sale de su esquema de competitividad y alta rentabilidad).
Los analistas del sector financiero consideran que aún falta reforzar el marco de política para tratar más aspectos que el simple crédito, como la formalización, tecnificación y capacitación en temas de comercialización para aumentar su competitividad. (Olvidando que hay que enseñar valores y manejo de los pequeños emprendimientos, obviamente partiendo de modificar el criterio del microcrédito y microempresas con capitales como los que clasifica la ley MIPYME en Colombia. Se debe replantear con base en la experiencia de Muhammad Yunus y en el microcrédito con educación, pero fundamentalmente entendiendo el modo de vida de los pobres y la comprensión de su entorno cultural).
Para los analistas de la Revista Dinero: Hay quienes consideran que es más riesgoso que los intermediarios que están entrando al mercado lo hagan con tasas subsidiadas que hagan que el esquema a largo plazo no sea sostenible. Para otros, el principal riesgo es que la actual normatividad no necesariamente se cumple para el microcrédito. Las normas mundiales de regulación financiera, como Basilea, exigen implícitamente una formalización de los clientes, por lo que chocan con el mundo de la microempresa. El miedo de los banqueros a incumplir y ser sancionados con esto puede frenar la penetración de la banca en este negocio, advierten algunos analistas. Y, por tanto, demandan un ajuste a las prácticas de regulación y supervisión para controlar mejor el riesgo en esta actividad.
Por último, con la evidente participación de Cajas de Compensación en el mercado de microcrédito, preocupa su poca experiencia en el otorgamiento de crédito. Por esto, la mayoría de los intermediarios coincide en que si bien es conveniente para el país contar con una buena oferta de crédito para la microempresa, las cajas deberían cumplir las mismas reglas de juego.
El microcrédito ha comenzado a permear al sector financiero y hoy grandes jugadores le apuestan a este mercado. Los banqueros al igual que otras industrias han descubierto que en los estratos de menor ingreso están los grandes mercados del futuro (ver ampliación de este tema en Dinero No. 209). No obstante, todos los involucrados deben procurar consolidar esta tendencia a largo plazo. Los banqueros, incursionando en esta cartera sin descuidar el riesgo para que sus modelos sean sostenibles en el largo plazo. El gobierno, modificando el marco normativo para apoyar integralmente a las microempresarios. Y estos últimos, honrando sus deudas, siendo sinceros con el banco e invirtiendo bien los recursos que les prestan. Solo así se podrá generar la confianza en este segmento para lograr una verdadera democratización del crédito. DINERO 2004
De otro lado se encuentran conceptos que son más claros frente a la problemática de los pobres y el derecho al microcrédito. Esta es la experiencia de Muhammad Yunus “Lamentablemente los bancos no prestan a los pobres. Los banqueros a los que se dirigió, se burlaron de él, diciéndole: ‘¿Quién aceptaría prestar dinero a personas que no ofrecen ninguna garantía’ ¿Por qué entonces -él se dijo- no fundar mi propio Banco? Así nació el Banco Grameen, un banco independiente: el Banco para los Pobres. El sistema bancario tradicional ha sido concebido para dejar al margen a los pobres. La sacrosanta noción de "garantía" (responder con bienes personales al cumplimiento de la deuda) está de hecho destinada a desanimar a los solicitantes de escasos recursos”.
El Banco rechaza de plano la noción de garantía, cambiándola por sostener que no hay mejor garantía que cada persona, cuando a ésta se la dignifica, se le otorga confianza, y entonces ésta responde con los valores que cada alma posee por el sólo hecho de serlo. La iniciativa del Banco Grameen ha sido reconocida por la ONU, apoyada por la UNESCO y difundida por grandes periódicos del mundo con titulares de admiración y sorpresa. Actualmente el Banco Grameen ha abierto sucursales en diversas partes del mundo. En América existen emprendimientos similares basados en esta idea en Bolivia, Perú, Honduras, etc.
Los siguientes son algunos de los criterios esbozados en una entrevista concedida en España por Muhammad Yunus creador del llamado banco de los pobres, el Grameen Bank, a la pregunta del porqué la mayoría de prestatarios del Grameen Bank son mujeres, respondió:
“Tardamos 6 años inicialmente en llegar a ese 50% de mujeres receptoras de nuestros créditos y en ese momento empezamos a darnos cuenta de que el dinero que llegaba a las casas a través de las mujeres beneficiaba mucho más a las familias que el dinero que llegaba a las mismas a través de los hombres... tenían mucho cuidado con su dinero, con sus inversiones, y los niños se beneficiaban inmediatamente del dinero que ganaban o recibían las mujeres... Actualmente, el 95% de nuestros clientes son mujeres y todas las cosas positivas que se dicen de Grameen pienso que se deben a ese hecho”.
Analizando el rol que debe jugar de manera importante la Economía Social y Solidaria o el llamado tercer sector, fundaciones, ONG, iglesia, etc., en la lucha contra la pobreza en el Tercer Mundo y, por otro lado, en la generación de empleo en los países desarrollados?
Yo pienso que hay muchísimo campo para dar servicios en circunstancias extremas, pero no debe ser una cosa permanente, continuada; la gente tiene que desarrollar sus propias capacidades y ese desarrollo es lo que lleva a la creación de instituciones viables y autosuficientes, y de servicios viables y autosuficientes. En vez de regalar dinero lo que hay que hacer es intentar proporcionar fondos para la creación de empresas que resulten autosuficientes, que se autofinancien y que se creen empresas que involucren directamente a las comunidades, es decir, que no sea la caridad la que soporte estas estructuras sino que se soporten a sí mismos. Tenemos que construir instituciones auto suficientes que se sostengan por sí mismas en vez de depender de fondos donados por países ricos directamente. Más bien constituiría fondos de microcréditos en cada país y dejaría que los países ricos contribuyeran a esos fondos de forma que estos microcréditos se convirtiesen en instituciones viables, aunque se interrumpiese la donación de fondos.
Como maneja al crédito con educación es la pregunta que se hacen muchos en el sector solidario. “... un programa educativo yo lo organizaría de tal forma que si algún día no llegasen fondos desde el exterior estas instituciones pudieran sobrevivir y seguir funcionando. Inicialmente a lo mejor no van a ser viables al 100%; lo importante es que nunca sea el 0%. Eso es lo que yo diría a fundaciones, ONG o cualquiera que quiera participar en este proceso, en países del Tercer Mundo y en países industrializados donde hay mucha gente sin hogar, que está en paro, emigrantes, marginados sociales de todo tipo. Hay muchas ONG y muchas fundaciones que trabajan con ellos de una forma que los mantienen vivos, digamos, pero en la misma situación. No debe ser algo que se haga de forma individual, sino algo que cree estructuras que les permita salir. Cuando veo que la gente sobrevive de la caridad me parece como si estuviésemos creando una situación tipo zoológico donde recogemos a esa gente y la alimentamos; y ahí quedan. No hay iniciativa por su parte ni por parte de nadie para sacarles de allí e integrarles en la sociedad, así que eso es lo que me gustaría ver, alguna forma familiar de autorrealización de esas personas para que se ocupen de si mismas, en vez de dejarlas en una situación de dependencia”.
Creo que el crédito se debería considerar como un derecho humano y tenemos que construir una institución en la que nadie se quede fuera del sistema, porque pienso que es derecho legitimo de una persona, igual que un derecho humano fundamental, tener acceso a alimentos, a viviendas, atención sanitaria, etc. Por tanto, el acceso a los recursos financieros lo considero también como un derecho humano fundamental, de forma que la gente consiga involucrarse y crear sus propias oportunidades de generación de ingresos. No digo que las cajas de ahorro sean malas y que lo único que está bien es lo que hacemos nosotros, pero desde luego, una vez que se les da a las personas la posibilidad de crear sus propios recursos, pueden cambiar su propia situación económica. En Grameen nos dicen los investigadores que un tercio de nuestros clientes han cruzado ya la línea de la pobreza y otro tercio están a punto. Hay un movimiento muy claro saliendo de la pobreza y los cambios que estas mujeres han llevado a sus familias con este éxito son algo prácticamente increíble, a no ser que lo veas con tus propios ojos.
Todos los estudios que se han hecho sobre Grameen indican que el nivel de nutrición en la familias de nuestros clientes es mucho mejor que el nivel de nutrición en las demás familias; la planificación familiar es el doble que entre la población general y el nivel de vivienda también es muchísimo mejor que el nivel general. Un ejemplo que me gusta poner es que en las elecciones generales de 1996 las mujeres se han organizado y han llevado a todo el mundo a votar, así que otro impacto es que una vez que se establece una organización de redes de apoyo, de personas que intentan cambiar las cosas, se pueden conseguir otras muchas.
Acerca del capital inicial y las dificultades se refirió el profesor Yunus así:
“... los primeros fondos salieron de mi propio bolsillo, era una cantidad muy pequeña y me lo pude permitir. Después me convertí en avalista; eso es también parte de la historia. Lo único que hacia yo era firmar el papel de los créditos que daban en el banco. Inicialmente me dieron un limite de fondos que podía sacar como avalista, un limite de 300 dólares; no daban más porque no me admitían a mi como avalista para más de 300 dólares. Pero después se les olvidó este limite porque les devolvían todos los préstamos, y pudimos seguir expandiéndonos simplemente con mi firma.
Qué alternativa les queda a las empresas con ánimo de lucro?, la conciencia social, que no tiene que ser estatal. Las personas pueden crear esas estructuras ellas mismas pero tendrán que ser competitivas. Si lo son, sobrevivirán, y si no, desaparecerán.
En Colombia la única alternativa real con que cuentan los más desprotegidos y marginados del sistema de credito está en la MUTALIDAD.
8 de febrero de 2008
Actualidad del Mutualismo Colombiano (4)

Presidente COLOMBIAMUTAL
Gerente FUNGESTAR
Bogotá Colombia
"Tan solo por su tamaño, la economía informal debería ser foco permanente de análisis y seguimiento en nuestro país. De acuerdo con un reciente estudio del Banco Mundial, en Colombia equivale al 39% del PIB, uno de los porcentajes más altos entre las economías de América Latina, solo comparable con Brasil (40%) y Perú (60%). El trabajo informal está fuertemente concentrado en algunos sectores. Según el Dane, los sectores que presentan la mayor participación de empleo informal son comercio y servicios. El 40% de la población ocupada en comercio es informal, mientras que en servicios es 20,3% y en industria 16,7%"
"Estas cifras son reveladoras y demuestran que la actividad informal es un competidor significativo en un amplio número de sectores. Cifras de la Federación Nacional de Comerciantes, FENALCO muestran que en Bogotá puede haber entre 25.000 y 30.000 vendedores ambulantes, si bien no hay un censo, el número se elevaría a 100.000 en todo el territorio nacional. Un sondeo entre distribuidores estima que en Bogotá este tipo de comercio puede mover unos $ 300.000 millones al año"
"La construcción de vivienda es otro caso en el cual la actividad informal es un factor de enorme importancia. Se calcula que entre el 35% y el 40% de la vivienda del país es informal. De acuerdo con Andrés Escobar, consultor y ex director de Metrovivienda, en Bogotá se construyen ilegalmente 160 hectáreas al año, un negocio que puede valer $140.000 millones anuales. "El 28% del desarrollo urbano del suelo de Bogotá nació a partir de desarrollos ilegales, y hoy tenemos el 35% de la población viviendo en esos lugares", afirma Juan Carlos Ortega, subdirector de control de vivienda del Dama"
Miguel trabaja 12 horas al día, 6 días a la semana, en la carrera Séptima con calle 114, en Bogotá. Se gana la vida vendiendo mapas. "Compro $30.000 en mapas para la semana. Me valen $1.000, los vendo a $3.000 y vendo 5 ó 6 diarios". Miguel no es empleado de nadie y se gana en un mes unos $250.000. Esto es menos que un salario mínimo y además no tiene seguridad social ni está cotizando para una pensión. No obstante, Miguel no se ve a sí mismo como una víctima, sino como un empresario. Su ambición no es trabajar como obrero, sino ganar más en la calle.
La vida que este vendedor ambulante lleva en la calle ilustra la realidad del sector informal, una parte fundamental de la economía colombiana que pocos quieren mirar de frente. El aporte que estas personas hacen al consumo es sustancial en un país donde, según el Dane, el 60,7% de los puestos de trabajo es generado por el sector informal. Por su parte, la producción y las ventas que se mueven por esta vía son vitales para muchas empresas formales, las cuales han encontrado allí una solución de bajo costo para llegar a sus consumidores.
Aunque nadie piensa en la economía informal cuando se habla del comportamiento de la economía colombiana, su tamaño podría acercarse al 39% del producto interno bruto medido por las cuentas nacionales. Es una realidad difícil de tratar, que despierta reacciones contradictorias. Es este mercado, el de las Asociaciones Mutuales en Colombia.
1 de enero de 2008
Actualidad del Mutualismo Colombiano (3)
Fabio Alberto Cortés Guavita
Presidente Colombiamutual
Gerente FUNGESTAR
Bogotá Colombia
El crecimiento económico que muestra Colombia en los últimos años no se refleja para nada en la realidad, Fernando Herrera, coordinador del PNUD reveló recientemente que el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en sus últimos estudios (2006) muestra como 17 millones de colombianos viven en la pobreza, es decir el 44 por ciento de la población es pobre, de los 17 millones de pobres, seis millones de personas en el país viven en condiciones de indigencia, la cual, sin embargo, es más rápidamente superable que la pobreza normal, aseguró el coordinador del PNUD.
Contrasta esta información con lo dicho por el Fondo Monetario internacional: “resulta "impresionante" el desempeño económico de la nación” esto lo afirmó el jefe de una misión del FMI al concluir una visita anual de evaluación, Benedict Clements, al evaluar el comportamiento de la economía colombiana y sus perspectivas, dijo que el crecimiento registrado en 2006 fue el más rápido desde fines de la década de 1970 y superó el promedio latinoamericano con una marca de 6,8 por ciento.
Al parecer el FMI en su informe centrado en las cifras macroeconómicas, desconoce que ese crecimiento debe reflejarse en la distribución de la riqueza y el bienestar de los colombianos para muchos de los cuales las esperanzas son otras
Si bien es cierto que al decir del PNUD el país avanza en la solución del problema de la indigencia pero no en el de la pobreza; hay solución para lo primero pero no para lo segundo', dijo el representante, lo cual hay que tomarlo con beneficio de inventario pues otra cosa se ve en las calles de las distintas poblaciones del país.
.
El estudio 'Misión de pobreza', realizado por PNUD en conjunto con ocho universidades privadas de diferentes regiones, muestra índices más graves en departamentos como Sucre como el más golpeado por el tema de pobreza y la falta de ingresos. El sondeo reveló que los departamentos más pobres del país son Nariño, en la frontera con Ecuador, Chocó (noreste), Boyacá (centro) y Sucre, y que los índices de pobreza en Bogotá superaron la meta fijada para el país en 2015.
Para César Caballero, coordinador del proyecto 'Objetivos de desarrollo del milenio', del PNUD', el ritmo del incremento de la economía colombiana es exiguo si lo comparamos con la velocidad con que crece la pobreza. La economía colombiana crece al 7 por ciento y los beneficios no siempre están llegando a los más necesitados, dijo Caballero.
Veamos otra perspectiva, en este caso a nivel de la ciudad de Bogotá, capital de la República, en la cul se concentran más de siete millones de habitantes. Un estudio de la Cámara de Comercio de Bogotá muestra los siguientes datos acerca de la remuneración de las personas empleadas (En el año 2006 el Salarió Mínimo Mensual era de $ 380.000= Unos US$ 170): el 86% recibe entre 330.000 y 900.000 pesos mensuales, el 6% gana mas de 1´000.000 pesos mensual y el 2% ganan más de 2´300.000, así mismo el 57% de estas personas tienen solamente un nivel educativo de la media vocacional y el restante 27% son profesionales o técnicos lo cual genera que la mano de obra cada día sea más barata y menos calificada. Cabe anotar que cada día la población de Bogotá va en aumento por los diferentes fenómenos sociales que se presentan dentro de ella.
Más del 80% de los habitantes de Bogotá se encuentran en los estratos 1, 2 y 3 y solo el 13% de los habitantes pertenecen a los estratos 4, 5 y 6, señalando así que la distribución del ingreso esta en manos de unos pocos lo cual deja ver que es inequitativa la distribución del ingreso para las clases menos favorecidas. Del ingreso se consume en alimentos, de acuerdo con los estudios ya citados y publicados por El Tiempo (Único Diario de circulación Nacional en Colombia) la tercera parte. En promedio, cita el referido estudio, al estrato 1 la canasta básica le cuesta $ 248.091. Al estrato dos $ 290.929. Al estrato 3 $ $374.930. Si comparamos con lo dicho anteriormente por la Cámara de Comercio y el 86% de la población empleada gana entre $ 330.000 y $1’000.000 ¿Cómo pueden acceder a la canasta básica la mayoría de ellos?
La pobreza extrema, sin embargo, sigue siendo muy elevada: 222 millones de latinoamericanos y caribeños son pobres, el 44,4% de la población, de los que 96 millones viven en la indigencia, el 18,6% de la población. Sólo Chile ha reducido a la mitad la pobreza extrema y las mediciones indican que de continuar el avance de los últimos años, la meta probablemente se logre en Brasil, Costa Rica, México, Panamá y Uruguay. Pero en los restantes países el avance fue escaso o hubo retrocesos. Así lo indica el documento dado a conocer hoy por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Estos elementos son los de mayor incidencia en el análisis ya que los niveles de pobreza mostrados por el estudio de la Cámara de Comercio de Bogotá "Bogotá cómo vamos" son contundentes, según estos datos Bogotá cuenta con 3’190,170 personas en la pobreza y 959,238 en la indigencia El nivel de ingresos no le alcanza al 49.6 % para adquirir bienes y alimentos (línea de pobreza) y al 14.9 % no le alcanza para los nutrientes y bienes esenciales (nivel de indigencia).





