4 de mayo de 2007

EL TLC RECOLONIZA A COLOMBIA

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Opinión publicada en Argenpres.com en Buenos Aires Argentina.
El mundo de la globalización neoliberal
Por: Jorge Enrique Robledo
Fecha publicación: 03/05/2007
Tema: Situación en Colombia
País/es: Colombia

Las razones de un denuncio por traición a la patria al Presidente de la República de Colombia, Alvaro Uribe Vélez, por su decisión de suscribir el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, exige dejar sentadas unas premisas que impidan que las razones de esta acusación se desvirtúen con falsedades o se desvíen con alegatos que reflejan ignorancias reales o fingidas. Que algunas de las advertencias sean en cierto sentido elementales no les quita su importancia, porque quien las comprenda y las emplee en sus análisis ganará capacidad de discernimiento frente a las falacias expresas o tácitas con las que suelen defenderse las concepciones y las medidas neoliberales (1).

Lo primero es decir que la oposición al TLC no significa rechazo por razones de principios a un tratado económico con Estados Unidos o con cualquier otro país de la Tierra, pues se entiende que los negocios internacionales (y los acuerdos que vienen con ellos) pueden ser positivos para el progreso de los pueblos, en la medida en que se definan a partir del más celoso empleo de las soberanías para proteger los intereses de cada nación y con el propósito de lograr el beneficio recíproco de los países que los suscriban. Pero como también pueden no cumplir con los dos requisitos señalados, dichos negocios y acuerdos igualmente pueden ser negativos para alguno de los signatarios, caso en el que no deben suscribirse, y más por parte del país que va a ser sacrificado. "Es mejor no tener Tratado que tener un mal tratado", dijo el premio Nóbel de economía Joseph Stiglitz refiriéndose a estos TLC.

La confusión que pueda existir entre algunos que piensan que todo acuerdo económico internacional es siempre positivo por el simple hecho de acordarse o que por lo menos los que vinculan a Estados Unidos sí lo son en todos los casos se explica por las ignorancias verdaderas o fingidas corrientes en Colombia. Pero demostrar que los intereses nacionales y los extranjeros pueden ser diferentes, e incluso antagónicos, no ofrece dificultades, como puede constatarlo cualquiera que desee hacerlo. Si se menciona el punto es porque, con sus astucias retóricas y las complicidades de que gozan para evadir los debates a fondo sobre estos asuntos, los neoliberales intentan pasar de contrabando una absoluta identidad que de ninguna manera existe entre lo propio y lo foráneo.

Es tan notoria la posibilidad de contradicciones entre los intereses nacionales y los extranjeros, así como el riesgo de que un ciudadano de un país pueda actuar al servicio de los intereses de otro, que en todos los países las legislaciones sancionan a los traidores. En Colombia, en el Título XVII, Capítulo Primero del Código Penal, se trata "De los delitos de traición a la patria", delitos que para este caso se tipifican así: "Artículo 455. Menoscabo de la integridad territorial. El que realice actos que tiendan a menoscabar la integridad territorial de Colombia, a someterla en todo o en parte al dominio extranjero, a afectar su naturaleza de Estado soberano, o a fraccionar la unidad nacional, incurrirá en prisión de veinte (20) a treinta (30) años". "Artículo 457. Traición diplomática. El que encargado por el gobierno de gestionar algún asunto de Estado con gobierno extranjero o con persona o grupo de otro país o con organismo internacional, actúe en perjuicio de los intereses de la República, incurrirá en prisión de cinco (5) a quince (15) años".
Que un negocio nacional o internacional, grande o pequeño, pueda ser negativo para una de las partes se explica por la propia naturaleza del capitalismo, que no es un sistema constituido sobre la relación solidaria entre los individuos y las naciones, sino en todo lo contrario. En efecto, y como puede constatarlo cualquiera que haga el menor estudio al respecto, el capitalismo se fundamenta en el criterio zoológico de la competencia entre las personas y entre los países, competencia que tiene como objetivo supremo la ganancia y que es tan dura que considera económicamente válido y moralmente lícito hasta la ruina del competidor, sin importar que medien daños individuales, sociales o nacionales de enormes proporciones. Luego en el capitalismo las relaciones de beneficio recíproco entre las partes no solo no son las naturales sino que ocurren por excepción, cuando las partes equiparan sus fuerzas, realidad que entre los países solo aparece en la medida en que se esgrima la soberanía para decir No cada vez que el interés nacional vaya a ser vulnerado. Estas verdades son las que explican por qué todas las naciones constituidas conformaron Estados que definieron límites jurisdiccionales sobre los cuales ejercer sus derechos soberanos, condición sine qua non para evitar ser sometidas a tratos arbitrarios por otras.
Bajo el capitalismo las relaciones de beneficio recíproco entre las naciones se hicieron más difíciles en la medida en que el sistema evolucionó hacia los monopolios y la preponderancia del capital financiero, pues apareció el imperialismo, modo que requiere de la explotación de los países débiles para existir y el cual, sin renunciar a las agresiones colonialistas, maquilla su agresividad mediante el neocolonialismo, dominación que intenta ocultar y que ejerce mediante cipayos, es decir, a través de nativos de las tierras dominadas que actúan al servicio de los intereses del Imperio y que entre sus funciones cumplen con una de importancia ideológica primordial: ocultar cómo funciona la economía capitalista. Que unos actúen así porque se lucran de la dominación y que otros lo hagan por pusilánimes no modifica en nada esta realidad. Y que tales verdades sean de muy mal recibo entre los grandes poderes, hasta el punto de haber logrado casi excluir el uso de los calificativos imperialismo e imperialista, no implica que este y sus conductas no hayan existido y existan, sino que su poder se ha incrementado tanto que ni siquiera debe mencionarse, salvo que se esté dispuesto a pagar costosos peajes económicos, sociales y políticos.

Si algún país en el mundo de hoy puede recibir el calificativo de imperialista es Estados Unidos, convertido, de lejos, en el mayor imperio de la historia de la humanidad, según se deduce de su enorme poderío de todo orden y del conjunto de sus actuaciones, incluidas las más brutales y descaradas agresiones militares. Que este imperio y los demás que existen en el mundo nieguen su naturaleza mediante constantes invocaciones a la democracia y al empleo de instituciones financieras que se presentan tras el eufemismo de ser de la "comunidad internacional", pero que en realidad controlan con puño de hierro, no modifica la contundencia de los hechos. A la vista está el subdesarrollo de América Latina, región del mundo sometida desde hace décadas a los ucases de Estados Unidos –o del FMI o del BM o del BID o de la AID o de la OMC–, todos los cuales aparecen como unas "ayudas" que en realidad no existen. Y las políticas neoliberales o de "libre comercio" o como quieran llamarse son una evolución de las medidas de dominación de los imperios, que cada vez chocan con mayores dificultades para mantenerse en funcionamiento sin aumentar su expoliación al resto del mundo, como bien lo expresan las crisis que los sacuden con notoria periodicidad.

Es sabido que el "libre comercio" en Colombia –cuya señal de partida la dio el Presidente Virgilio Barco, así su definitiva implementación empezara en el gobierno de César Gaviria– fue la forma nacional que asumió el llamado Consenso de Washington. Y se conoce también que su aplicación nació de una extorsión del Banco Mundial, según lo explicó en El Tiempo del 27 de febrero de 1990 el ex ministro de Hacienda Abdón Espinosa Valderrama:

"El equipo económico del gobierno (de Barco) ha dado, en sus postrimerías, prueba de heroico estoicismo al guardar escrupuloso silencio sobre el origen de la mal llamada apertura de la economía colombiana. Ha preferido asumir valientemente su responsabilidad a compartirla con la institución de donde provino su exigencia como requisito sine qua non para desbloquear el otorgamiento de sus créditos.

En efecto, el Banco Mundial los tenía virtualmente suspendidos (…) Si (el gobierno) quería obtener nuevos préstamos, siquiera equivalentes al pago de capital, debía comprometerse a liberar sus importaciones, o, en términos más benignos, abrir su economía…

Anteriores experimentos de liberación de importaciones, también impuestos desde afuera como supuestos requisitos de la aceleración del desarrollo, tuvieron adversos resultados: estrangulamiento exterior en 1966 y recesión económica en 1981-82".
Comprender el capitalismo y el "libre comercio" exige tener en cuenta, por lo menos, las siguientes consideraciones de tan autorizados analistas. Según Milton Friedman, uno de los principales ideólogos de la globalización neoliberal, "Hay una y solo una responsabilidad social de las empresas, cual es la de utilizar sus recursos y comprometerse en actividades diseñadas para incrementar sus utilidades". De acuerdo con el lince de las finanzas George Soros, "En un entorno sumamente competitivo, es probable que las personas hipotecadas por la preocupación por los demás obtengan peores resultados que las que están libres de todo escrúpulo moral. De este modo, los valores sociales experimentan los que podría calificarse de proceso de selección natural adversa. Los poco escrupulosos aparecen en la cumbre". En palabras de Colin Powell, Secretario de Estado de Estados Unidos, "nuestro objetivo con el Alca (que se convirtió en los TLC en el continente) es garantizar a las empresas norteamericanas, el control de un territorio que va del polo ártico hasta la Antártida, libre acceso, sin ningún obstáculo o dificultad, para nuestros productos, servicios, tecnología y capital en todo el hemisferio".Y a Henry Kissinger no le tembló la voz para afirmar que "la globalización es, en realidad, otro nombre para el papel dominante de Estados Unidos".

Pero ni siquiera de las peores verdades sobre la política exterior de los países capitalistas e imperialistas, incluida la de Estados Unidos, se concluye que Colombia deba aislarse del mundo o que al menos deba negarse a tener relaciones económicas y diplomáticas con esa nación. De ninguna manera. Lo que sí se deduce es que hay que repudiar la tesis ingenua o tramposa de que los colombianos seremos felices si, primero, hacemos felices a las trasnacionales estadounidenses de todos los órdenes, de donde sacan que la política exterior colombiana debe ser una extensión de la de la Casa Blanca, que en el territorio nacional solo debe producirse lo que le convenga a la superpotencia y que es de signo positivo entregarles a los inversionistas gringos y extranjeros la propiedad de la parte principal del aparato económico que se le permita mantener a Colombia, todo en medio de la miseria y la pobreza generalizadas que son inherentes a este tipo de relaciones internacionales. Y en especial se concluye que no existe ni la menor posibilidad de proteger el interés nacional en cualquier trato con el extranjero si quien tiene la representación legal de dicho interés, es decir, el jefe del Estado, en realidad representa las conveniencias foráneas.

La incomprensión entre muchos de la naturaleza rapaz del capitalismo se explica porque también es de su esencia ideológica camuflarse, empleando a fondo los eufemismos. Y de esto no escapa el TLC, como bien lo muestran tantas falsedades dichas sobre él o los quince cortos párrafos del preámbulo en el que se utilizan todas las palabras de moda para engatusar con sus propósitos, tales como "amistad", "cooperación", "oportunidades", "integración", "creatividad", "innovación" y "transparencia", al igual que las frases "reducir la pobreza", "beneficio mutuo", "combatir la corrupción", "salvaguardar el bienestar público", entre otras, en tanto que ni siquiera aparecen los términos utilidades, lucro, ganancias, enriquecimiento y aún menos se dice que su primer objetivo, y el que supedita a cualquier otro, es asegurarles altas rentabilidades a los monopolistas estadounidenses, de manera que se estimule su codicia que, como se sabe, es lo único que los moviliza. ¡A tanto llega el propósito de ocultar la verdad, que en forma ejemplar se cumple el adagio de que esta brilla por su ausencia!

Antes de demostrar por qué el texto del TLC implica causarle daños mayúsculos al interés de la nación colombiana, arrebatándole cualquier posibilidad de desarrollo en términos de la economía capitalista, valen otras consideraciones que pongan en su sitio las concepciones neoliberales.

Nota:
1) El denuncio legal, que contendrá aspectos que superan este texto de popularización, lo formularé una vez Alvaro Uribe Vélez y George W. Bush firmen el TLC, acto que debe ocurrir en la fecha que Estados Unidos escoja, dándole paso al inicio del trámite definitivo en los respectivos Congresos. En Colombia, si el Senado y la Cámara de Representantes lo aprueban, el Tratado deberá superar la revisión de la Corte Constitucional para que pueda convertirse en ley de la República. De ahí que incluso los uribistas calculen que, si el TLC supera todos los trámites, solo entrará en aplicación en 2008

3 de mayo de 2007

En Condiciones Menos Escabrosas




3 DE MAYO, DÍA INTERNACIONAL DE LA LIBERTAD DE PRENSA

Fabio Alberto Cortés Guavita

La libertad de prensa es la existencia de garantías con las que los ciudadanos tengan el derecho de organizarse para la edición de medios de comunicación cuyos contenidos no estén controlados por los poderes del Estado.


En Colombia los medios de comunicación son de dueños conocidos por su estrecha relación con las altas esferas del poder, para tomar un ejemplo la casa editorial El Tiempo –único diario de circulación nacional- es propiedad de los señores Santos, uno de ellos vicepresidente de la República, el otro Ministro de Defensa, cual puede ser la imparcialidad de este medio, que juega al gato y al ratón, unas veces el editorialista hace algunas criticas y el presidente responde con desplantes como el de no invitarlos a su rueda de prensa con ocasión de las denuncias de paramilitarismo hechas por el Senador Petro recientemente, pero la verdad es que son solamente pequeñas escaramuzas entre primos.

Pero a la hora de la verdad, ejemplo el pasado Compreso de la SIP en Cartagena, allí el primo Director, manifestó sin pestañear que en el gobierno del presidente Uribe no había una sola violación a la libertad de prensa, realizando elogios a tal situación, olvidando las denuncias que recogen a diario las agencias de noticias internacionales y en casos denunciados donde apareen seriamente comprometidos estamos del gobierno.

En Colombia, la libertad de prensa está salvaguardada por el Artículo 20 de la Constitución Política de 1991. Ahora bien, dicha libertad también implica responsabilidades sociales, pues aunque el periodista o los medios son libres para informar, están obligados a hacerlo con transparencia, veracidad y conciencia del poder que tienen. Si no lo hacen así, están obligados a rectificar toda noticia o información que haya faltado a estos principios. Sin embargo, se dan casos de periodistas que por falta de ética se autocensuran frente a los desmanes de determinados funcionarios del estado, en otros casos y en regiones apartadas son las amenazas de grupos al margen de la ley las que hacen que la libertad de pensa no funciones como debe ser.

Koichiro Matsuura, director de la UNESCO después de recibir informa de un jurado internacional independiente integrado por profesionales de diferentes medios de información, proclamó título póstumo el Premio Mundial de la Libertad de Prensa UNESCO/Guillermo Cano 2007 a la periodista rusa Ana Politkovskaya.(qepd)

"Ana Politkovskaya dio muestras de una valentía y tenacidad asombrosas al seguir informando sobre el conflicto de Chechenia después de que el mundo entero hubiese dejado de interesarse por él. Su dedicación profesional y su intrépida búsqueda de la verdad han marcado uno de los más altos hitos en la historia del periodismo, tanto en Rusia como en las demás partes de mundo. El arrojo de Ana y su entrega a la profesión fueron tan excepcionales que, por primera en la historia del Premio Mundial de la Libertad de Prensa UNESCO/Guillermo Cano, el jurado ha decidido atribuir esta recompensa a título póstumo" Afirmó el Presidente del jurado del Premio Mundial de la Libertad de Prensa.

Llegará el día en que el premio deberá ser entregado a un Colombiano por similares circunstancias, el tiempo lo dirá y ojalá nunca se de en semejante circunstancias y se pueda disfrutar del premio en condiciones menos escabrosas.
Bogotá , Colombia, mayo 2 de 2007

30 de abril de 2007

Un Primero de Mayo Solidario en Latinoamérica... y en Colombia










"La economía solidaria esta en deuda con los trabajadores de nuestro país"

Fabio Alberto Cortés Guavita


Una vez más la clase trabajadora de nuestra América levantará su grito de propuesta y de protesta en los rincones más apartados de nuestra América Latina. ¿Cuál es el papel de la economía social y solidaria en esta celebración? Hay que mirar la historia para no desconocer el origen y las raíces de quienes hacemos parte de las organizaciones sociales y solidarias con sentido de clase.

El Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, sirve, de un lado, para mirar la política económica y social de cualquier país y de otro para ver el rol de quienes deberían ser hermanos de clase y de propuesta. Este día es fundamental para conocer el pensamiento de la clase trabajadora, pero es el día de ausencia de las organizaciones solidarias, las cuales en la mayoría de los casos no se une a la conmemoración, hoy por hoy la clase trabajadora y sus líderes deben entender el paso necesario a la unificación y acercamiento entre organizaciones que han tenido su origen en la lucha por la reivindicación económica, social y solidaria.

En todos los rincones se escucharán en este día propuestas para mejorar la condición de lo más pobres, emanadas de los trabajadores, en unos casos afortunadamente, personas que hacen parte de las empresas solidarias pero desde el punto de vista institucional sin representación alguna.

Momentos como el actual en Colombia donde se debate en medio de una gran polarización entre los sectores afines al actual gobierno y quienes desde la otra orilla propugnan por ser una verdadera alternativa de poder; llaman poderosamente la atención de una población ávida de escuchar propuestas verdaderas para soliviantar sus múltiples necesidades.

No es un secreto la coyuntura actual en la cual un gobierno arrogante y pleno de acusaciones, que desde el pasado lo señalan como consentidor de la actividad paramilitar, un gobierno que ve cada día, como uno más de sus amigos desfila ante los diferentes tribunales de la justicia colombiana, un gobierno que en su arrogancia pretende tapar el sol con las manos y no sabe escuchar a quienes tratan de persuadirlo que su posición sorda debe ser modificada, desde editorialistas importantes que le señalan un nuevo rumbo hasta sus más encarnizados opositores hacen propuesta que no encuentran eco alguno.

Una marcada diferencia se verá cuando en Bolivia, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y otros países más, la celebración de esta fecha estará liderada por sus respectivos Presidentes con propuestas solidarias para una población ávida de soluciones sociales y en el otro extremo un presidente como Uribe enfrentado a la clase trabajadora, proponiendo nueva leyes que arrebaten los derechos de los trabajadores, unas veces desrregularizando los aspectos laborales, otras aumentando la carga impositiva con gravámenes como el del IVA a los productos de la canasta familiar y en otros casos recortando libertades mínimas a quienes con su trabajo son los que verdaderamente engrandecen la patria, cuando no, persiguiendo y señalando a los opositores de ser delincuentes.

La economía solidaria esta en deuda con los trabajadores de nuestro país, por ello la Confederación Colombiamutual propugna por el desarrollo y creación de empresas mutualistas con trabajadores independientes, de la economía informal, y propone la creación de una Banca Ética que de reales posibilidades a los más pobres concediendo y reconociendo el derecho al crédito para pequeños emprendimientos, y enarbolando banderas en la lucha por el medio ambiente que es otra alternativa para el mutualismo y la economía social y solidaria. No se puede dejar de lado esta oportunidad, el mundo reclama justicia para con el hábitat y nosotros tenemos la obligación de darle esa oportunidad.

Adenda. Tomado del Diario Econímico PORTAFOLIO Día del trabajo: solo un tercio con empleo formal
"Las cifras del Dane revelan que el país tiene 6,7 millones de empleados particulares, pero 6,4 millones de personas que viven del rebusque. (mercado para las mutuales) agregado mio. Si las cifras sobre el mercado laboral publicadas por el Dane a partir de julio del año pasado no son comparables con las de periodos anteriores "no se puede hablar de un aumento del desempleo. Si son comparables, hay que comenzar a preocuparse porque habría crecimiento económico sin generación de empleo"
Obviamente que los niveles de desempleo crecen cada día más y el cecimiento económico se mantiene en el nivel macroeconómico que no llega a los menos favorecidos, a los trabajadores, que con ese desempleo llegan su día conmemorativo.

Bogotá, Colombia mayo 1 de 2007

29 de abril de 2007

3. SÓLO EL HOMBRE DEJA VESTIGIOS DE LO QUE HA CREADO

"La primacia del hombre y del objeto social sobre el capital, todas son empresas de personas"
Fabio Alberto Cortés Guavita

"El hombre no es la más majestuosa de las criaturas, antes incluso que los mamíferos los dinosaurios eran decididamente más espléndidos. Pero él posee algo que los demás animales no tienen: un caudal de facultades que por sí solo, en mas de tres millones de años de vida, le hizo creativo. Cada animal deja vestigios de lo que fue; sólo el hombre deja vestigios de lo que ha creado"Este pensamiento de J. Bronowski nos introduce en el primer principio de lo social y solidario: La primacía del hombre y del objeto social sobre el capital, todas son empresas de personas.
Un razonamiento determinante es el valor de la persona por encima del capital, éste debe ser instrumento y no base de la magnitud para decidir acerca del destino de la organización o del reparto de beneficios. La expresión democrática de "una persona un voto" es la sinopsis del concepto por el que todos valen igual y nadie se diferencia por cuestiones marginales al concepto personal, ante todo por la posible aportación distinta de capital, como ocurre en la empresa capitalista. La expresión más genuina de la solidaridad está inmersa en este principio, pero, la primacía del hombre y del objeto social sobre el capital, no la excluyen del desarrollo empresarial y el emprendimiento en busca de la riqueza colectiva, que debe satisfacer las necesidades básicas insatisfechas del ser humano y su aporte a la comunidad, donde nada impida su paso firme e inquebrantable hacia la construcción de una sociedad más justa y equitativa.
Algunos de los valores sociales que han caracterizado a la economía social son hoy en día incorporados en los informes de sostenibilidad de las empresas, y más en concreto de las grandes empresas multinacionales, para ellas lo social es la estrategia. Es irónico, que nuestras organizaciones la mayor de las veces pasen por encima de estos valores y sean ellos quienes los incorporen. "Los ciudadanos desconocen los valores participativos y solidarios que promueve la economía social" Afirma J. J. Barrera director general de la Economía Social, del Trabajo Autónomo y del Fondo Social Europeo, a lo cual se puede agregar que las empresas solidarias también lo hacen, ello exige profundizar el análisis acerca de la concreción efectiva de este primer principio, sin desconocer que muchas de las organizaciones sociales y solidarias si cumplen con su función social insustituible, que lejos están de cumplir las empresas capitalistas, y que las políticas públicas tampoco alcanzan a atender, ni entender.
Cómo hacer parte de un mundo inmerso en el consumismo y dar cumplimiento a la primacía del ser sobre el capital es uno de los retos del sector social y solidario y deberá hacerlo de la mano de los criterios de la mercadotecnia social, con una orientación que sostiene que la tarea fundamental de la empresa es determinar las necesidades y deseos de sus mercados meta y adaptar la organización a la entrega de las satisfacciones deseadas, en forma más eficiente y efectiva que sus competidores, pero haciéndolo de tal manera que preserve y aumente el bienestar de los consumidores y de la sociedad, es decir, produciendo o prestando servicios que no afecten al ser humano ni a su entorno, respetando el medio ambiente del planta azul.
La Mutualidad, como principio de todo lo social y solidario, es el vínculo moral capaz de establecer la concordia entre los hombres de un mismo país y entre los pueblos de un mismo universo, preservado por el hombre con criterios creativos, no meramente distributivos, de tal manera que se haga fiel al sentir según el cual el hombre es el único que deja vestigios de lo que crea para su propio beneficio y el de la comunidad. Se requiere de un ser nuevo como el alba de una nueva cultura, al decir de un pensador universal: Occidente, la tierra del ocaso, tiene hoy más que nunca necesidad de una cultura del despuntar, es decir, de un nuevo nacimiento.
Bogotá. Colombia, abril de 2007

2. LA MUTUALIDAD, GÉNESIS DE LO SOCIAL Y SOLIDARIO

"... la mutualidad es la mamá, la guía y el hilo conductor de todos los principios de lo social y solidario"

Fabio Alberto Cortés Guavita.

Hoy cuando Europa festeja con alborozo los 50 años de existencia de la Unión Europea, es menester reconocer un mérito grande en la implementación de principios que coadyuvan la estructuración de la economía social y solidaria (economía popular). Ya por el año 1980 en Francia, a pesar de las diferencias propias de la diversidad de entidades del sector popular, se crea un comité nacional para trabajar la idea de una carta social que desembocaría en julio 1983 con la primera manifestación de reconocimiento legislativo de la Economía Social y en el año de 1999 por septiembre se plantean unas características propias del sector que la Asociación Mutualista Internacional, AIM reseña así:

La primacía del hombre y del objeto social sobre el capital, todas son empresas de personas;
La adhesión voluntaria y abierta, así como el control democrático en la base por parte de sus miembros;
La conjunción de intereses de los miembros, los usuarios o del interés general;
La defensa y puesta en práctica del principio de la solidaridad y de la responsabilidad;
La autonomía de gestión y la independencia respecto a los poderes públicos;
La gestión desinteresada: cualquier excedente es puesto al servicio de los fines y reinvertido o distribuido, según el deseo de sus miembros, mediante creación de empleo, actividades, nuevas empresas, bonificaciones sobre el capital invertido, servicios a los miembros, actividades socioculturales, etc.

Dejando aparte, y antes de entrar a analizar esta caracterización de manera puntual en una próxima entrega, permítanme enmarcar estos principios planteados por la Unión Europea, en la génesis de todo lo social y solidario, estoy hablando de la mutualidad.

Deseo, en este contexto, subrayar como en una de las comunicaciones de la Supersolidaria, en Colombia, se manifestaba. "Las cooperativas son mutualistas, no asistencialistas, esto es, que buscan el beneficio de sus propios asociados, no el de terceros y por ende, todos los esfuerzos se deben orientar a la prestación de los servicios necesarios para la satisfacción de las necesidades de aquéllos y sólo excepcionalmente de terceros" Letra muerta que no se compadece con la realidad de nuestro sector popular, pero que me da píe para afirmar no solamente las cooperativas son mutualistas sino que todas las entidades que aspiren a clasificar en el marco de lo social y solidario deben ser mutualistas, pues la mutualidad es la mamá, la guía y el hilo conductor de todos los principios de lo social y solidario.

Esta descripción será incompleta si no contextualizamos, que el nacimiento de la mutualidad como concepto se pierde en la prehistoria, es decir en la historia no escrita, la que se conoce por medio de informaciones, signos, leyendas, comentarios que se han transmitido de generación en generación; para ser retomados por J. Proudhon como una variedad del anarquismo, sus inicios sistémicos se remontan al propio Proudhon en Francia y Josiah Warren en los Estados Unidos quienes lo promueven como un sistema comunalista, basado en una suerte de cooperativismo regido por un banco del pueblo al servicio de los propios usuarios. Este sistema, cuya viabilidad práctica tanto se ha discutido, tenía un sentido profundamente evolucionista. Del sistema se desprende, aparte la operación bancaria sin usura, (Banca Etica Mutualista propuesta por Colombiamutual) la ruina de la poderosa banca burguesa y de la propia burguesía; al decir de Proudhon.

Como podemos observar, más allá de los paradigmas teóricos, debe primar a la hora de esgrimir argumentos a favor de la economía social y solidaria, un discurso fuertemente opositor al capitalismo neoliberal, por la sencilla razón de su incompatibilidad.
Bogotá, Colombia, marzo de 2007

1. UN MUNDO INCLUYENTE PARA VIVIR EN ARMONÍA

"... hay que distinguir el origen de lo social y lo solidario del nacimiento de las organizaciones sociales y solidarias, pues son diferentes en el tiempo y en el espacio..."

Fabio Alberto Cortés Guavita

La Economía Social o la Economía Solidaria; esta aparente dicotomía es abordada en los diferentes países con sus propias particularidades, siendo más universal el primero de los términos. Si nos adentramos en los vericuetos de sus componentes seguramente llegaremos a una conclusión y es que se debería hablar de ECONOMIA SOCIAL Y SOLIDARIA, pues si bien es cierto que aparentemente los dos términos podrían ser considerados sinónimos no lo son en estricto sentido y más bien son términos complementarios e incluyentes.

Acéptese o no, en Colombia está fraccionado el sector desde el momento en el cual los legisladores concibieron la idea de la Economía Solidaria al margen de las otras instituciones que hace parte de lo Social y Solidario. Para una mayor claridad es necesario entender que son múltiples las figuras empresariales y sociales que integran este sector y todas se preocupan por salvaguardar su especificidad y mantener su unidad, pero, desafortunadamente cada subsector va por su lado sin entender la importancia de la integración y dando mayor importancia a la "competencia" propia del sistema capitalista neoliberal y ajeno al desarrollo de lo Social y Solidario, no puede haber compatibilidad en estos criterios pues mientras el neoliberalismo pontifica y tiene cómo fin único la consecución de utilidad económica y la rentabilidad del capital, lo social y solidario tiene como misión la obtención de réditos sociales en los cuales el único beneficiado debe ser, el ser humano.

Al afirmar lo anterior es importante reconocer que ello no puede reñir con los criterios de empresarialidad que deben tener las entidades sociales y solidarias dentro de un manejo que permita el desarrollo del Mercadeo Social y la Gerencia Social en los cuales prima el ser y su entorno, y su esencia es la producción y comercialización de bienes y servicios que no afecten al hombre en su salud ni a su entorno ambiental, para no devastar el Planeta Azul objeto de destrucción por parte del neoliberalismo voraz que nos afecta a todos sin distingo de credo.

Ahora bien, hay que distinguir el origen de lo social y lo solidario del nacimiento de las organizaciones sociales y solidarias, pues son diferentes en el tiempo y en el espacio, lo social y solidario como valores primigenios del ser nacieron con él, por eso es sabio retomar la vieja metáfora según la cual el hombre es un animal social y entender que la ayuda mutua, esencia de la solidaridad, existe desde los albores de la humanidad.

Cabe señalar que otra cosa es el origen de las organizaciones, las cuales fueron creadas por el hombre como resultado de una necesidad histórica de resolver problemas que le fueron causados por el nacimiento y desarrollo del capitalismo salvaje; en primer término se puede afirmar que el punto de partida de las organizaciones sociales y solidarias se da en el contexto de la lucha social y la finalidad de todas no es otra que la protección de sus asociados o afiliados.

A mi modo de ver, hoy en día la Economía Social y Solidaria inscribe plenamente su acción en una economía de mercado, a la que se esfuerza en aportar correcciones sociales, por eso es importante partir de unos principios universales que unifiquen el contexto del trabajo. No se puede desconocer el aporte a este aspecto dado por la comunidad europea cuando en desarrollo de la Unión Europea fijaron y aprobaron un documento base de principios universales en el cual trabajaron, declararon y acataron las cooperativas, las mutualidades, las asociaciones y las fundaciones, el 24 de septiembre de 1999 y que será el tema de la próxima disertación.

Bogotá, Colombia febrero de 2007

Mis viajes por el mundo

BUENOS AIRES