15 de octubre de 2007

Inclusión Social: ¿una “moda”?









Fabio Alberto Cortés Guavita
Presidente COLOMBIAMUTUAL
Gerente FUNGESTAR
Bogotá, Colombia




Para algunos es una “nueva moda”hablar de la exclusión social; haciendo referencia a la “nueva pobreza”. Es necesario sacarlo de tal contexto para dimensionarlo en la realidad, la de la pobreza de América latina, ¿exclusión de qué?, ¿de dónde?, la respuesta es sencilla: excluidos de todo, pero, ojalá no del todo.

En principio veamos cuales son los ámbitos de los cuales está excluida la gran mayoría de habitantes de nuestra Colombia y del entorno latinoamericano. Falta de oportunidades de trabajo, el desempleo rampante por encima del 14 % así el Dane pontifique en sus cifras “acomodadas” y meta en una sola bolsa estadística a los desempleados y subempleados y pretenda confundir a la opinión pública con el cuento de la informalidad a medias, el decir, que quien se encuentra en un semáforo vendiendo golosinas es un nuevo empleado. Exclusión del crédito para la gran mayoría que no puede acceder tan siquiera a una cuenta de ahorro en la cual sus pequeños ahorros se diluyen en el pago de “servicios” electrónicos y que el usuario pobre no usa, Excluidos de la seguridad alimentaria.

Es necesario tener suficientemente claras las diferencias existentes entre los conceptos: la exclusión social intenta ampliar el marco de discusión y pasar de la consideración de la pobreza como algo que tiene que solucionarse a partir de mecanismos como el aumento de la renta o simplemente en un marco de herramientas de carácter redistributivo.

El intento de la nueva concepción está íntimamente ligado a un entender de lo relacional y que si bien la pobreza depende de unos recursos materiales, la inclusión es más una falta de oportunidades tanto personales, como económicas, sociales, políticas etc.

No vamos a entrar en el análisis de la diversidad de definiciones existentes en torno a la exclusión, simplemente pretendemos mostrar el proceso a través del cual a los pobres no se les permite hacer parte de los bienes que satisfacen las necesidades básicas del ser humano y se busca que éste ser sea gestor de su propio destino a través del empoderamiento, de la comprensión de los derechos naturales para la supervivencia digna, no se trata de resolver el problema generando subempleo y empleo mal remunerado, como ha sido la constante en los últimos años gracias a la desrregularización laboral y a las medidas que hacen boga en un gobierno inmerso en sus propios desvaríos en torno a temas tan álgidos como el de pretender una seguridad a punta de fuerza, cuando está sobradamente demostrado que el ser humano no está dado para la represión y por el contrario siempre están en búsqueda de la libertad.

Esa libertad debe reflejarse entonces en la posibilidad incluyente de ser parte de la solución de sus necesidad con el debido acompañamiento del estado, el cual a través de políticas publicas debe reconocer ese poder del ser; empoderar no es darle poder a nadie es reconocer que ese poder lo tiene el ser per se.

La gran relevancia está dada por el derechos a la participación, o lo que otros llaman la democracia participativa real en los procesos a través del cuales se tiene control sobre las iniciativas, decisiones y recursos que afectan a la vida social, política y económica, evitando así el énfasis en lo individual (pobreza como patología o enfermedad), para poner el acento en lo social.

Si exclusión es estar fuera de, hay que luchar por la inclusión, es decir, están dentro de. Trabajo, ingreso digno, seguridad alimentaria, ahorro y crédito, medio ambiente, comercio justo, turismo alternativo, vivienda y todo aquello que le ha sido negado debe conquistarse desde el empoderamiento.

Los enfoques de “comprensión" del problema que enmarcan la salida desde la óptica asistencialista son los principales enemigos del empoderar a los pobres ya que les coacta el derecho a hacer parte de la solución y le engaña haciéndole creer que siempre “tiene” que haber alguien dispuesto a solucionarle el problema del momento.

Es necesario entonces decir que las entidades solidarias y populares que deseen aportar a una nueva realidad y al apoyote una verdadera inclusión deberán tener en cuenta criterios planteados, en esta ocasión por esos documentos que nos envían nuestros amigos y que muchas veces no tienen autor y por tanto no podemos agradecer su valor; de allí tomamos los siguientes conceptos de lo que debe ser Buenas Prácticas para la Inclusión y lo que, en mi entender deben ser los puntos a tener en cuenta en la realización de proyectos que busquen coadyuvar la inclusión de los pobres en cualesquiera de los países de nuestra Américalatina, veamos cuales son eso puntos:
El concepto de buenas prácticas se utiliza en una amplia variedad de contextos para referirse a las formas óptimas de ejecutar un proceso, que pueden servir de modelo para otras organizaciones.
La búsqueda de buenas prácticas se relaciona directamente con los actuales planteamientos sobre los criterios de calidad de la intervención social, que abarcan no sólo la gestión y los procedimientos, sino fundamentalmente la satisfacción de las necesidades de las personas afectadas, la superación de su problemática de exclusión social.
Es bastante frecuente que existan barreras o dificultades para la detección y transferencia de buenas prácticas entre organizaciones. Estos problemas pueden deberse al desconocimiento, a la falta de sistematización del saber, a la desconfianza en la información o simplemente a la consideración de que estas transferencias carecen de utilidad.
Para vencer estos prejuicios u obstáculos, es necesario contar con un vocabulario común y coherente para todos, que permita expresar y compartir los procesos experimentados. Pero, fundamentalmente, las prácticas tienen que poder demostrarse; es necesario que se reúna la información en los “recipientes” adecuados para conseguir su utilización.
De ahí se deriva la preocupación por establecer criterios comunes para la detección y selección de buenas prácticas.
CRITERIOS PARA LA DETECCIÓN Y SELECCIÓN DE BUENAS PRÁCTICAS EN LA INCLUSIÓN SOCIAL
1. Produce un impacto social positivo, medible y prolongado en el tiempo
2. Su impacto da lugar a cambios en el marco legislativo
3. Da lugar a la participación de las propias personas afectadas
4. Promueve habilidades y capacidades de los participantes
5. Da lugar a la creación y el fortalecimiento de vínculos comunitarios
6. Favorece la participación de voluntarios en el proyecto
7. Se ha tenido en cuenta la perspectiva de género
8. Reduce los factores de vulnerabilidad derivados de la situación de género
9. Da lugar al cuestionamiento de enfoques tradicionales de intervención frente a la exclusión social y las salidas posibles
10. Promueve la Independencia de criterios y orientación del proyecto con respecto a las fuentes de financiación
11. Estimula la Innovación y optimización en el aprovechamiento de los recursos
12. Hace primar los objetivos cualitativos sobre los cuantitativos
13. Plantea un enfoque multidimensional y/o interdisciplinario
14. Diseña respuestas específicas para necesidades particulares
15. Aprovecha eficazmente los recursos existentes
16. Evalúa el impacto de su intervención sobre los beneficiarios a largo plazo
17. Dispone de mecanismos que aseguran la estabilidad de proyectos en marcha así como su financiación.
18. La acción, iniciativa o proyecto o algunos de sus elementos, sirven como modelo para otras organizaciones
19. Promueve la implicación al máximo de agentes (departamentos, áreas, entidades, instituciones, etc.)
20. Lleva a cabo una gestión clara y transparente de los recursos en general

14 de octubre de 2007

10. El Valor de la FE en la Polivalencia

Fabio Alberto Cortés Guavita
Gerente Fungestar
Presidente Colombiamutual
Bogot.a, Colombia

La Fe[1]. Es una actitud del ser humano que incluye la totalidad, voluntad e intelecto y está dirigida a algo o alguien, idea o proyecto, doctrina o ser divino como la fe religiosa. Si bien la fe abarca la creencia, esta va más allá y en la historia de la teología se encuentra una distinción grande entre la fe propiamente dicha y las obras que esta produce y de otro lado entre fe y conocimiento. Hay pensadores que afirman “las buenas obras son consecuencia de la fe”.

La Biblia trae, entre otras, una cita importante en Hebreos 11,1, proclama la fe como:

"El fundamento de las cosas que se esperan y un convencimiento de las cosas que no se ven"

Aquí la fe, toma el concepto griego de la palabra pistis, cuyo significado es el de un acto mediante el cual se da la confianza de uno a otro, a algo, o en alguien.

Desde esa perspectiva hay que tener FE en sí mismo y confianza en los demás, el líder que pretenda hacer surgir algo en sus trabajadores, asociados o congéneres, debe pensar como Sócrates cuando proponía “Quien puede llegar a ser el ser”, es el mismo criterio del empoderamiento cuando afirma que la gente tienen el poder y el facultarlo significa reconocerle ese poder que tiene. Se debe entender que el ser no fue llamado a la perfección sino a la infinitud, a la trascendencia, y esto solo se logra con la FE en lo que hacemos, con creer en lo que proponemos como proyecto de vida, en lo que pretendemos trasmitir a los demás.

La infinitud se logra venciendo la mediocridad, esa gran peste social, azote moderno de quienes ya llegaron a ser, la infinitud se construye a través de la persistencia, de entender que el fracaso no existe como fin de nada, el fracaso por el contrario debe celebrase como un nuevo triunfo que nos da la posibilidad de iniciar una nueva etapa de nuestro camino, convirtiendo la adversidad en éxito, pero esto sólo se consigue con la fe del carbonero, con la persistencia del telegrafista, con creer en sí mismo.

Sócrates no huye ante la condena a morir con cicuta así se lo ofrezcan sus carceleros, ¡no! Sócrates muere con la convicción de sus principios con FE en lo que cree. Jesús no se revela contra el Padre ¡no! Jesús muere por la humanidad, por la convicción de lograr la redención de los demás, por tener FE en su misión.

FE es ver lo posible en lo imposible, es ser capaz de ver lo invisible, de facilitar al ser las herramientas para que tenga FE. Apalancados en la FE, como un valor, se puede aceptar el gran reto de reinventar y de apuntar hacia la travesía, ese gran desafío del tercer milenio ahora que se está viviendo, se debe mirar la forma de hacer las cosas de diferente manera. Es decir, el ser tiene la obligación de deponer la actitud pasiva que le caracteriza y tomar parte integral en el mundo que le rodea.

Es obvio, los líderes Polivalentes deben enfrentar el reto guiados por aquellos que se preparen o estén preparados para dirigir el mundo en el nuevo contexto, no per se, sino enfrentando la realidad con una actitud renovadora, ver el mundo desde la perspectiva de recoger del pasado lo que sirve y desechar todos aquellos modelos que sirvieron en parte y fracasaron en otra. Tomar lo bueno del ayer e integrarlo con lo nuevo del mañana, aceptando el reto: INICIAR LA TRAVESÍA CON AMOR


[1] CORTÉS GUAVITA, Fabio Alberto, La Fe del Carbonero, del libro de ensayos Reflexionando Razonamientos, Bogotá, Gestar Editores, 2001. Todos los principios atómicos que aquí se traen son tomados del ensayo citado.

Red de Comercio justo en Argentina


Argentina: Red Tacurú de comercio justo, organización para la producción y el consumo autónomos

Conversamos con Zuray, de la Cooperativa de Trabajadores Rurales en el Frente Popular Darío Santillán, quien nos contó cómo se organizan en la cooperativa para producir y vender y sobre la experiencia de la Red Tacurú, una red de comercio justo que un grupo de organizaciones productoras viene impulsando y consolidando desde el año pasado. Los y las integrantes de la Red la definen como “una herramienta de organización y discusión colectiva, un espacio abierto para el encuentro entre productores y consumidores en busca de construir lazos de economía social solidaria”

"Nosotros hace dos años que estamos organizados y que estamos produciendo, un poco para el autoconsumo y también para la venta, para que sea una salida laboral para cada uno de nosotros. Tenemos dos hectáreas que tomamos hace más de un año. En esta hectárea lo que tenemos es un gallinero y tenemos huerta orgánica. Nosotros siempre decimos que desde el momento en que estamos pensando una nueva producción, estamos pensando también en la venta, en cómo la vamos a vender.

Tenemos dos compañeras acá, que forman parte de la cooperativa, que su trabajo es salir dos días por semana en bicicleta a vender las producciones, casa por casa, y antes de eso, y ahora en paralelo, en el mismo momento en que se estaba construyendo y consolidando la cooperativa, comenzamos a formar junto con otras organizaciones productoras lo que es la Red de Comercio Justo, Red Tacurú, que funciona en Capital Federal. Por un lado por la necesidad de la venta concreta, pero también de a poquito, fue siendo un espacio con su propio proyecto. En la Red participan organizaciones productoras –hay organizaciones del Frente y organizaciones que no son del Frente, está la gente de la Red de Emprendimientos del Bajo Flores, la gente del Centro Cultural La Sala, los chicos de Burbuja Latina, también comercializamos los productos del MOCASE, a través del FANA, y hace poco trajimos productos del Movimiento Campesino de Córdoba-. Por otro lado, participan los núcleos de consumo.

Lo que hacemos es organizar los pedidos y organizar los núcleos. Tratamos de construir esto que nosotros llamamos el consumo responsable, que la gente en vez de ir a comprar al supermercado de la esquina compre a una organización en lucha y que construye trabajo digno, y no ir a comprar al supermercado, con todo lo que eso implica, que es trabajo explotado, en negro –cosa que estamos tratando de denunciar también-. Hoy por hoy en la Red Tacurú hay alrededor de diez núcleos de consumo. El núcleo de consumo se organiza por barrio, por lugar de trabajo, por grupo de compañeros; se organizan alrededor de diez o quince personas y cada 15 días, arman un pedido a partir del listado de todos los productos que hay de las organizaciones y lo mandan por mail. Y cada 15 días estamos entregando.

Eso implica que cada uno de los compañeros esté produciendo en función de Tacurú e implica llevarlo a Capital, con cero recursos, porque sigue siendo la bicicleta. Y ahí armamos las cajas, con los pedidos de todas las organizaciones; todas las organizaciones llevan los productos a un local que tenemos -que es del Frente-, ahí armamos los pedidos y otros compañeros se encargan de repartir. Además de las organizaciones productoras y de los núcleos de consumo, tenemos todo lo que es el núcleo que motoriza la red, o sea los grupos de trabajo. Tenemos el equipo de pedido y depósito, que se encarga de levantar los pedidos de los núcleos, de avisarle a las organizaciones productoras, y de hacer las compras a los movimientos más lejanos. Después tenemos el equipo de reparto, que es el que se encarga de repartir ese día; tenemos el equipo de difusión que es el que maneja los contactos, la difusión, tenemos una página de Internet. Y hace poco –un par de meses- empezamos a desarrollar las ferias, en Capital.

Por lo general participábamos de ferias a las que nos invitaban -porque por mail hay ciertos límites para ciertos productos, por ejemplo tejidos, calzado, remeras, entonces eso sale más en feria-. Entonces nos estamos tratando de dar diferentes estrategias de venta, para que salgan todos los productivos. Hoy por hoy, la misma red genera ferias en los lugares de los núcleos de consumo. Hicimos una en el Bajo, y dos en Agronomía.

La Red es un espacio muy rico de intercambio. Ya un lugar que reúna a consumidores y productores–o sea, a una señora de clase media de Villa del Parque con un trabajador rural o un desocupado del conurbano-, permite avanzar en lo que es ir construyendo entre todos el cambio. A nosotros nos hace avanzar. Porque además del laburo cotidiano y de todo lo que construimos acá y de los avances que podamos tener, nosotros siempre pensamos que en donde se construye el cambio es en la heterogeneidad y en la multisectorialidad. Tacurú nos parece un espacio interesante en ese sentido.”

A: ¿Y desde la producción? ¿Cuál es el fundamento de la red?

La producción es la que construimos acá también. De forma agroecológica, en armonía con la naturaleza. Una de las cuestiones es que participen organizaciones productoras. O sea que el trabajo no sea el trabajo de una señora que quiere estar un poquito mejor, sino que tenga que ver con la organización del trabajo, la construcción de trabajo digno y no explotado. Los principios son esos. Y son criterios muy fuertes que se respetan y que nos hacen avanzar en un montón de cuestiones como red.

Nosotros tenemos dos criterios muy importantes. Uno es el tema de la producción, ser eficiente, o sea que los productos, pase lo que pase, tienen que estar para el consumidor. Porque nos parece que cuando las cosas se hacen bien es cuando se sostienen en el tiempo. Y otro de los criterios que a nosotros nos parece muy importante para poder construir la red y el criterio político de la red es el tema de los plenarios. Nosotros cada dos meses hacemos plenarios integrales de la Red. Por lo general son en territorio de organizaciones productoras, por supuesto participamos todos, desde los productores y los consumidores, hasta el núcleo que motoriza Tacurú. Se abordan temas que hacen más a la reflexión, si se quiere.

Primero, el mejoramiento concreto de la Red y los problemas, cómo solucionarlos, pero también la perspectiva de la Red. De todos esos plenarios han salido los criterios de construcción de la Red, los principios del tipo de producción a los que la Red apuesta. Ahora el tema que se nos presenta como inmediato es el tema de la inflación de los precios, y nosotros como Red comercializadora, directamente en la venta, tenemos que replantearnos ese tema.

Por otro lado tratamos de trabajar el tema del precio justo para compañeros. Siempre nos pasa, en la mayoría de los emprendimientos, que producir en pequeña escala implica mucho más costo, con lo cual mucho más caro el precio. Entonces eso nos complica bastante el tema del intercambio entre nosotros, que yo pueda comprar por ejemplo las pastas de los compañeros de Pastas del Sur. Por eso nuestra necesidad siempre de volver a la materia prima, de volver al cereal, de volver a la harina, a la construcción desde los más básico de lo básico. Ahora por ejemplo estamos haciendo el alimento para las ponedoras, y siempre tratar de ser más autónomos en lo que es la producción y el consumo.

El tema que se nos viene como más emergente es el tema de la inflación, y a qué responde todo eso, a lo que llegaremos colectivamente. Un poco nuestra postura es que responde a lo que está pasando con la producción de granos, con el maíz, con la soja, el modelo de monocultivo exportador, en donde es todo para la venta, por lo cual el precio para los argentinos va a ser casi el mismo que el precio para afuera, y es algo que se nos viene y que está bastante encubierto. Es algo que nosotros también tratamos de denunciar, que este gobierno también se financia y vive de lo que es la exportación de soja y maíz, y por eso están tratando de tapar todo.

Por eso la importancia para nosotros del trabajo manual, del volver a la tierra, de volver a tener nuestra pequeña granjita integral de auto subsistencia; nosotros siempre dijimos que es mejor ser pobre en el campo que en la ciudad, porque siempre en el campo vas a tener un pedazo de tierra para tirar una semilla y tener verdura, tener un pollito campero no cuesta tanto, un gallinita ponedora tampoco, pastorean… Pero bueno, ahí también hay un cambio social y cultural del que tenemos que ir haciéndonos carne muy de a poquito, todos juntos.”

Cooperativa de Trabajadores Rurales: trabajadoresrurales@gmail.com

Red Tacurú: info@redtacuru.com.ar - www.redtacuru.com.ar

¿GESTIÓN DESINTERESADA?



FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA
Presidente Colombiamutual
Gerente FUNGESTAR
Bogotá, Colombia

La gestión desinteresada: cualquier excedente es puesto al servicio de los fines y reinvertido o distribuido, según el deseo de sus miembros, mediante creación de empleo, actividades, nuevas empresas, bonificaciones sobre el capital invertido, servicios a los miembros, actividades socioculturales, etc.

Partiendo del principio de la buena fe quienes organizan una cooperativa buscan el bien común, pero muchas veces el egoísmo individualista generado por una deformación del capitalismo hacen que estos líderes vean más allá y quieran sacar provecho de los resultados y desde otra óptica vemos como el incentivo del aporte es sano y busca de alguna manera satisfacer tal deseo de acumulación del ser humano. El problema está cuando se mira la situación en el contexto de clase, son acaso los integrantes de la mayoría de las entidades solidarias personas de estrato uno y dos? No, en su mayoría no es ese el caso y no lo son sencillamente por que no pueden serlo, unas veces por efectos de la ley, por ejemplo: cómo hacen los sectores mas desprotegidos para crear una cooperativa de ahorro si no cuentan con los cerca de mil millones de pesos para crearla, otras veces por cuanto quienes crean estas entidades no ven en la base de la pirámide más que pobreza, sin atractivo de negocio.

¿Cuál es el papel del mutualismo desde esa perspectiva? Primero hay que decir que el mutualismo no se ejerce en Colombia, existen unas pocas asociaciones mutuales que no dedican su trabajo realmente a desarrollar mutualismo, son contadas las excepciones y me refiero fundamentalmente a Bogotá, pueden existir unas 100 organizaciones, pero si hay 20 con plan de desarrollo y acciones orientas a prestar servicios en los sectores de estrato 1 y 2 sería ganancia, por eso hay que reinventarlo desde sus principios y valores.

El espacio del mutualismo está en los estratos uno y dos fundamentalmente y en algunos casos hasta en el tres, claro esto hace que quienes se dicen dirigentes solidarios se pregunten y qué negocio vamos a hacer allá, ese no es espacio para nada, no hay dinero. Pues bien yo aseguro que la mutual es el mejor modelo para trabajar con los más desprotegidos por aquellos excluidos de todo; cuál es el ámbito de seguridad alimentaria en estos estratos, en cuanto a inclusión al crédito será que un pobre desempleado y sin con que comer va a tener cuentas en bancos o cooperativas, o en un modelo que dice ser el de las oportunidades. Cuál el trabajo en áreas del medioambiente, del reciclaje y así podríamos ver que en todos los ámbitos de necesidad existen posibilidades para el modelo mutualista.

De dónde sacamos el capital semilla para iniciar los grandes proyectos y la respuesta es difícil, pues a nadie interesa hacer negocios con los pobres, porque aún no se entiende que desde esa óptica de la inversión de la pirámide que habla el sector capitalista, ellos si lo ven como negocio, y las organizaciones solidarias no ven que allí podrían realizar esa responsabilidad social empresarial que tanto se pregona, y que poco se practica.

El sector bien podría entonces invertir sus excedentes y orientar sus fondos de solidaridad a generar un verdadero movimiento de economía solidaria popular que reivindique el derecho al trabajo con ingreso digno, a la recreación, al deporte a la obtención de microcréditos para pequeños emprendimientos, a un alimentación ajena a químicos, a una agricultura verde y urbana; soluciones hay muchas y la mutual repito es la mejor opción por cuanto al no tener aportes no hay descapitalización si se van los socios, otros llegan y la empresa se mantiene patrimonialmente fuerte, eso es pensar en la sostenibilidad del proceso.

Historia del Mutualismo Colombiano (Cap.11.)




NO A LO MEDIÁTICO SI A LA PLANEACIÓN SOLIDARIA EN EL LARGO PLAZO

Mayo de 2002 Planteamientos hechos al entonces candidato Álvaro Uribe Vélez, con el único propósito de hacerle ver que el mutualismo era (y sigue siendo) una alternativa real para la inclusión de los desposeídos, se le envió un documento de carácter propositivo el cual nunca fue contestado ni escuchado (1). Fabio Alberto Cortés Guavita.

Dejemos que sea el propio documento quien hable de ese momento histórico, por lo que hubiera podido representar… entre otras cosas decía:

La marginalidad y la pauperización de las capas medias en Colombia, el desplazamiento de la población agraria hacia las grandes urbes, el empobrecimiento de los más pobres, la corrupción entronizada en todos los aspectos de nuestra sociedad, la violencia generada por los diferentes actores de la vida social del país, la deserción en los diferentes estamentos educativos, el desempleo galopante, la recesión económica... y los innumerable problemas que aquejan a nuestra querida patria, con su origen centenario, causado por el abandono de todos los gobiernos sin distingo de color político hacen de Colombia el caldo de cultivo más peligroso de nuestra América Latina.

¿Culpa del proteccionismo? ¿Del neoliberalismo? ¿De los modelos aplicados en seguidilla por los gobernantes de turno? ¡DE TODOS!

Y la solución ¿Dónde se encuentra? Vaya pregunta, sin embargo y pese al panorama oscuro que se nos avecina, los colombianos podemos y debemos presentar alternativas de solución para el manejo de la crisis. Será acaso que existe alguna panacea que nos saque del atolladero?, es realmente difícil.

¿La economía Solidaria? El Mutualismo dentro de ella puede ser alternativa real para los sectores pobres, si se le da el tratamiento adecuado desde las más altas esferas del gobierno.

Apartándonos del discurso electoral creemos sinceramente que el próximo gobierno SÍ puede afianzar sus estrategias sociales en el modelo solidario sin tener siquiera que reformar las leyes, hay que aplicar las que existen y reglamentar lo que aún no se ha reglamentado, sobre todo en materia de fomento y puesta en marcha de un Consejo Nacional de Economía Solidaria y un Fondo de Economía Solidaria autónomos y al servicio del colectivo comunitario y no de unos pocos, o pocas entidades privilegiadas, dentro de nuestro maltratado sector solidario.

Un Consejo Nacional de Economía Solidaria como ordena la Ley con representación de los órganos de segundo grado y no acomodado por los funcionarios de turno a los amigos del momento.

Un Fondo nacional de Economía Solidaria que sea realmente un banco de segundo piso, sin intermediarios financieros, que solamente encarecen el servicio, llegue a las entidades solidarias e irrigue créditos para sacar avante proyectos rentables y de beneficio social y comunitario. El mutualismo por su propia naturaleza debe y puede jugar un papel importante en el desarrollo y en el espacio que le ordena la ley.

El documento que hoy presentamos… presenta una proyección al futuro que exige el apoyo irrestricto del futuro gobierno, el cual debe dejar de lado el manejo que históricamente se le ha dado a las entidades solidarias del estado, en las cuales se colocan personas que poco y nada tienen que ver con la economía solidaria.

Allí en los entes gubernamentales deben estar personas de una gran sensibilidad social extractadas de lo más preclaro del sector, en el cual obviamente como en todos los ámbitos de nuestra Colombia se esconden personajes oscuros, cómplices y patrocinadores, actores directos del descalabro de las cooperativas en los años noventa, ojo con aquellos a quienes aún no se les ha realizado el juicio histórico, ya que el judicial nunca llegará.

La Federación Nacional de Asociaciones Mutuales, FENAM… quiere un mutualismo solidario arraigado en el contexto social de los menos favorecidos, pero así mismo de los más comprometidos con la causa de los pobres, en todos los rincones de Colombia.

El mutualismo desea cambiar, por que está convencido de la necesidad de afrontar la realidad del país desde un nuevo espectro: el empresarial

Para ello es necesario entender la necesidad del cambio con el fin de definir estrategias que permitan en un futuro cercano, entender cómo cambiar:

“Cuando el cambio de una acción hacia otra que la sustituye contradice o destruye las conveniencias del statu quo”(2)

El cambio que necesitan las mutuales es un cambio que rompa los paradigmas, que sustituya el actual estado de cosas por uno nuevo, entendiendo el nuevo papel de empresas que deben jugar las entidades mutuales, debemos trabajar por unas mutuales fuertes, organizadas y con visión empresarial.

Es urgente la capacitación, educación y formación de nuevos líderes mutualistas. No solo en lo doctrinario sino en lo empresarial para afrontar el nuevo marco económico del país.

En cuanto al FOMENTO necesitamos un Dansocial (3) cumpliendo con las funciones para las cuales fue creado con un criterio social efectivo y eficiente hacia las mutuales.

Necesitamos de un CONTROL Y VIGILANCIA con una Supersolidaria (4) eficiente, con pleno conocimiento y comprensión de las diferencias que existen entre las diferentes entidades que autoriza el espectro social de la Ley 454.

No se buscaba otra cosa que la inclusión del mutualismo en la actividad social y solidaria del futuro gobierno, con propuestas que como se verá más adelante no fueron siquiera escuchadas por los funcionarios del gobierno. Este documento sirvió de plataforma para el Plan de la Federación con el cual, acompañado por un grupo de quijotes nos presentamos a la asamblea de la federación en el mes de junio de 2003.

(1) Tomado del documento original entregado en mayo de 2002 al candidato presidencial Uribe Vélez, hoy presidente de Colombia.

(2) BECKART Richard, Desenvolvimento Organizacional: Estrategias e Modelos, Sao Paulo, Edgar Blücher, 1996

(3) departamento Administrativo Nacional de Economía Solidaria, a quien compete el fomento del sector.

(4) Superintendencia que ejerce la vigilancia al sector solidario en Colombia.

Próxima entrega. Asamblea de la FEDERACIÓN NACIONAL DE ASOCIACIONES MUTUALES FENAM 2003.

Historia del Mutualismo Colombiano (Cap 12)


“POR UN MUTUALISMO EMPRESARIAL Y SOLIDARIO”

Por Fabio Alberto Cortés Guavita
Presidente de la Confederación Colombiamutual
Gerente de FUNGESTAR

Después de una larga odisea por los vericuetos de calendas lejanas retomada de autores y documentos que son prenda y garantía fiel de lo ocurrido en el trasegar histórico del mutualismo colombiano, llegamos a una nueva etapa, un nuevo intento por mostrar a los colombianos que el mutualismo continuaba siendo vigente para resolver los múltiples problemas que aquejan a los sectores más desprotegidos.

Asamblea general de la federación Nacional de Asociaciones Mutuales FENAM en la ciudad de Bogotá en junio de 2003 con participación de 17 asociaciones legalmente habilitadas y representadas, según costa en la respectiva acta.

Realizamos una propuesta conjuntamente con otros dirigentes mutualistas en el sentido de llegar a la asamblea, no a elegir personas para los cargos de dirección, sino a elegir un programa, un proyecto de carácter propositivo que estimulara a las mutuales de Bogotá inicialmente a cambiar el sentido asistencialista por el empresarial en un marco de ayuda mutua. Nada fácil pero valía la pena intentarlo.

Del acta y de la propuesta presentada extractamos algunos apartes. “Indiscutiblemente que la crisis por la cual pasa hoy nuestra Federación no es ajena, ni a la crisis del mutualismo en general y menos aún a la propia situación del país. De una parte el mutualismo como dijera nuestro compañero, el profesor Patricio Capera de la Mutual de BOSA recientemente en una de nuestras asambleas, es victima de quienes lo dirigimos y somos los primeros en aceptar que nos ha faltado seguramente más valor cívico para afrontar tal realidad”.

“El mutualismo desea cambiar, porque está convencido de la necesidad de afrontar la realidad del país desde un nuevo espectro: el empresarial. Para ello es necesario entender la necesidad del cambio con el fin de definir estrategias que permitan en un futuro cercano, entender que ese cambio debe ser radical… El cambio que necesitan las mutuales es un cambio que rompa los paradigmas, que sustituya el actual estado de cosas por uno nuevo, entendiendo el nuevo papel de empresas que deben jugar las entidades mutuales, debemos trabajar por unas mutuales fuertes, organizadas y con visión empresarial”. Afirmaba el delegado de la mutual Fátima Fabio Alberto Cortés.

Factor importante para el desarrollo de la Federación es el de contar con Asociaciones asociadas fuertes, con desarrollo empresarial, dedicada cada una de ellas a un objeto social claro y definido en el marco de negocios que nos permite la legislación vigente”

Ramiro Torres de la mutual Simón Bolívar afirmaba: “Es urgente la capacitación, educación y formación de nuevos líderes mutualistas. No solo en lo doctrinario sino en lo empresarial para afrontar el nuevo marco económico del país”.

Francisco Verano secretario de Colacot con relación al proyecto hace un completo análisis sobre el movimiento mutualista y se compromete con el nuevo modelo propuesto: “…manifiesta su compromiso como representante de COLACOT hacia FENAM y su respaldo vinculando dos entidades como asociadas, concluye ofreciendo su colaboración según lo estimen conveniente al Federación y las Asociaciones Afiliadas”

Al finalizar la asamblea se eligió una Junta directiva dirigida por quines habíamos propuesto el Plan de cambio y se creía que todo podría realizarse y las expectativas de algunos de los nuevos directivos fundadas en su mas intimo compromiso mutualista hacia prever una nueva situación real en los destinos del mutualismo, que equivocados estábamos quines así pensábamos. Desde ese mismo momento en la calle, se fraguaban nuevas traiciones, los enemigos de siempre se agazapaban en la oscuridad de la noche para conspirar contra el proyecto recién aprobado que causaba escozor en aquellos que nunca han querido el mutualismo, mejor aun a en aquellos que no lo han entendido siquiera y que antepusieron sus intereses particulares y politiqueros para denigrar y destruir algo que apenas acunábamos…

Bertrand Russell se refirió a los “criminalmente ignorantes de las cosas que tienen el deber de saber”. Y también que “es imposible mantener la dignidad sin el coraje para examinar esta perversidad y oponerse a ella”

El nuevo gobierno encabezado por Álvaro Uribe Vélez designo para regir los destinos de la Economía Solidaria a un joven político del Tolima, una de las regiones de nuestra patria, el cual llegó con renovados bríos y coadyuvó en la creación de un expectativa real de apoyo al sector mutualista y designó a otro dirigente antioqueño, la cuna del presidente, para dirigir la supersolidaria entidad de control y vigilancia que superó nuestras expectativas al declarase mutualista y amigo de sacar avante el proyecto que nuestra federación le presentó.

La primera tarea de nuestra federación fue la de visitar a la federación de Antioquia y dialogar con Azucena Vélez, presidenta de esta entidad gremial que agrupa a las asociaciones mutuales de esta región del país y todo era unidad, nos aceptó la idea de trabajar unidas las dos federaciones hacia la construcción del modelo empresarial con miras a la constitución de un organismo de tercer grado de carácter nacional. Acto seguido viajamos a otra región de nuestra patria, denominada Risaralda y realizamos igual compromiso, así también en Boyacá y Cundinamarca. Tratamos de unificar todas las entidades hacia un mismo objetivo.

Pronto nos vimos abocados a dos actividades que hacían presagiar un buen camino a recorrer, con la Supersolidaria organizamos el Foro “Mutualismo del Siglo XXI” y el Dansocial organizaba el primer Consejo Comunitario del presidente Uribe para el sector solidario evento en el cual la vocería del mutualismo correspondió a nuestra federación mutual previo acuerdo con Azucena Vélez, presidenta de la federación Antioqueña, la otra entidad gremial mutualista de nuestra Colombia.

En el Foro contamos con la presencia de entidades de Bogotá y Antioquia fortaleciendo lo que creímos serían unos lazos mutualistas hacia el futuro, pero muy pronto el trabajo de zapa realizado por los enemigos del mutualismo hizo eco en nuestra amiga Azucena Vélez y al llegar ella a Bogotá a un encuentro con el presidente de la República, evento en el cual firmaríamos nuestro compromiso, la abordaron a noche anterior y mediante la calumnia y no sabemos que más argumentos la convencieron para que no firmará el compromiso acordado.

Próxima entrega: El Plan propuesto por nuestra FEDERACIÓN en el encuentro con el Presidente de la República

10 de septiembre de 2007

La visita a Río de Janeiro


ÉXITO DE LAS PRÁCTICAS DE GENERACIÓN DE EMPLEO Y RENTA
Río de Janeiro Brasil: Una experiencia digna de emular en otras tierras allende las fronteras de la hermana República de Brasil.
Por Fabio Alberto Cortés Guavita.
Siempre he sentido un vacío en el estomago cuando el avión en que viajo se apresta a decolar en cualesquiera de los aeropuertos a donde quiera que se llega, y no es precisamente por temor o miedo a lo que podría ocurrir, no, es la inquietud por lo que voy a encontrar en ese país al cual estoy llegando en busca de nuevas experiencias. Llegar a Brasil y pasar por los Aeropuertos Internacionales de Sao Paulo y Rió de Janeiro no fue la excepción.
Llegar al país que se encuentra entre los líderes del mundo en experiencias solidarias, al país que según estadísticas al llegar el 2005 se habían realizado más de 15.000 emprendimientos registrados en el Sistema Nacional de Informaciones en Economía Solidaria, del Ministerio de Trabajo, y que solamente en el estado de Río Grande do Sul en sus 270 municipios la solidaridad popular cuenta a su haber con más de 1.600 de esos emprendimientos. Mi mente me retrotraía unos días cuando se realizó (gracias a ese gran invento de las comunicaciones como es la creación de comunidades virtuales, a través del Grupo Liderazgo Solidario de América creado escasamente 2 meses atrás como una estrategia que deberá de conducirme a lograr debatir el fondo de la aplicación de los principios sociales y solidarios en América Latina) la invitación recibida para participar como Conferenciante de la Conferencia Latino Americana de Prácticas e Innovaciones en Programas de Generación de Empleo e Ingresos, evento organizado por la Incubadora Tecnológica de Cooperativas Populares ITCP, en la ciudad de Río de Janeiro.

Esa mezcla de inquietudes por conocer en la práctica este modelo de Cooperativismo Popular, pasear por las playas de Ipanema y Copacabana, amén de pisar la tierra de dos de mis ídolos de juventud como lo fueron el cantante Roberto Carlos y el Rey PELE, el mejor jugador de fútbol del mundo en toda su historia, me mantuvieron en vigilia todo el transcurso del viaje.

Entrando en materia y con base en la definición: “Las cooperativas populares son organizaciones de ayuda mutua, formadas por trabajadores económicamente marginados, desempleados o en empleos precarios, los cuales, apuntados a la generación de trabajo y renta, se asocian voluntariamente y contribuyen de igual forma para la composición del capital necesario para la formación de la sociedad cooperativista, siendo la fuerza de trabajo el principal capital de que disponen”

He aquí la gran diferencia con lo solidario en otras partes de nuestra América, esa iniciativa de trabajar de verdad con los sectores marginados de la sociedad a quines se ha negado sistemáticamente la inclusión en la sociedad es el sueño para realizar un mutualismo en Colombia con los sectores informales y de trabajadores independientes que venimos pregonando en Colombiamutual. De allí la importancia del intercambio de ideas y emprendimientos populares y solidarios realizada a los largo del evento internacional.

El éxito del evento nos lo confesó Gonzalo Guimarães, Director general de la ITCP y de la Conferencia: “El evento que organizamos tenía por objetivo identificar las experiencias y las innovaciones prácticas que están ocurriendo en el Brasil y América Latina en la generación de trabajo y renta. Tuvimos ocasión de conocer las experiencias diversas que se están realizando hoy, en una nueva plataforma de discusión cuyo centro debe ser la inclusión social en América latina”
A renglón seguido nos cuenta acerca del balance realizado: “El acontecimiento ha servido para tener este reconocimiento, ha sido una manera de hacer posible un intercambio de las experiencias entre los grupos de los diversos países participantes de América latina y de verificar que aunque el problema del desempleo en América latina no es una cosa nueva, algunas innovaciones se está construyendo, como es la cuestión de las tecnologías de la información incorporada en algunos de los proyectos presentados”
Hablando de conclusiones nos manifestó Ángela Schwengher Directora de la Prefectura de Santo André y quien fue eje del trabajo realizado en esta Conferencia: “Pienso que lo principal fue observar que las experiencias de generación de trabajo e ingresos como parte de las estrategias de desarrollo son las más sostenibles y tienen resultados mas efectivos”
Tema debatido de manera prioritaria fue el de las políticas públicas y la necesidad de implementarlas en todos los países de nuestra América Latina, al respecto nos digo Ángela: “Son fundamentales las políticas públicas de fomento y apoyo a las estrategias de generación de trabajo e ingresos, a partir de instrumentos de desarrollo como son las tecnologías, la educación, el financiamiento, la capacitación y otras tantas. Tengamos en cuenta que si bien no es nuevo que el mundo del trabajo ya no está basado mayormente en el empleo, no es tan evidente que las políticas públicas miren a otras formas del trabajo (economía popular, economía solidaria, por ejemplo) con la misma importancia”
Para que sirvió el evento, nos lo cuenta Gonzalo: “El evento sirvió para visualizar y para crear una nueva red de intercambios y la interlocución en las prácticas que están ocurriendo hoy. Hay que avanzar en la sistematización de las experiencias de generación de trabajo, ingresos y desarrollo a partir de estas otras formas del trabajo para que se pueda legitimar cada vez más la necesidad de que los Estados tengan políticas para su fomento. Del mismo modo, resulta evidente la necesidad de impulsar la organización y representación social y política de los trabajadores de la economía solidaria y del cooperativismo popular como actores fundamentales en el proceso, reconociendo incluso su protagonismo en enfrentar la pobreza y exclusión con estas nuevas estrategias económicas y de trabajo”
Terciando, Luciano Rocco, coordinador de la conferencia manifestó: “La experiencia realizada conjuntamente con nuestro patrocinador Oxfam Novib, proporcionó una rica oportunidad de intercambiar experiencias entre entidades e instituciones que actúan en el campo de la generación de trabajo e ingresos en nuestro continente. Conferencistas de Brasil, Perú, El Salvador, Colombia, Cuba y Ecuador abordaron temas como la equidad entre hombres y mujeres, tecnologías de la información y la comunicación, acceso a crédito y mercados, políticas públicas y legislación, las redes de cooperación. A pesar de la diversidad cultural de los participantes, fueron aportados aspectos comunes como la necesidad de ampliar la equidad de género, destacar la importancia de las redes de trabajo, la contribución al proyecto político y la inclusión legislativa como instrumento de sostenibilidad de los emprendimientos populares.
Déjenme adicionar algo nos dice Gonzalo: “El acontecimiento sobrepaso las expectativas. Cuando comenzamos sabíamos que había nuevas experiencias pero no sabíamos cuáles serían exactamente, ni donde estaban los innovadores. Aunque la preparación del evento fue corta entre la convocatoria y la realización, nosotros pudimos verificar una gran cantidad de experiencias que existen en América Latina que no tenían la información del acontecimiento y en una ocasión siguiente podrían ser agregadas en este proceso”
La mente trabaja sin descanso y los emprendedores somos concientes que no tenemos derecho al descanso así es que nuestra obligación es preguntar qué hacer a continuación, al respecto nos Luciano: “Ahora nuestra tarea será organizar los resultados del encuentro de modo que esas informaciones contribuyan a cualificar nuestras intervenciones en el campo socioeconómico latinoamericano”
Al respecto de ver la posibilidad de repicar la experiencia, nos dice Ángela: “Pienso que ya existen experiencias similares en otras partes de América Latina y que son experiencias que tienen su grado de replicación, aunque siempre hay que tener en cuenta las realidades locales, respetando los contextos y características específicas y desarrollando estrategias adecuadas para ellas”
Hay que destacar, nos dice Gonzalo: que “Nuestro socio en el acontecimiento, el Oxfam Novib tenía la misma impresión nuestra en el sentido de haber sobrepasado las expectativas por lo realizado en el acontecimiento en cuanto a la calidad innovadora de las prácticas presentadas sino también a la calidad política de la discusión en todos los temas”
Y ahora, continúa “Con la publicación de los resultados, la gente cree que esta discusión hará posible ayudar a otras experiencias que también trabajan, sin embargo, todavía no tienen este carácter innovador”
Al regresar a Colombia se me arruga el alma al saber que no todos los países latinoamericanos contamos con una alianza como al realizada en Brasil para sacar avante un proyecto de tan grande envergadura. En el plano sindical, la alianza de la ITCP/COPPE con la Confederación Nacional de los Metalúrgicos de la Central Única de los Trabajadores CNM-CUT, en el programa Integrar Cooperativas, en 1999, abrió el debate sobre el Cooperativismo y el Sindicalismo, contribuyendo posteriormente en la construcción de la Agencia del Desarrollo Solidario ADS-CUT. Las alianzas con los Gobiernos locales contribuyeron para la construcción de Políticas Públicas para la Generación de Trabajo y Renta que fomentan el Cooperativismo Popular”
Esa fue la conclusión general que me permite ver cuan lejos podemos estar, pero lo que hace que nos contagiemos y presentemos propuestas que nos permitan en un corto plazo sentarnos a discutir el verdadero destino de la economía solidaria y popular con un carácter mutualista real en beneficio de los sectores marginados, de todos aquello que no cuentan con un trabajo digno, que no cuentan con inclusión en los programas de microcrédito, en aquello que desde las asociaciones mutualistas no quieren entender la oportunidad que la vida está brindando a este sector para reivindicar el trabajo popular y solidario, cuando se convenzas que al mutualismo colombiano hay que reinventarlo.
Hasta tanto esto no ocurra, mi estomago seguirá con ese vacío que me dejan las inquietudes de los viajes… y de lo que uno encuentra en otras latitudes en beneficio de los desprotegidos, y nosotros ahí esperando el milagro de un gobierno que cumpla con su obligación de defender la vida, honra y derecho a la vida digna de las grandes mayorías y no esté exclusivamente al servicio de una minoría que se cree dueña de la verdad y de todos los recursos sin excepción.
Fabio Alberto Cortés Guavita, Bogotá Colombia, septiembre 9 de 2007

9. LA UTOPÍA COMO VALOR


Valores para la Polivalencia


Fabio Alberto Cortés Guavita Gerente FUNGESTAR

LA UTOPÍA COMO VALOR DE PREPARACIÓN PARA LA REINVENCIÓN


La travesía del líder polivalente en su camino hacia la reinvención se encuentra con un camino lleno de obstáculos, si no los tuviera no sería sugestivo el viaje, nada más importante que superar los tropiezos, reconociendo que es más importante aquel que se levanta que aquel que nunca ha caído. Para pescar un pez grande lo ideal es ponerse a pescar, siempre habrá dificultades por ello es necesaria la preparación a través de valores, en este aspecto hay que tener creencias que permitan cimentar el proceso de la travesía, esos valores básicos de preparación son: La Utopía, la Fe, el Amor, la Ayuda Mutua y la Solidaridad y la Lealtad. A través de ellos se preparará el terreno y se alistan los instrumentos necesarios para afrontar la travesía de la reinvención, veamos el primero de nuestros valores de preparación del viaje hacia la reinvención.

LA UTOPÍA. Es necesario dar una mirada retrospectiva a la Utopía, con mayúscula, pues mayúsculo es el entendimiento que el ser debe aplicar a su pensamiento. Baste iniciar esta definición con el verso del poeta cantautor Joan Manuel Serrat cuando reza “¡Ay! Utopía, incorregible que no tiene bastante con lo posible” Algún autor afirmó que no hay nada más peligroso que convertir a una Utopía en una fantasía, pues se le socava la esperanza, su sueño, y se le hace imposibles generar su propio desarrollo, lo cual en otras palabras significa pasar del sueño a la acción, hay que hacer hasta lo imposible para alcanzar ese sueño.


Si bien el término fue creado por el político y pensador inglés canonizado como santo Tomás Moro, en su obra dada a luz publica en el año de 1515 en la ciudad de Lovaina, hoy Bélgica, esta obra originalmente escrita en latín fue reconocido como una de las más importantes del humanismo europeo. La palabra utopía significaba lugar que no existe en referencia con la isla ideal descrita en su obra, la importancia social y política de esta obra fue la concepción de un gobierno perfecto en una hermosa isla en la cual los intereses de los individuos se someten a los de la sociedad en su conjunto, en un marco de tolerancia religiosa, de enseñanza universal y en el cual la tierra les pertenece a todos.


Pese a su origen la palabra se debe reinventar con una nueva acepción y concepción, en un reto de alcanzar lo que para algunos puede ser imposible o irrealizable. La Utopía no puede ser algo imposible de lograr, debe ser un lugar al cual llegar, después de una larga jornada, después de recorrer caminos espinosos, no importa cuanto se sufra pero llegar, y coronar con el éxito la jornada inmensa de soñar la realidad, ¡pues quien sueña, tiene esperanzas y quien tiene esperanzas está vivo!


Cabe señalar en el marco de las Utopías y en primera instancia, la Utopía de la Teología de la Liberación como punto de encuentro entre la espiritualidad del cristianismo y la base social del marxismo en un entender del Evangelio como la lucha en favor de los pobres, la preocupación de Dios por la pobreza en alianza con el mensaje de Jesucristo, el concepto de un nuevo reino y una nueva tierra para todos, para esa gran mayoría que lucha por su propia esperanza y un marxismo preocupado por la igualdad económica a partir de la revolución social y la conciliación de elementos en busca de una moral que reivindique al ser como lo esencial y consecuentemente el respeto por los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.


Dentro de este contexto es justo realizar un paralelo entre dos argumentaciones de la moral[1], una por cada una de las teorías mencionadas, qué piensa el cristianismo desde la moral, qué propone el marxismo y cual puede ser el punto de encuentro, veamos. El ejemplo más significativo de la moral cristiana quizá se vea desde lo que es:


“La prudencia, la templanza, la fortaleza y la justicia, entendidas estas así: la prudencia como el saber lo que debemos hacer, decir y evitar, tomando consejo del que sabe y actuando sin precipitarse; la templanza como la moderación en todos los ordenes; la fortaleza como saber sobrellevar el sufrimiento con paciencia, sin renegar, luchando con valor contra las dificultades; y la justicia para dar a cada cual lo que merece, recordando la sentencia ‘dar a DIOS lo que es de DIOS y al Cesar lo que es del Cesar’ así el hombre a través de ella encontrará su recompensa al final de su vida terrena, allí no existe esclavitud, ni ignorancia, sólo puede haber igualdad para todos mis hermanos. El cristianismo que han desarrollado los discípulos ofrece al hombre unos principios morales que por venir de Dios son imperativos, absolutos e incondicionales”


En contraste con esta posición el marxismo plantea un mundo mejor pero en lo terreno, veamos:


“La moral vista en el contexto de la superestructura ideológica, cumple con una función social, es decir, castiga las relaciones de acuerdo con los intereses de la clase dominante. La moral es clasista desde el mismo momento en que la sociedad se dividió en clases. En una misma sociedad cohabitan diferentes morales, a cada clase corresponde una moral. Es por ello que si no se dan unas condiciones objetivas para que exista una moral válida para toda la sociedad, no puede existir un sistema moral válido en el tiempo y en el espacio”.


“Ahora bien cuando se presenta un cambio en las relaciones de producción, se requiere de una nueva moral. El cambio que vislumbramos en este orden de ideas es el de una sociedad socialista en la cual las relaciones no se encuentren enajenadas. Allí la necesidad de la moral es obvia, dado que esas nuevas virtudes que conlleva la transformación de las viejas estructuras por unas nuevas, deben contar con una nueva moral”.


El punto de encuentro bien ha sido planteado por la teología de la Liberación, ahora de manera breve la Globalización social del mundo, una Utopía de la vida, se puede ver como:


“Un mundo que convive en paz, en el cual todos sus recursos están orientados hacia el servicio común, en donde impera una misma ley y una misma justicia y la solidaridad reina como distintivo”[2]


La Utopía del amor de Jesucristo quien con base en el Amor desarrolla toda su teoría cristiana, en la búsqueda de una mejor vida más allá de la muerte, la cual solamente se logra si se tiene la Fe suficiente. Jesús siempre pregonó a favor de los pobres y de la justicia social con base en el amor.


“Dios, Justo y Santo exige la Justicia social. Volver a una sociedad igualitaria y fraternal: Jer 34, 8-19. El rico es un opresor: Is 5, 8-9; Mi 3. 9-11; Mi 2,9. La desigualdad, fuente de violencia: Is 5,7: Ez 22, 23-25; 24, 6-8; Am 5, 7-13; Mi 2, 1-5. Las leyes injustas: Is 10, 1-2; Am 5,7”[3]


Así las cosas, se llega a un nuevo concepto, como elemento sine qua non para alcanzar la Utopía: LA FE. Ese será nuestro siguiente tema.


[1] CORTÉS GUAVITA, Fabio Alberto. Sí, Mataras y otros cuentos. Edición de prueba, Gestar Editores. Bogotá, Colombia 2002

[2] LEÓN ESCOBAR, Guillermo, Conferencia Internacional “La economía solidaria frente a los retos del Siglo XXI” Bogotá, junio de 1995

[3] LA BIBLIA, Editorial Verbo Divino. Pamplona, España. 1972. Enseñanza Bíblica 54 p. 18

Historia del Mutualismo Colombiano (entrega 10)


CONTEXTO SOCIOPOLÍTICO EN LA DÉCADA DEL DOS MIL Y EL MUTUALISMO COLOMBIANO

“Nada más peligroso para lo social y mutualista que pretender resolver todos los problemas de los mas pobres con medidas puramente mediáticas, desconociendo el criterio propositivo y de largo alcance como única forma de enfrentar un pasado tomentoso enmarcado en una violencia visceral y fratricida”. Fabio Alberto cortés Guavita. Presidente

La década final del siglo XX trajo a Colombia unas expectativas de reconciliación en torno al conflicto interno que por más de 40 años ha desangrado nuestra patria, la llegada del gobierno de Andrés Pastrana en un silencioso acuerdo tácito con las FARC, la guerrilla más antigua del mundo, hicieron pensar que al fin se alcanzaría la paz. En ese proceso nos incluimos todos aquellos que de una u otra manera estamos por la concertación y la negociación como único medio para alcanzar la paz, desafortunadamente no se tuvo en cuenta que algo tan noble cuenta con más enemigos de los que se puedan imaginar y entender lo difícil de realizar tan importante gesta para los colombianos se constituyó en una frustración inmensa con sus lógicas consecuencias.

Algo que los historiadores pretenden desconocer y los políticos ignorar es que un acuerdo de esas magnitudes no es fácil de alcanzar si se tienen en cuenta la experiencia fallida del acuerdo de esta guerrilla con el gobierno de Belisario Betancur en los años 90 que terminó en el exterminio más grande que se tenga noticia en un país supuestamente democrático en el cual se asesinaron selectivamente más de 3.000 militante de la Unión Patriótica, tema que hoy está en manos de la Corte Interamericana de Derecho y que seguramente en un punto no lejano de nuestra historia haga justicia a las victimas de tan execrable crimen de lesa humanidad y a la propia historia de nuestros pueblos.

A los diálogos del Caguan, sitio en el cual se realizaron los diferentes encuentros entra las FARC y la sociedad civil, nos presentamos con propuestas en torno a las posibilidades de reconstruir un país con base en la economía solidaria y popular, para algunos ir al Caguan se convirtió en la moda, ir a conocer y tomarse fotos con los comandantes, para otros que nos tomaos en serio tal posibilidad se nos quedaron entre le tintero muchas propuestas en torno a esa hermosa eventualidad tan anhelada de la paz. Hoy seguimos convencidos que si a la economía solidaria se mira como una herramienta de construcción como lo hace Brasil y otros países Latinoamericanos, otra cosa podría ser el futuro de nuestros hermanos más desprotegidos.

Este fracaso, lamentado por muchos, celebrado por los menos, trajo como consecuencia mediática el endurecimiento del país político, país eminentemente derechista -se dice que en Colombia hasta la izquierda es de derecha- el discurso fuerte y el compromiso para acabar con la corrupción amén de las promesas de seguridad del candidato Álvaro Uribe encontró eco en un terreno abonado por la decepción generada por el fracaso de los acuerdos entre el gobierno y las FARC terminaron llevaron a la presidencia a una persona que ofreció lo que la gente quería escuchar: mano dura contra la subversión y reforzamiento de las políticas engendradas en los EU en torno a la guerra, allí lo social quedaba enterrado sin la menor opción.

Sin embargo en preparativos de la primera campaña de Uribe algunos dirigentes mutualistas de Bogotá en una posición que rayaba con la ingenuidad (o el oportunismo) solicitaron mi servicio para la redacción de un documento que sería presentado al candidato con la idea que el mutualismo y lo solidario tendrían una oportunidad, serían una de las banderas de campaña del candidato Uribe, nada más frustrante que ver a este grupo de mutualistas de Bogotá prestándose al juego politiquero de algunos funcionarios de bajo perfil con aspiraciones a ser protagonistas de lo solidario, cuando llegaran al poder.

El documento se les elaboró desde una óptica eminentemente profesional, sin embargo me negué por convicción ideológica a ser el representante ante el candidato para su sustentación, ellos lo presentaron y cobraron el éxito a su manera y desde entonces se generaron toda suerte de inconvenientes para quienes deseábamos el desarrollo de un mutualismo propositivo y esos “hechos de patria boba” que señale en apartes anteriores cobró fuerza inusitada, los odios viscerales de esa dirigencia en su gran mayoría inepta les llevaría a una persecución que no solo afectaría mi entorno sino que se llevó por delante el trabajo desarrollado en 4 años en busca de apoyo para el mutualismo colombiano, como se verá más adelante.

Lo que ocurrió no deja des ser curioso, por otro lado un viejo dirigente mutualista de esos que son protagonistas directos del fracaso de este movimiento se convertiría en el enemigo numero uno de la propuestas que quisimos sacar avante, pero este se volvió enemigo por que no quisimos hacer parte de su juego al orto extremo de las candidaturas y por no aceptar ser parte de la campaña del candidato Horacio Serpa. Es decir, nuestras propuestas se vieron atrapadas en el juego electoral del momento y no se vio, o no se quiso entender la independencia de nuestro criterio y la lucidez de algo ajeno al desarrollo de una política meramente partidista.

En este escenario llegamos a la Asamblea de la Federación Nacional de Asociaciones mutuales, FENAM entidad gremial de carácter nacional, en su nombre, no en sus objetivos, este tema y la base del documento redactado y entregado al actual presidente de Colombia, se convirtieron en el Plan de Desarrollo con el cual nos presentamos a la citada Asamblea, NO A LO MEDIÁTICO SI A LA PLANEACIÓN CON MIRAS AL LARGO PLAZO, será el tema de la siguiente disertación.

Historia del Mutualismo Colombiano (entrega 9)

DONDE Y CUANDO SE INICIA LA LUCHA POR UN NUEVO MUTUALISMO PARA COLOMBIA

“En esta historia hemos retomado obras escritas de quienes han sido testigos del desarrollo del mutualismo colombiano hasta los años ochenta y encontramos una gran paréntesis entre la realización de los congresos mutualistas a los que hemos referido con anterioridad .y el mutualismo del Siglo XXI”

FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA

Presidente Confederación COLOMBIAMUTUAL

Es necesario decir que quien esto escribe ha sido testigo y participe directo de la historia de la economía social y solidaria desde los años 70, siendo directivo de múltiples cooperativas llegando a ocupar cargos directivos en la Asociación Colombiana de Cooperativas ASCOOP a mediados de los 90, creador de cooperativas en diferentes disciplinas, empleado, directivo y mayormente participando en roles de Liderazgo y Capacitación de Economía Solidaria, llegando en el 2000 al mutualismo por invitación del entonces presidente de la Federación Nacional de Asociaciones Mutuales FENAM, Ramiro Torres. A fe que se encuentran razones de peso para afirmar que; entre el año 1982 fecha del segundo congreso, que dejo unos directivos designados para dirigir los designios del mutualismo casi por motu propio, al año 2000 se vivió una especie de Patria Boba (1) del mutualismo.

Durante los ochenta se vivió un mutualismo sobreviviendo con auxilios parlamentarios que algunos politiqueros utilizaron en este movimiento y otros de orden social para hacerlos depositarios de pequeñas sumas de dinero a cambio de apoyo político, llegando en alguna ocasión un presidente de FENAM a la Asamblea de Cundinamarca para allí olvidarse del movimiento que lo eligió.

En Bogotá se dividió el mutualismo en tres federaciones que a la postre desaparecieron dejando únicamente a FENAM, debilitada pero en pie gracias a la labor quijotesca de dirigentes como José Ramito Torres y unos pocos que le ayudaron a sostener esta Federación. Al parecer en Antioquia sucede algo similar y la Federación de esta región se sostienen gracias a otra luchadora incansable como lo es Azucena Vélez, quien con un grupo reducido y tesón solidario sacaban avante el proyecto federativo de la región. En el resto del país prácticamente desapareció el mutualismo.

Un diagnóstico realizado en los últimos 5 años en el marco de una investigación de acción participación realizada por la Fundación para la Gestión Empresarial FUNGESTAR, muestra de manera flagrante los siguientes aspectos como causas del deterioro y casi desaparición del mutualismo en Colombia:

Falta e apoyo del gobierno que en la practica nunca a apoyado este sector de la economía solidaria y el llamado FOMENTO que deben realizar en cumplimiento de las leyes no se ha visto ni en el anterior departamento Administrativo de Cooperativas DANCOOP, reemplazado a finales de los 90 por el actual DANSOCIAl que nunca han tenido políticas de creación y difusión del mutualismo, menos aún sus flamantes directores y funcionarios se han preocupado por conocer siquiera este sector.

Falta de liderazgo en el sector pues con contadas Excepciones no hay quien se ponga en la tarea de liderar un movimiento hacia el desarrollo y fortalecimiento, falta de capacitación y desidia propia de quienes has estado al frente de las entidades mutuales.

El desconocimiento en la comunidad de los barrios y más aún en la comunidad académica acerca de la figura mutualista y la confusión generalizada que lleva a creer que son entidades únicamente dedicadas a enterrar a sus muertos.

Falta de entender que todo sector social debe trazar derroteros que le permitan conocer cual es su mercado social, el grupo humano al cual enfocar sus acciones, falta de conocimiento y aplicación de la legislación mutualista para prestar servicios que la ley le autoriza, los funcionarios del estado no les permite prestarlos, pero lo mas grave, los mutualistas no saben que los pueden prestar no cómo hacerlo.

Falta de estudios de mercadeo social que permitan desentrañar cuales son la necesidades básicas insatisfechas de la población de escasos recursos económicos que es quien en la práctica puede y debe encontrar alternativas de solución en un movimiento que como el mutualista está llamado a dar soluciones sociales.

(1) Wikipedia La enciclopedia libre: Se conoce como la Patria Boba al período de la historia de Colombia comprendido entre las declaraciones de independencia de 1810 y la entrada a Santafe de Bogotá de los realistas durante la reconquista española en 1816. El nombre Patria Boba fue acuñado por uno de los principales protagonistas de este periodo, Antonio Nariño. Este período fue caracterizado por la inestabilidad política y varias guerras regionales y civiles en una nación en formación. (En el caso del mutualismo es una etapa guiada por rencores y odios en torno a una dirigencia adormecida acomodada en sus cargos viendo pasar el mundo sin intervenir para modificarlo)

Periodo comprendido entre 1810 a 1816 caracterizado por grandes conflictos intensos que surgieron por opiniones encontradas acerca de la forma de organizar el nuevo gobierno las costantes peleas entre los federalistas y centralistas dio origen a este periodo inestable entre los cuales se encontraba Camilo Torres entre los federalistas. Durante cinco años, el antiguo Reino de Nueva Granada (actual Colombia), vive una era que la historia conoce con el nombre de la "Patria Boba". Cada provincia proclama sus autoridades, cada aldea tiene su Junta independiente y soberana, la palabra federalismo se convierte en la soberbia doctrina de la impotencia. Las derrotas iniciales de Bolívar, el conservatismo oligárquico del Perú virreinal y la política centralista de Buenos Aires en el Sur, que engendra la segregación y el separatismo de las provincias del Río de la Plata, ofrecen un mismo espectáculo de división y caos. Por el contrario, desde el comienzo de su acción el Libertador expresa en sus proclamas y en su correspondencia una idea central: la unidad latinoamericana. Su edecán, el general O'Leary, recordará luego la frase que repite mil veces: "Unión, unión, o la anarquía os devorará". (Cualquier parecido o similitud con lo acaecido con el mutualismo no es una simple coincidencia por el conservadurismo con el cual se ha tratado un modelo o sistema social que es mucho mas que eso, es el paso a un socialismo moderno para el Siglo XXI)

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