10 de septiembre de 2007

AUTONOMÍA PARA LA INCLUSIÓN

Fabio Alberto Cortés Guavita

La autonomía de gestión y la independencia respecto a los poderes públicos; Este principio cuenta con una gran incomprensión en los diferentes sectores del estado, hay quienes lo ven como un peligro y otros lo interpretan de acuerdo con sus conveniencias.

Debe ser visto en el sentido del respeto mutuo entre poderes, así como en una democracia -así sea restringida- el poder legislativo, el judicial y el ejecutivo cuentan con sus propias áreas de desempeño, y si bien se necesita de la interacción y sinergias, no se debe confundir con la invasión del uno en el espacio del otro. De igual manera el estado debe respetar la autonomía de las entidades solidarias y no inmiscuirse con decretos reglamentarios que van más allá de sus funciones de fomento o de control, como en el caso los recursos de educación solidaria.

Al interior de las organizaciones populares se tiene que ver como la posibilidad de tener más agilidad para adecuarse a las nuevas circunstancias para el desarrollo pleno de la capacidad gerencial en los niveles de dirección, reformulando el sistema de relaciones existentes entre el sector solidario y el estado. La solidaridad empresarial, contractual y popular funciona como un proceso mediante el cual las empresas solidarias deciden responsablemente la prestación de sus servicios con el ejercicio de los recursos propios; humanos, técnicos y económicos, define su estructura administrativa y los niveles de remuneración del personal cuya fijación no pude ser competencia de otras instancias, para cumplir más eficaz y eficientemente con sus propios objetivos estratégicos.

Supone la implementación de un sistema de evaluación, de seguimiento y de autocontrol que pone énfasis en los resultados sociales y económicos, para lo cual es necesario establecer indicadores de gestión. De esta forma, la evaluación se convierte en apoyo sustancial de las funciones de dirección.

Independencia de gestión en atención al interés público y comunitario debe representar la libertad de acción, estos dos aspectos son un principio esencial. Para ello, deben encontrar formas de diversificar sus fuentes de servicios en un marco de comercio justo. En este sentido vale acotar que los emprendimientos de los más desprotegidos deberían contar con financiamiento público toda vez que es responsabilidad del Estado garantizar el fomento de la economía solidaria -por lo menos eso cree uno cuando lee la constitución- es un derecho de los habitantes de nuestro país gozar del acceso y la inclusión al crédito, al trabajo digno, a la paz, sin entrar en la dinámica del mercado y la “competitividad” ni desviar su responsabilidad de servir a las necesidades del público en general, más allá de los intereses políticos y económicos de algunos grupos influyentes ajenos al interés común.

Esta autonomía tiene implicaciones mucho más profundas que la simple existencia de una ley con letra muerta para las empresas de la mutualidad, o con el control ejercido por el estado de manera posterior y no con un sano criterio de prevención, menos aún con el desgreñó de un ejecutivo que no entiende la labor de unos quijotes que luchan por los derechos de aquellos a quines el estado abandonó a su destino. Debe darse esa autonomía en un ámbito de solidaridad, y probablemente el paso más complejo sea la institucionalización de unos derechos ciudadanos que reclaman con urgencia la inclusión y atención de quienes detentan el poder político, económico y porque no, el gremial.

Nuestra America


El ensayo “Nuestra América” es un documento muy importante en la tradición de la identidad latinoamericana y caribeña del siglo XIX. Fue escrito en el año 1891 y en él se enfocan los asuntos políticos de la época, Martí esta tratando de presentar un frente unido entre los países iberoamericanos para terminar los conflictos entre los ellos y se refiere ya los países como si fueran todos hermanos en la familia latinoamericana. Se anuncia y denuncia también, la amenaza militar de “los gigantes que llevan siete leguas en las botas” como un factor unificador entre los países.

“No somos indios ni europeos” escribió el gran estadista, Simón Bolívar, en el año 1815. Sobre estas palabras los escritores e intelectuales del día empezaron a construir sus propias ideas sobre la identidad latinoamericana. Para la mayoría de ellos, esta identidad fue influida mucho por el pensamiento europeo. Los fundadores de estos países importaron este idealismo utópico y lo usaron como modelo en la formación de sus propias constituciones. Sin embargo, los países latinoamericanos sufrieron mucha inestabilidad política en el siglo XIX, y los intelectuales comprometidos con sus pueblos, como Martí, comienzan a exigir incorporar más elementos de la realidad latinoamericana y caribeña en sus constituciones y formas de gobierno.

Martí hace esto de manera magistral en “Nuestra América”, cuando él pregunta “¿Cómo han de salir de las Universidades los gobernantes, si no hay Universidad en América donde se enseñe lo rudimentario del arte del gobierno, que es el análisis de los elementos peculiares de los pueblos de América?”. En la próxima frase del ensayo él menciona los jóvenes con “antiparras yanquis o francesas” y este refiere a los jóvenes americanos que aprendían ver el mundo con ojos europeos, no de la perspectiva latinoamericana.

“Jamás, en menos tiempo histórico, se han creado naciones tan adelantadas” proclama Martí, En contraste, los Estados Unidos es “el gigante”, y los hermanos tienen que “andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes” (una imagen unificadora: los Andes representan la espina dorsal del cuerpo latinoamericano). Con la frase “los gigantes que llevan siete leguas”, Martí está refiriendo, por supuesto, a los Estados Unidos. Martí escribió este ensayo en 1891, durante un momento histórico en que se desarrollan muchas acciones imperialistas por parte de los Estados Unidos. En una guerra contra México, los Estados Unidos se apropian de los territorios de Tejas y California en 1846, y nueve años después el norteamericano William Walker invadió a Nicaragua con su propio ejército, declarándose presidente del país.

Martí también hace referencia a los “tiranos de América” (Venezuela, Ecuador, Paraguay y Perú, entre otros) y tiene palabras para los hayan perdido la fe en su propio país. “Pues, ¿quién es el hombre?, ¿el que se queda con la madre, a curadle la enfermedad, o el que la pone a trabajar donde no la vean, y vive de su sustento en las tierras podridas, con el gusano de corbata, maldiciendo el seno que le cargó?” En su forma de pensar, perder esperanza en su patria es lo mismo si como uno hubiera abandonado a su madre enferma.

El pensamiento de Martí, nos invita a no perder la esperanza, a permanecer firmes en la construcción de patrias dignas y justas, por la construcción de una Nueva Patria donde la tierra, el trabajo y el pan sean para todos, sin opresores ni oprimidos; pero sobre todo nos invita a construir la Patria de Bolívar, sobre los principios de la solidaridad y la asistencia reciproca y el desarrollo conjunto, La Patria Americana, Nuestra América.

El Emprendedor Social

A partir de esta entrega estaremos publicando por capítulos un excelente documento de José Luis Coraggio con e tema EL EMPRENDEDOR SOCIAL. Fabio Alberto Cortés Guavita.

CDC v.23 n.61 Caracas ene. 2006

Sobre la sostenibilidad de los emprendimientos mercantiles de la economía social y solidaria*

JOSÉ LUIS CORAGGIO

* Trabajo presentado en el panel sobre «Nuevas formas asociativas para la producción», dentro del seminario «De la universidad pública a la sociedad argentina. El Plan Fénix en vísperas del segundo centenario. Una estrategia nacional de desarrollo con equidad». Universidad de Buenos Aires, 2 al 5 de agosto de 2005. El Plan Fénix es una iniciativa de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, que convoca a economistas y otros profesionales al debate y la búsqueda de alternativas económicas para la Argentina.

Resumen

Luego de afirmar la necesidad de niveles de análisis y de política que no se limiten a los indicadores macroeconómicos, se revisa la noción de sostenibilidad, crecientemente aplicada a los emprendimientos de la economía social, casi como una vacuna contra el asistencialismo. Se analizan diversas variantes operacionales de dicho concepto, planteando la necesidad de trabajar sobre las condiciones de sostenibilidad por referencia al conjunto de determinaciones de la realidad social, política y económica, y no meramente como un balance financiero. Se postula que la sostenibilidad debe plantearse en el nivel meso sociopolítico-económico y liberada del paradigma de la empresa de capital. Se afirma que requiere políticas públicas definidas con la participación de los actores colectivos de la economía, creando condiciones de credibilidad apoyadas en un proceso de aprendizaje colectivo.

Palabras clave

Economía social / Sostenibilidad / Hegemonía

Introducción

«La economía, en su expresión más profunda y abarcadora, es el sistema que se da una comunidad o una sociedad de comunidades e individuos para definir, generar, distribuir y organizar combinaciones de recursos (relativamente escasos o no), con el fin de satisfacer de la mejor manera posible e intergeneracionalmente las necesidades que se establecen como legítimas de todos sus miembros» (v. Coraggio, 2004d). En esta definición queda indicado el carácter histórico de todo sistema económico, el papel de la sociedad en inventar u adoptar uno u otro sistema, y el carácter político de la economía, tanto porque ese «darse» un sistema es producto de conflictos y luchas sociales, con democracias de baja intensidad, dictaduras militares, sistemas políticos autistas o al servicio de poderes económicos concentrados, o en el marco de procesos de transformación con actores colectivos fuertes y relativamente autodeterminados, para plantear algunas posibilidades.

En una larga transición epocal como la estamos atravesando, hay definiciones gruesas en las cuales toda la sociedad organizada y todos los intereses que en ella se constituyen deberían intervenir: ¿vamos a participar en la economía-mundo compitiendo o cooperando? Si vamos a competir, ¿lo haremos sobre la base de importar diseños y tecnologías, bajar los costos degradando el trabajo y las condiciones de vida de nuestros ciudadanos y acabando con la biodiversidad, o vamos a aprovechar y potenciar la combinación de una dotación de recursos con biodiversidad y las capacidades intelectuales, técnicas, comunicativas, creativas del trabajo humano y de las instituciones? ¿Vamos a adoptar el modelo hoy hegemónico, confirmando en nombre del realismo nuestra subordinación o vamos a repensarnos en el mismo proceso en que refundamos la democracia, admitiendo una diversidad de alternativas que deben experimentarse en la búsqueda colectiva de opciones para la economía? Para que la segunda opción tenga posibilidades de realizarse, la política tiene que ubicar en la agenda pública, y asumir como un desafío, el dar respuesta a la cuestión de qué economía queremos tener.1

Suele afirmarse críticamente que un plan para el país no puede quedarse en el mero diagnóstico, que hay que hacer propuestas. Esto debe ser cualificado. Un diagnóstico nunca es inocente. Siempre se hace desde una perspectiva utópica y siempre presupone los instrumentos de acción posibles. La pretensión de que se puede diagnosticar fuera de esos presupuestos es falsa. Por lo tanto, no se trata de hacer menos diagnósticos, sino de hacerlos desde otra perspectiva, o bien de explicitar, para quien no pueda deducir sus consecuencias, cuáles son las acciones que habilita y sugiere. Por otra parte, las propuestas suelen reducirse a consignas (como el «compre nacional« o el «shock redistributivo»), con escaso basamento analítico y poca ingeniería anticipada de la complejidad de las intervenciones y procesos que llevarían a habilitar un cambio como el que sugieren en la sociedad. En particular, consideramos muy lejanas de un plan las propuestas basadas exclusivamente en los modelos y esquemas de pensamiento macroeconómicos, relegando lo que la economía política y su crítica marxista, así como las antropologías, contribuyeron a la «caja de herramientas» del análisis de las sociedades, sus economías y su política. No hay plan efectivo sin superar el economicismo implicado en el modelo neoclásico o el keynesiano, que pretenden no sólo analizar sino construir una esfera económica relativamente autónoma de la sociedad y la política (que no es lo mismo que las intervenciones económicas de los poderes públicos).

Con todas sus limitaciones, el pensamiento macroeconómico riguroso puede producir proposiciones que contradicen el sentido común de los economistas del pensamiento único. Así, en el lanzamiento del Plan Fénix arriba mencionado, el presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, Julio H. G. Olivera, propuso que:

... el desequilibrio primario es el concerniente a la producción y la ocupación. Este desequilibrio nace directa o indirectamente de la insuficiencia en la provisión de bienes públicos, desde la seguridad jurídica hasta la salud, la educación y la paz social. El deterioro así ocasionado en el proceso de producción afecta negativamente los ingresos públicos. El déficit fiscal resultante se traduce a su turno por el saldo adverso de las cuentas con el exterior (…) Los bienes públicos no son sustitutos sino complementos insustituibles de los bienes privados: esta es la idea directriz que se refleja en el Plan Fénix. Por lo tanto la actual recesión no es (...) una alteración transitoria del equilibrio sino una deficiencia crónica, una debilidad estructural, destinada a persistir mientras no alcance la oferta de bienes públicos el nivel indispensable para la plena utilización de los recursos productivos. (...) lo que está en debate no es una postura ideológica –estatismo contra liberalismo, planificación central versus economía de mercado– sino una cuestión científica susceptible de ser tratada objetivamente.2

Aunque hace referencia a la coyuntura previa a la crisis de diciembre del 2001, la idea de Olivera sigue siendo un eje orientador fundamental de cualquier plan (necesariamente político) para recuperar soberanía y regenerar el tejido socioeconómico, tanto de la Argentina como de cualquier país capitalista latinoamericano. Si los indicadores en 2003-2005 parecen señalar que se salió de la recesión, esto no significa que se haya superado la deficiencia crónica a la que alude el autor citado, deficiencia que, aun si hubiera la voluntad política para encararla, no podría superarse en uno ni en dos períodos electorales. Lo que significa que aunque haya crecimiento del PIB, subsiste la incapacidad estructural de este régimen económico para acompañar el desarrollo de una sociedad mucho más justa e igualitaria, con posibilidad de sostenerse y reproducirse sobre sus propias bases en interdependencia abierta con el resto de la economía-mundo.

Si nos conmueve y moviliza pensar la Argentina del 2015 (para asumir la fecha de cumplimiento de las metas del milenio), encarar ese déficit es entonces más que una propuesta para publicar: es un accionar estratégico y a la vez urgente, no admite esperas por el cálculo electoral, por la conflictualidad interpartidaria, ni por una conflictualidad social sumida en la lucha por ventajas inmediatas. Porque la brecha de poder y distribución de la riqueza y las oportunidades globales y nacionales se sigue ampliando, lo que hará cada vez más difícil encarar democráticamente la pugna entre incluidos y excluidos, entre los dueños del capital y los trabajadores del mundo, entre centro y periferia. Y lo es también porque se sigue erosionando la legitimidad de todo sistema democrático que funcione con base en formaciones políticas que reducen la política a juegos de poder, evadiendo –en nombre del «realismo»– la transformación de las estructuras socioeconómicas. Y todavía no conocemos una alternativa inmediatamente viable de sistema político que no tome la forma de algún tipo de democracia que pueda asumir la dirección moral de conjunto, en una sociedad moderna que forme parte –con contradicción– de un sistema-mundo como el que se está configurando.

NOTAS:

1 Esto es visto como utópico por muchos «realistas», en realidad presos del imposibilismo que ha instalado el neoconservadurismo como parte de su proyecto de regresión a las épocas de mayor desigualdad social y política. Un ejemplo elemental de que una sociedad puede decidir sobre estructuras económicas son el presupuesto y la gestión participativa bien ejercidos, o el caso del Uruguay, donde decisiones que en Argentina fueron tomadas por un poder que se constituyó con formas democráticas pero fue ejercido como una delegación total del poder, deben pasar por referendos previa información y debate de la sociedad, tal es el caso de la privatización de los servicios públicos.

2 «El Plan Fénix», discurso en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, el 6 de septiembre de 2001. Ver «Hacia el Plan Fénix, diagnóstico y propuestas», Enoikos, año IX, nº 19, pp. 16-17, Buenos Aires, UBA, Facultad de Ciencias Económicas.

3 Por ejemplo, es moralmente inaceptable que «el problema piquetero» (las protestas siguiendo el método de cortar u ocupar calles y caminos) sea instalado en la esfera pública como un problema provocado por un sector antidemocrático, y no como la evidencia inocultable por vallas y murallas de que la sociedad argentina está fragmentada, es brutalmente injusta y está políticamente paralizada para encarar su regeneración.

9 de septiembre de 2007

CONTEXTO SOCIOPOLÍTICO EN LA DÉCADA DEL DOS MIL Y EL MUTUALISMO COLOMBIANO


CONTEXTO SOCIOPOLÍTICO EN LA DÉCADA DEL DOS MIL Y EL MUTUALISMO COLOMBIANO




La década final del siglo XX trajo a Colombia unas expectativas de reconciliación en torno al conflicto interno que por más de 40 años ha desangrado nuestra patria, la llegada del gobierno de Andrés Pastrana en un silencioso acuerdo tácito con las FARC, la guerrilla más antigua del mundo, hicieron pensar en que al fin se alcanzaría la paz. En ese proceso nos incluimos todos aquellos que de una u otra manera estamos por la concertación y la negociación como único medio para alcanzar la paz, desafortunadamente no se tubo en cuenta que algo tan noble cuenta con más enemigos de los que se puedan imaginar y entender lo difícil de realizar tan importante gesta para los colombianos se constituyó en una frustración inmensa con sus lógicas consecuencias.

Algo que los historiadores pretenden desconocer y los políticos ignorar es que un acuerdo de esas magnitudes no es fácil de alcanzar si se tienen en cuenta la experiencia fallida del acuerdo de esta guerrilla con el gobierno de Belisario Betancur en los años 90 que terminó en el exterminio más grande que se tenga noticia en un país supuestamente democrático en el cual se asesinaron selectivamente más de 3.000 militante de la Unión Patriótica, tema que hoy está en manos de la Corte Interamericana de Derecho y que seguramente en un punto no lejano de nuestra historia haga justicia a las victimas de tan execrable crimen de lesa humanidad y a la propia historia de nuestros pueblos.

A los diálogos del Caguan, sitio en el cual se realizaron los diferentes encuentros entra las FARC y la sociedad civil, nos presentamos con propuestas en torno a las posibilidades de reconstruir un país con base en la economía solidaria y popular, para algunos ir al Caguan se convirtió en la moda, ir a conocer y tomarse fotos con los comandantes, para otros que nos tomaos en serio tal posibilidad se nos quedaron entre le tintero muchas propuestas en torno a esa hermosa eventualidad tan anhelada de la paz. Hoy seguimos convencidos que si a la economía solidaria se mira como una herramienta de construcción como lo hace Brasil y otros países Latinoamericanos, otra cosa podría ser el futuro de nuestros hermanos más desprotegidos.

Este fracaso, lamentado por muchos, celebrado por los menos, trajo como consecuencia mediática el endurecimiento del país político, país eminentemente derechista -se dice que en Colombia hasta la izquierda es de derecha- el discurso fuerte y el compromiso para acabar con la corrupción amén de las promesas de seguridad del candidato Álvaro Uribe encontró eco en un terreno abonado por la decepción generada por el fracaso de los acuerdos entre el gobierno y las FARC terminaron llevaron a la presidencia a una persona que ofreció lo que la gente quería escuchar: mano dura contra la subversión y reforzamiento de las políticas engendradas en los EU en torno a la guerra, allí lo social quedaba enterrado sin la menor opción.

Sin embargo en preparativos de la primera campaña de Uribe algunos dirigentes mutualistas de Bogotá en una posición que rayaba con la ingenuidad (o el oportunismo) solicitaron mi servicio para la redacción de un documento que sería presentado al candidato con la ida que el mutualismo y lo solidario tendrían una oportunidad, sería una de las banderas de campaña del candidato Uribe, nada más frustrante que ver a este grupo de mutualistas de Bogotá prestándose al juego politiquero de algunos funcionarios de bajo perfil con aspiraciones a ser protagonistas de lo solidario, cuando llegarían al poder.

El documento se les elaboró desde una óptica eminentemente profesional, sin embargo me negué por convicción ideológica a ser el representante ante el candidato para su sustentación, ellos lo presentaron y cobraron el éxito a su manera y desde entonces se generaron toda suerte de inconvenientes para quienes deseábamos el desarrollo de un mutualismo propositivo y esos “hechos de patria boba” que señale en apartes anteriores cobró fuerza inusitada, los odios viscerales de esa dirigencia en su gran mayoría inepta les llevaría a una persecución que no solo afectaría mi entorno sino que se llevó por delante el trabajo desarrollado en 4 años en busca de apoyo para el mutualismo colombiano, como se verá más adelante.

Lo que ocurrió no deja des ser curioso, por otro lado un viejo dirigente mutualista de esos que son protagonistas directos del fracaso de este movimiento se convertiría en el enemigo numero uno de la propuestas que quisimos sacar avante, pero este se volvió enemigo por que no quisimos hacer parte de su juego al orto extremo de las candidaturas y por no aceptar ser parte de la campaña del candidato Horacio Serpa. Es decir, nuestras propuestas se vieron atrapadas en el juego electoral del momento y no se vio, o no se quiso entender la independencia de nuestro criterio y la lucidez de algo ajeno al desarrollo de una política meramente partidista.

En este escenario llegamos a la Asamblea de la Federación Nacional de Asociaciones mutuales, FENAM entidad gremial de carácter nacional, en su nombre, no en sus objetivos, este tema y la base del documento redactado y entregado al actual presidente de Colombia, se convirtieron en el Plan de Desarrollo con el cual nos presentamos a la citada Asamblea, NO A LO MEDIÁTICO SI A LA PLANEACIÓN CON MIRAS AL LARGO PLAZO, será el tema de la siguiente disertación.

10 de agosto de 2007

Fungestar en Río de Janeiro

TIENDAMUTUAL EN RIO DE JANEIRO, BRASIL

Comunicado de prensa.

Bogotá. Fabio alberto Cortés G., Gerente de la Fundación FUNGESTAR y Presidente de la Confederación de la Mutualidad Colombiana, COLOMBIAMUTUAL estará presente, como conferenciante, en la Conferencia Latinoamericana de Practicas Innovadoras y Programas de Generación de Trabajo e Ingresos, organizado por la Incubadora tecnológica de Cooperativas populares de Brasil.

LA conferencia se llevará a cabo en Río de Janeiro, Brasil durante los día 13 a 15 de agosto y desarrollará una temática orientada desde diferentes tópicos a la actividad solidaria en sectores populares, los temas generales son los siguientes:

Equidad y género en emprendimientos populares.

Tecnologías de comunicación para la generación de ingresos.

Emprendimientos populares y acceso a créditos y mercados.

Políticas públicas y legislación para los emprendimientos populares.

Redes de cooperación para la inclusión de emprendimientos populares a cadenas productivas.

La participación de Fabio A. Cortés, será en el tema de “Emprendimientos Populares y Acceso a Créditos y Mercados”, en el que se presentará el proyecto “Tiendamutual”. Este proyecto fue enviado a participar por invitación de la Incubadora tecnológica de Cooperativas populares hace un tiempo y posteriormente clasificó de acuerdo a las normas de los organizadores. En esa condición se curso invitación a FUNGESTAR para participar en el evento de Río.

Recordemos que la esencia del proyecto está condensada en su doctrina corporativa:

LA MISIÓN. Promover una cultura de mayor calidad de nutrición y bienestar en los hogares bogotanos, comercializando los productos de la canasta familiar con criterios de calidad y salubridad, como un aporte al desarrollo de las comunidades de estratos 1, 2 y 3 con valores como Ética en los negocios, innovación permanente en los servicios, responsabilidad social y servicio al cliente por encima de todo.

LA VISIÓN. Ser en el año 2008 una cadena de 45 tiendas, comercializadora de productos de la canasta básica familiar; que sea ejemplo y modelo del mejoramiento de bienestar –con énfasis en la seguridad alimentaria- de las familias bogotanas en los estratos uno, dos y tres.

EL OBJETIVO PRINCIPAL. Mejorar la calidad de alimentación y bienestar en los hogares de estratos 1, 2 y 3 optimizando la calidad de la compra de los productos de la canasta básica, capacitando para el consumo de productos sustitutos como alimentos saludables.

LA ESTRATEGIA CENTRAL. Crear una cadena de Tiendas que distribuya productos de la canasta familiar, con base en la cultura tradicional de la tienda de barrio pero diferenciada con formatos y tecnología tomados de los supermercados, innovando con productos funcionales. Con el fin de franquiciar el sistema de negocios exitoso denominado Tiendamutual.


CONFERENCIA LATINOAMERICANA DE PRACTICAS INNOVADORAS EN PROGRAMAS DE GENERACIÓN DE TRABAJO E INGRESOS



22 de julio de 2007

¿Propiedad privada o... colectiva?





Propiedad privada vs. Propiedad colectiva
"¿Qué estrato tienen las organizaciones solidarias en Colombia, con qué población se crean, quién es el que cree en el cooperativismo como la mas conocida expresión de ayuda mutua ..." Fabio Alberto Cortés Guavita
El cooperativismo del siglo XXI y por ende todas las organizaciones de economía social y solidaria, deben ser una vía al socialismo moderno, para ello debe mirarse hacia adentro y ver si es cierto que lo que se promueve es la propiedad colectiva o si por el contrario se está haciendo eco a la propiedad privada de unos cuantos y se deja el servicio para unos terceros o usuarios del la entidad.
Tradicionalmente, por lo menos en Colombia, el cooperativismo por ser la mayor fuerza dentro de lo social y solidario, es utilizado por el modelo capitalista para solucionar parte de sus problemas -originados por él mismo- solo entonces se le pone algo de atención, se legisla una veces como ocurrió con la Ley 79 para desarrollo del sector o como se realizó en el 97 con la ley 454 para frenar el desarrollo y la creación de cooperativas de ahorro, trasladando a estas entidades todos los problemas de la crisis financiera del momento, de la coyuntura, poniendo talanqueras en la conformación de dichas entidades por el alto capital exigido, (unos 50.000 dólares) se beneficia el sector financiero tradicional y se deja de lado el espíritu de la solidaridad y la ayuda mutua.
¿Qué estrato tienen las organizaciones solidarias en Colombia, con qué población se crean, quién es el que cree en el cooperativismo como la mas conocida expresión de ayuda mutua, será cierto que algunas cooperativas son manejadas criterio exclusivista, será posible que haya dirigentes que solamente ven las entidades de economía solidaria como el modelo a explotar en aras de su propios beneficio?.
Estos interrogantes seguramente será controversiales pero son válidos en Colombia, puede que otras partes del Continente sea diferente, llevan a pensar en otro tópico interesante plantado por el licenciado Walter Choquehuanca, líder y autor Peruano, lo que describe al utilizar el término "socializar el lucro” como una necesidad del cooperativismo continental; para mejor entender digamos que en Colombia el “sin ánimo de lucro” esta legislado con el criterio de que no hay lucro cuando los excedentes no se distribuyen y el patrimonio no se puede repartir. En el fondo siempre se discutirá que hay lucro cuando hay utilidad así la llamemos excedente cooperativo, ese no es el problema de fondo, es por el contrario su destino el que debe llamar la atención. Se debe socializar esa utilidad, ese excedente y en últimas ese lucro que generan el capital colectivo y como tal se socializará todo el beneficio a los asociados, eso quiere decir que cooperativas con pocos asociados y más terceros o usuarios del servicio no estarán cumpliendo con los preceptos de la doctrina.
Desde la perspectiva de esa doctrina no hay dudad que el cooperativismo y la economía social y solidaria deben apuntar en la dirección de un nuevo socialismo, más humano, en el cual el capital humano prime sobre el capital dinero.

8. Valores para la Polivalencia



LOS VALORES PARA EL LÍDER POLIVALENTE

“El Líder Polivalente será el responsable de reinventarse a sí mismo para poder reinventar las organizaciones del tercer milenio” Fabio Alberto Cortés Guavita.

Para entender la propuesta de liderazgo polivalente es necesario recabar en primera instancia en la necesidad de ver los Valores Morales y Éticos de una persona encausados al devenir de la organización, para comprender la necesidad de afrontar los retos personales y administrativos de los líderes Polivalentes en un nuevo contexto valuado en principios de reputación moral y de eficiencia empresarial. Si el ser es el líder, el deber ser de dichos líderes está dado por sus valores polivalentes.

Vale la pena tomar aquí la definición que da Samuel C. Certo (1) en su obra de Administración cuando hace referencia a los valores en la administración y dice:

“Los valores son escalas de importancia que un individuo otorga a varios factores del entorno. Los valores tienden a ser formas de ver la vida y son influenciados por los padres, grupos de compañeros y amigos. Los valores tienden a guiar las acciones y los juicios de las personas en diversas situaciones. En ese orden de ideas, los valores del lugar de trabajo de un individuo se definen como los conceptos, principios, personas, objetos o actividades que él o ella considera importantes. Los valores son aquellos elementos por los cuales una persona puede sacrificarse y trabajar con esfuerzo. En el lugar de trabajo, factores como la remuneración, el reconocimiento y el estatus, a menudo se catalogan como valores comunes”(2)

Se infiere, entonces, al líder Polivalente como una persona inmersa en VALORES tanto personales como de reputación profesional y al finalizar este capítulo se podrá, como colofón personal, definir de manera acertada el líder Polivalente por eso antes que plantear una definición de Líderes Polivalentes veremos los principios y valores que enmarcan el deber ser del líder contextualizados en el marco de su accionar individual y en el rol de equipos en las organizaciones.

Esto es absolutamente cierto. Líderes Polivalentes son los que necesita el mundo para reinventar y dirigir las Organizaciones, y así encontrar al unísono su propio destino. Polivalencia que significa tener multihabilidades conceptuales, tecnológicas y operativas, la capacidad de entender y aplicar en el mejor sentido el criterio de globalización en busca de la Utopía de la vida, con sentido solidario e integral actuando con sinergia.

Es significativo que entendamos al ser Polivalente que requiere la sociedad actual como un ser funcional integrado en los diferentes ambientes del Ser, del mercado y de la sociedad. Seres que tomen decisiones, que pasen de ser controlados a facultados en el sentido de crear sus propias reglas en el trabajo, que se dirijan a sí mismos, que posean diferentes competencias e idoneidad, que estén dispuestos a afrontar las situaciones con carácter, con iniciativa.

Observemos como los antiguos griegos, cuyo amor por aprender fue evidente en sus manifestaciones artísticas, literarias, políticas o filosóficas, dieron un gran valor a la educación Polivalente de los niños, lo cual redundó en sus valiosos aportes a la humanidad, polivalencia que se ve en sus grandes maestros, que si bien son reconocidos como filósofos, tenían diferentes profesiones, como médicos, educadores, etc., lo cual les permitió pasar a la historia como los grandes sabios de la época. Ese ejemplo nos señala el camino, hoy el mundo requiere para salvarse de las garras del neoliberalismo y sobrevivir, polivalencia y empoderamiento en todos los seres humanos.

Paralelamente a ello el ser debe poseer la capacidad de pasar de entrenador a educador ya no hay que afrontar el cómo hacer las cosas, ahora hay que decidir el porque y el para que se hacen determinadas cosas, superando el activismo, al hacer por hacer, ahora se trata es de brindar resultados y entre más óptimos mejor.

La funcionalidad con base en el conocimiento integral, la necesidad de incentivar las diferentes habilidades del ser son latentes, para ello se requiere de abandonar el paradigma del ganador de batallas, ahora hay que ganar la guerra, se debe ser Líder POLIVALENTE.

Para ilustrar mejor veamos con un ejemplo lo que se quiere decir con Líder Polivalente:

“Ningún entrenador de fútbol le dice a su equipo: ‘quiero que ustedes ganen estos puntos. Vayan a jugar y al final del partido me informan el resultado’. Pues si bien los entrenadores no juegan, participan estrechamente al crear el plan del partido y dirigir el comportamiento de los jugadores. Así también el ejecutivo en una compañía rediseñada es mucho más que un simple anotador de tantos”(3)

Parece perfectamente claro que el dominio de diferentes áreas del conocimiento se convierte en una necesidad imperiosa para el nuevo ser, la Polivalencia está igualmente en el conocimiento y su aplicación al proceso productivo, no más tareas aisladas no más fragmentación que sólo genera desconfianza e incompetencia.

A grandes pinceladas ese es el ser Polivalente que dirigirá las Organizaciones del tercer milenio. ¿Cómo serán esas Organizaciones? Ese será el tema de a segunda parte de esta obra,

Pero antes de seguir adelante consideremos un aspecto que he dejado exprofeso para esta parte y es el tema de discusión en muchos de los foros de liderazgo que se desarrollan en el mundo, ¿Debe ser el gerente un líder, hay líderes que no son gerentes, hay gerentes que nos son lideres?

Afirmaré ahora, que independiente de la forma como se aborde el tema y su interpretación acerca de si el liderazgo es diferente de la administración y todos los argumentos teóricos que hay al respecto, considero que TODO gerente y administrador debe ser un Líder Polivalente y que no necesariamente todo Líder Polivalente será un gerente, me explico a continuación.

Al afirmar que TODO gerente o administrador debe ser Líder Polivalente no estoy diciendo nada distinto a que si no es así, no será un buen gerente o un buen administrador en ningún tipo de organización, lo he venido demostrando y al finalizar la obra se podrá comprender mejor mi aseveración. Solamente un líder podrá dirigir las organizaciones, pero no un líder cualquiera, no señor, debe ser un líder reinventado que haya comprendido que su contexto no estaba bien definido y que su experticia no estaba bien complementada, y que por ello se estaban cometiendo errores que afectan a la organización para la cual trabaja. Solamente en le momento que se reconozcan las falencias y se reinvente con base en valore como se verá a continuación se podrá afirmar que es un Líder Polivalente dispuesto a enfrentar los retos que el mundo actual le está imponiendo.

Una vez hecha esta precisión y para una mejor comprensión se ha realizado una segmentación de Valores según la intención de la obra, así se encuentran unos Valores esenciales que sirven para sentar las bases de la reinvención, otros que permiten la conducción de dicha reinvención, unos más que serán la fuerza para vencer ante las dificultades de una travesía como la que se está a punto de iniciar y finalmente unos Valores que permiten la ejecución de la reinvención.

CERTO, Samuel C. Op, cit.

CERTO, Samuel C. Op. cit. p.402

MATAMALA, Ricardo y Muñoz Jesús Antonio, ADMINISTRACIÓN POR POLÍTICAS; HOSHIN KANRI, McGraw Hill, Bogotá, 1994

Fabio Alberto Cortés Guavita. Gerente FUNGESTAR. Bogotá, Colombia

Aporte de Europa para la Reinvención

APORTE DE EUROPA: PUNTO DE PARTIDA DEL REINVENTAR EL MUTUALISMO COLOMBIANO


"Un nuevo capítulo de nuestra historia para reflexión de los países que nos han seguido en estos escritos, es el compartir una experiencia para que no se repita en parte alguna del hemisferio, es un llamado a la solidaridad con quines de una u otra manera han dedicado la vida entera a luchar por un modelo válido desde todo punto de vista, a contrapelo de lo que hicieron durante décadas quienes se autoproclamaron dirigentes de algo tan valioso sin entender para donde iban y que lo dejaron morir en sus manos"

Fabio Alberto Cortés Guavita

El mayor aporte a este aspecto lo ha dado la comunidad europea cuando en desarrollo de la Unión Europea fijaron y aprobaron un documento base de principios universales en el cual trabajaron, declararon y acataron las cooperativas, las mutualidades, las asociaciones y las fundaciones, el 24 de septiembre de 1999 y que la AIM resalta así:

Si hoy en día la Economía Social inscribe plenamente su acción en una economía de mercado, a la que se esfuerza en aportar correcciones sociales, sus componentes continúan diferenciándose de las empresas capitalistas clásicas por su finalidad, sus bases y su modo de gestión. Sus características son principalmente:

- La primacía del hombre y del objeto social sobre el capital, todas son empresas de personas;

- La adhesión voluntaria y abierta, así como el control democrático en la base por parte de sus miembros;

- La conjunción de intereses de los miembros, los usuarios o del interés general;

- La defensa y puesta en práctica del principio de la solidaridad y de la responsabilidad;

- La autonomía de gestión y la independencia respecto a los poderes públicos;

- La gestión desinteresada: cualquier excedente es puesto al servicio de los fines y reinvertido o distribuido, según el deseo de sus miembros, mediante creación de empleo, actividades, nuevas empresas, bonificaciones sobre el capital invertido, servicios a los miembros, actividades socioculturales, etc.

De estos principios solamente riñe con la mutualidad en Colombia y en la mayoría de los países de América el aspecto resaltado en el texto anterior "o distribuido”, ya que es una medida, más en el sentido cooperativo, el mutual busca que esa "distribución sea en servicios a sus asociados", por lo demás se estaría de acuerdo, para tomarlos como base de una futura declaración de principios universales del mutualismo.

Vale aquí resaltar la propuesta presentada por quien escribe estas reflexiones históricas, a la Organización de Entidades Mutuales de América en su asamblea celebrada en la ciudad de Santiago, en Chile en el mes de abril de 2006 en el sentido de crear un observatorio de los principios mutualista de América para iniciar bajo la responsabilidad propia una investigación para en un año en la Asamblea a celebrase en Bogotá Colombia según lo aprobara la misma asamblea realizar un evento especializado en Doctrina mutualista, y que fue recogido en el acta así:

Colombia: El Sr. Fabio A. Cortés Guavita manifiesta la aceptación del corrimiento de la fecha de realización del Seminario Regional en Colombia, para fines del mes de Julio, de acuerdo a lo sugerido por SaferAfrica. Seguidamente propone la creación del Observatorio de la Doctrina Mutualista , consistente en una investigación de la documentación existente al respecto, en cada uno de los países de América. El objeto de la misma sería detectar diferencias y analogías, a fin de unificar criterios en cuanto a principios y valores mutualistas; permitiendo la redacción de un documento que unifique la doctrina mutualista. A tal efecto, el Sr. Cortés Guavita se ofrece a encabezar el mencionado proyecto. Puesto a consideración, se da por aprobado" (1).

Las principales estrategias de las empresas de Economía Social están dadas en los siguientes frentes o áreas de trabajo: Movilización del ahorro y acceso al crédito; acceso a los servicios de salud y a la organización de Previsión Social, promoción de un Comercio Internacional más equitativo, la lucha contra el desempleo a escala nacional e internacional. Estas premisas permiten un horizonte de trabajo en aspectos tales como la protección social, la atención médica sanitaria, la seguridad alimentaria, la bancarización a los sectores más desprotegidos, el desarrollo de proyectos del medio ambiente y el reciclaje, el impulso a los seguros mutuales, la producción agrícola y artesanal y a la vida cultural y social en beneficio de los asociados y sus beneficiarios.

Esta reflexión histórica desarrollada hasta aquí, me permite presentar un análisis de la situación actual del mutualismo colombiano, como un aleta para no continuar repitiendo la historia con los mismos y en las mismas de los años 80 y 90, amén del vacío de las décadas siguientes sin hacer nada por reivindicar o desarrollar el mutualismo colombiano, es un llamado a repensar el mutualismo y a reinventarlo para beneficio de las clases menos favorecidas en Colombia. La etapa de la década del 2000 se plateará en los siguientes capítulos a la luz de la creación de un nuevo organismo de segundo grado en Colombia fundado en julio del año 2005 al calor de lo que venía proponiendo un movimiento internacional denominado Organización de las Entidades Mutuales de América, ODEMA, hablo de la Confederación de la Mutualidad Colombiana, COLOMBIAMUTUAL

(1) ODEMA. Acta de la Asamblea General de la Organización de Entidades Mutuales de América celebrada en Santiago, capital de la República de Chile el 21 de abril de 2006. Lo relacionado con la aparición de esta entidad y su incidencia en el trabajo en Colombia será tratado en las parte del Mutualismo en Colombia década del dos mil.

Próxima entrega: LA LUCHA POR UN NUEVO MUTUALISMO PARA COLOMBIA

Fabio Alberto Cortés Guavita. Gerente FUNGESTAR. Bogotá Colombia

SOLIDARIDAD CONTRACTUAL





LA DEFENSA Y PUESTA EN PRÁCTICA DEL PRINCIPIO DE LA SOLIDARIDAD Y DE LA RESPONSABILIDAD

Las cooperativas grandes bien podrían ejercer esta solidaridad contractual desde sus grandes fondos de solidaridad y hacer efectiva la integración social y solidaria que tanta falta hace a los más desprotegidos. Fabio Alberto Cortés Guavita.

Este principio debe entenderse de manera integral, es decir, la solidaridad implica responsabilidad y esta engendra la solidaridad. Las personas buscan el apoyo asociativo para resolver conflictos, problemas y estos no pueden quedar ocultos en el ejercicio de la solidaridad, eso no sería responsable con la sociedad.

En este contexto la empresa social y solidaria debe responder a exigencias internas y externas, las primeras de su propia estructura y objetivo y las segundas de los ideales de los asociados. Esto se tiene que integrar de manera solidaria y contractual. El postulado de la igualdad entre los seres humanos plantea como una unidad riesgosa y protectora dos aspectos de aparente contradicción; la competencia y la solidaridad, pero, si tomamos esta última en le sentido contractual comunitaria podríamos aplicar la competencia entendida no como la voracidad del los postulados neoliberales sino como la forma de superarse en armonía y ayuda mutua

La solidaridad protectora vista como una relación contractual que se resuelve, necesariamente, en la división del trabajo es algo totalmente racional en una empresa solidaria, entendida como lo decía Emile Durkheim en su obra La División del Trabajo Social, como una parte del derecho y a su vez una parte del la solidaridad orgánica. Las relaciones de la división del trabajo en la solidaridad deben tener forma jurídica, eso es el acuerdo solidario devenido del criterio del acto cooperativo ampliándolo al espectro de todo lo social y solidario, para el caso colombiano.

Retomado el pensamiento de Durkheim no se puede aceptar que toda relación social se reduce a un contrato pues sería desconocer todo lo que debe darse al interior de la organización y al manejo de unas relaciones que deben tener al ser humano por encima del capital económico. Pero si podríamos hablar de un consensus de un cierto género que se expresa en los contratos y que representaría para los asociados un factor importante del consensus general. Esto si se tienen en cuenta que la sociedad, la comunidad inmersa en las entidades sociales y solidarias debe resguardar la solidaridad contractual ubicándola, hasta donde sea posible, al abrigo de todo lo que pueda perturbarla.

La responsabilidad del estado para pagar su deuda social, partiría entonces entender que la solidaridad tienen momentos o instancias y que el primero de ellos es la caridad, cuando las condiciones de extrema pobreza en nuestro país no permiten romper el círculo vicioso al no poder adelantar un emprendimiento porque no hay capital semilla, y no poder trabajar por falta de ese emprendimiento. Ahora bien, que no se haga por caridad, sino con la posibilidad real de créditos blandos, de donaciones, de formas de inversión social y de apoyo real a los más pobres que no pueden siquiera pensar en su ingreso a una cooperativa u otra forma solidaria por que no cuentan con un empleo estable, o peor aún, son la gran mayoría de desempleados calificados como trabajadores independientes para efectos de cotizar al régimen de salud contributivo, peor aún, son los que están clasificados en el régimen subsidiado.


La solidaridad contractual nos da la posibilidad de encontrar soluciones para las entidades sociales y solidarias, que, como el caso de las mutuales trabajan con paupérrimos recursos económicos. Las cooperativas grandes bien podrían ejercer esta solidaridad contractual desde sus grandes fondos de solidaridad y hacer efectiva la integración social y solidaria que tanta falta hace a los más desprotegidos.



Fabio Alberto Cortés Guavita

Fungestar. Bogotá Colombia


Creatividad, motor de la organización



Por Judith A. Ross

Investigaciones demuestran la conexión entre los atributos de un medio ambiente laboral, y la capacidad de resolver problemas de manera creativa.

La creatividad es el torrente sanguíneo de la organización, al impulsar las innovaciones que alimentan el crecimiento, amplían su alcance y revitalizan sus procesos. Pero la creatividad no ocurre en el vacío.

Una serie sustancial de investigaciones demuestra la conexión entre los atributos de un medio ambiente laboral, y la capacidad de resolver problemas de manera creativa. Ya se trate que usted lidere el proyecto de un equipo o que tenga la dirección de toda una fuerza laboral, usted tiene el poder de fortalecer o agotar la capacidad de su equipo para pensar de manera creativa.

Por lo tanto ¿qué puede hacer para crear un medio ambiente laboral donde las ideas novedosas sean incubadas y se transformen en innovaciones que añadan valor a un producto? ¿qué tanto puede usted aportar para el fortalecimiento de una cultura innovadora? Mucho, dicen investigadores y profesionales.

Para alentar a su equipo en el tipo de pensamiento innovador que puede añadir valor de diferentes maneras, dicen los expertos, concentre sus esfuerzos en estas cuatro áreas:

1. ESTABLEZCA OBJETIVOS CLAROS Y PERMITA QUE SUS EMPLEADOS ENCUENTREN SU PROPIO CAMINO HACIA ELLOS.

Construya un claro conjunto de metas para que su equipo pueda entender sus objetivos. Pero evite ser demasiado explícito acerca de qué camino deben tomar.

"Haga que las metas sean lo bastante amplias para permitir a los empleados que tomen diferentes caminos a fin de arribar a ellas. Es allí donde posiblemente descubran mejores productos o procesos", dice Teresa Amabile, profesora de administración de empresas en Harvard Business School y una experta en creatividad.

2. SUPERVISE SUS TAREAS ... A CIERTA DISTANCIA.

A medida que los miembros de su equipo traten de concretar los objetivos que usted estableció, supervíselos, pero no de manera excesiva. La micro administración afecta la confianza de los empleados y su motivación intrínseca. De esa manera, destruyen la creatividad y la innovación. Muestre un interés en lo que hacen, y ofrezca consejos constructivos, cuidadosamente expresados.

Una de las tareas más importantes de un líder es dar a los empleados crédito por sus labores. "Si usted no demuestra que toma en cuenta la buena 'faena' de los empleados", eso "causará una extraordinaria decepción", dice Amabile. Además, puede frenar la creatividad del grupo.

3. FACILITE LA LABOR DE SU EQUIPO.

Para alentar la emoción positiva en los miembros de su equipo y para acrecentar sus niveles de creatividad, bríndeles su apoyo y facilite sus tareas de todas las maneras que pueda. 'Venda' su labor a otros en la organización, recolecte información necesaria, elimine obstáculos en el camino. Todas esas acciones pueden tener un impacto profundo en la calidad de su trabajo y en la velocidad del mismo, así como en el ambiente laboral.

4. CREE FRUCTÍFEROS PROCESOS DE GENERACIÓN Y EVALUACIÓN DE IDEAS

Crear y evaluar ideas es una pieza crucial del proceso de innovación. El profesor Gerard Puccio, director del International Center for Studies in Creativity, en el Buffalo State College, de la universidad del estado de Nueva York, y coautor de Creative Leadership: Skills That Drive Change (Sage, 2006), sugiere este marco para ayudar a los líderes y a sus equipos a generar y evaluar ideas:

- Separe la generación de ideas de su evaluación. "Cuando esos dos procesos quedan mezclados, se adoptan malas decisiones. En una reunión, las ideas son con frecuencia lanzadas y evaluadas al mismo tiempo. Como resultado, los empleados desechan de manera prematura buenas opciones antes de que se concreten plenamente", dice Puccio.

- Busque la cantidad. Cuando más ideas tenga para escoger, más acrecentará la posibilidad de descubrir una idea de gran adelanto. Las investigaciones demuestran que las ideas más innovadoras surgen sólo después de un prolongado período de generación de ideas.

- Busque conexiones. Puccio también sugiere que los líderes alienten a su equipo a buscar asociaciones entre ideas puestas en la mesa, y otros contextos. Eso alienta un pensamiento flexible y estimula la fertilización de diferentes ideas.

Una vez usted pasa al modo de evaluación, Puccio recomienda estos dos pasos:

- Aplique juicios afirmativos. Cuando evalúe una opción, no busque con demasiada minuciosidad las debilidades y defectos. Tal vez usted pase por alto una opción con un defecto que, si es superado, podría ser la mejor.

- Revise sus objetivos. Establezca un criterio claro para el éxito en sectores tales como el mercadeo, el presupuesto y el marco temporal. A medida que examine sus opciones, formúlese preguntas tales como: ¿de qué manera esta idea nos facultará a satisfacer mejor las necesidades de los clientes? ¿nos permitirá el presupuesto ejecutar esta idea?

Formularse esas preguntas y darse una idea de las respuestas, dice Puccio, "es también una manera de refinar un concepto y guiar el desarrollo. Tal vez sea usted capaz de moldear una idea fantástica que se ajustará a su criterio".

Existen buenas posibilidades de que su equipo posee el conocimiento, la flexibilidad y la creatividad para generar innovaciones capaces de añadir valor tanto en productos como en procesos. Su labor como líder es darles a sus empleados las herramientas y establecer el contexto que les permitirá concretar sus proyectos.

(Judith A. Ross es una periodista independiente especializada en temas de empresas que vive en Concord, Massachus Portafolio marzo 19 de 2007

La educación y el subdesarrollo rural



¿Jardines Colgantes de la Babilonia o huertas familiares?

¿Enseñar lo exótico o lo UTIL y APLICABLE?

Por Polan Lacki

En los países de América Latina, las escuelas fundamentales rurales (del primer al octavo o noveno año) siguen enseñando a sus alumnos la historia de los faraones y pirámides de Egipto, la altitud del Himalaya, los imperios Romano y Bizantino, el Renacimiento, la historia de Luis XIV, XV y XVI y de Napoleón Bonaparte, el sistema nervioso de los anfibios, la reproducción de las briofitas y pteridofitas y, algunas de ellas, hasta el "esquema de funcionamiento de los pies ambulacrales de los equinodermos"

Mientras aburren a los niños con estos conocimientos, absolutamente irrelevantes para sus necesidades de vida y de trabajo en el campo, pierden una extraordinaria e irrecuperable oportunidad: la oportunidad de ampliar y profundizar la enseñanza de contenidos mucho más útiles y de aplicación más inmediata en la corrección de las ineficiencias que están causando el subdesarrollo rural, como por ejemplo: enseñar lo que las familias rurales podrían hacer para obtener una producción agropecuaria más abundante, más diversificada, más eficiente y más rentable; qué medidas de higiene, profilaxis y alimentación estas deberían adoptar para evitar las enfermedades que ocurren con mayor frecuencia en las zonas rurales; qué deberían hacer para prevenir las intoxicaciones con pesticidas y los accidentes rurales y cómo aplicar los primeros auxilios, cuando estos accidentes no puedan ser evitados; cómo producir y utilizar hortalizas, frutas y plantas medicinales; cómo organizar la comunidad para solucionar, en conjunto, aquellos problemas que no pueden o no deben ser resueltos individualmente, como, por ejemplo, la comercialización y las inversiones de alto costo y baja frecuencia de uso.

¿Educar para la acumulación de conocimientos o para la auto-realización?

También pierden la oportunidad de otorgarles una mejor formación de valores, pues deberían enseñarles los principios, las actitudes y los comportamientos que ellos necesitan tener para mejorar su desempeño en la vida familiar y comunitaria, como, por ejemplo: formarlos para que tengan más iniciativa y espíritu emprendedor con el fin de que se vuelvan menos dependientes de ayudas paternalistas; educarlos para que practiquen la honestidad, la solidaridad, la responsabilidad y la disciplina; para que tengan conciencia de sus derechos, pero especialmente de sus deberes; para que posean una ambición sana y un fuerte deseo de superación, pero conscientes de que deberán concretizar estas aspiraciones a través de la perseverancia y de la eficiencia en la ejecución del trabajo. Esas escuelas no están cumpliendo su función de desarrollar las potencialidades latentes de los niños rurales, de abrirles nuevas oportunidades de auto-realización ni de formar ciudadanos que, gracias a su propia voluntad y competencia, sean capaces de protagonizar el auto-desarrollo personal, familiar y comunitario.

¿Río Nilo o el río de la comunidad rural?

Las escuelas fundamentales rurales serían mucho más útiles si, antes de enseñar la historia de Europa o la geografía de Asia, enseñasen a sus alumnos la historia y la geografía de sus comunidades. Si, en vez de distraer las atenciones de los educandos con las jirafas y elefantes de África, les enseñasen como criar, con mayor eficiencia, los animales existentes en sus fincas con la finalidad de mejorar el auto-abastecimiento y el ingreso familiar. Dichas escuelas serían más útiles si enseñasen a los niños cómo evitar las plagas de la agricultura y de la ganadería, cómo identificar y eliminar las plantas que intoxican sus animales y los insectos que transmiten las enfermedades. En vez de hacerles memorizar la longitud del Río Nilo, sería más útil enseñarles cómo y porqué deberían evitar la polución de otro río: el río de su comunidad.

¿Jardines Suspendidos de la Babilonia o huertas familiares?

Antes de abordar los Jardines Suspendidos de Babilonia, sería conveniente enseñarles cómo y porqué deberían implantar huertas y árboles frutales diversificados en sus fincas y cómo adoptar medidas de conservación del suelo para que éste siga produciendo con altos rendimientos. En vez de enseñar sobre los héroes de las guerras de otros continentes, deberían enseñarles sobre los "héroes" de sus propias comunidades; sobre aquellos "héroes" que otorgaron una educación ejemplar a sus hijos, que tuvieron una destacada participación en la solución de los problemas de la comunidad y que progresaron gracias a la dedicación al trabajo bien ejecutado y a la eficiencia en el uso adecuado de los escasos recursos disponibles. Esas escuelas deberían mostrar a sus alumnos los buenos ejemplos de aquellos "héroes" de la comunidad o del municipio que no robaron, que no engañaron a sus vecinos, que no poseen vicios, que no practican la violencia, que no son egoístas, etc.

Si la escuela es rural deberá "agriculturalizarse" y "ruralizarse"

En otras palabras, es necesario "agriculturalizar", "ruralizar" y volver más realistas, más instrumentales y más pragmáticos los contenidos educativos de esas escuelas; asimismo es necesario eliminar de sus sobrecargados currículos los contenidos excesivamente teóricos, abstractos y con baja probabilidad de ser utilizados en la vida, en el trabajo rural. En su lugar, deberían ser incluidos o ampliados contenidos más prácticos, utilitarios y aplicables por los educandos en la solución de los problemas más frecuentes que ellos enfrentan y seguirán enfrentando en la vida cotidiana de sus fincas, y también de sus hogares, de sus comunidades y de los mercados rurales.

En la Página Web http://www.polanlacki.com.br está demostrada la factibilidad y facilidad de promover esta adecuación curricular, a través de los departamentos municipales de Educación, sin necesidad de someterla previamente a las antiguas y engorrosas burocracias del ministerio nacional o de las Secretarías Provinciales / Departamentales de Educación. En dicha Página los interesados encontrarán, entre otros, los siguientes documentos que amplían este tema:
i)-La escuela rural debe formar solucionadores de problemas;
ii)-Los agricultores necesitan de un sistema educativo que les ayude a solucionar sus problemas; e
iii)-Buscando soluciones para la crisis del agro: ¿en la ventanilla del banco o en el pupitre de la escuela? Estos textos también podrán ser obtenidos solicitándolos a través del siguiente E-Mail Polan.Lacki@uol.com.br

Mis viajes por el mundo

BUENOS AIRES