22 de mayo de 2013

(4) PRIMEROS PASOS DEL MUTUALISMO EN COLOMBIA (Historia de las Asociaciones Mutuales en Colombia)

Origen de las Asociaciones Mutuales en Colombia. Por FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA.  Cada semana un nuevo Capítulo de la historia del mutualismo en Colombia.



"La filosofía y la práctica mutualista inspiraron durante la época de la revolución industrial el surgimiento de las ideas socialistas, del cooperativismo y del sindicalismo"

Autor Fabio Alberto Cortés Guavita

Las ideas libertarias de Europa llegan a Colombia en 1886 siendo las más extendidas en un primer momento las del mutualismo de Proudhon, a partir de ellas los artesanos y otros trabajadores se organizaron en las llamadas sociedades democráticas cuyo germen daría pie a lo que posteriormente se denominarán asociaciones mutuarias.

Las ideas de Proudhon al decir de Silvio Gesell (1) clasifican al mutualismo de la siguiente manera:

"En el orden social es la mutualidad la fórmula de la justicia. El mutualismo está expresado en el lema: Haz por los demás lo que tu quieras que ellos hagan por tí". En el lenguaje de la economía política esto significa: Cambiar los productos por otros. Compraos mutuamente vuestros productos! Toda la ciencia social consiste en la organización de las relaciones recíprocas. "Dad al organismo social una circulación perfecta, es decir, un intercambio exacto y regular de productos por productos, y la solidaridad humana estará afianzada, el trabajo organizado."

Este pensamiento no aceptado sino en la producción y la propiedad de la tierra, fue negado frente a al papel que jugaría el dinero en la sociedad y fue tema central del debate histórico entre los seguidores del mismo Proudhon, de Bakunin y sus ideas de anarquismo y el mismo Marx en sus planteamientos comunistas. Hoy es interesante ver en el nuevo marco de la desaparición del dinero, por lo menos en la forma como lo conocieron los ideólogos citados, y pareciera que el mundo gira en torno a una nueva forma del ver el trueque para lo cual cobra inusitado valor el pensamiento de Proudhon.

De otra parte se dice que a Colombia (2) fue traída la idea mutualista por los misioneros españoles, quienes en las parroquias establecieron el auxilio mutuo, donde los pobres pagaban unas cuotas para crear un fondo común, y cuando alguien fallecía, se hacía uso de este fondo. Esta idea fue aprendida por sectores pobres de la población que empezaron a crear fondos con el objeto de brindarse ayuda recíproca, haciendo énfasis en los auxilios funerarios, creándose entre otros, la Sociedad Católica, fundada en Bogotá en 1838; la Congregación de Obreros de San José, fundada en Medellín en 1946; la Sociedad Santa Cruz fundada en Caldas (Antioquia) y el Coro Andante del Corazón de Jesús, fundado en Rionegro (Antioquia).

Para evitar recurrir a la mendicidad y lograr un entierro digno, el 6 de julio de 1864, 39 artesanos fundaron la Sociedad Caridad en Bogotá, a la cual le otorgan personería jurídica el 8 de mayo de 1889. Se oficializa así, la primera sociedad mutual con personería jurídica creada en Colombia, cuyo objetivo principal era prestar ayuda a los afiliados en casos de enfermedad o muerte. El requisito para ingresar era profesar la religión católica. En 1959 sus integrantes afirmaban en el aniversario de la Federación Nacional de Mutuarias (3)

Los componentes actuales de la Sociedad de Caridad (Auxilio Mutuo), son igual que sus fundadores, artesanos en todas las profesiones, los cuales no tienen las prestaciones que las normas legales establecen para los trabajadores asalariados, pues no están afiliados al seguro social, ni a ninguna Caja de Previsión, precisamente por su condición de trabajadores independientes y se hallan al margen de la ley, toda vez que el estado no ha organizado ninguna institución que los beneficie.

Siguiendo esta misma orientación, se crearon a finales del siglo XIX sociedades mutuarias (5) en diferentes regiones del país: Manizales, Cúcuta, Bucaramanga, Medellín, Rionegro, Sonsón, Bogotá y otras ciudades. Estas organizaciones de fondos para la ayuda, tenían como fin esencial los auxilios para los entierros y se arraigaron y desarrollaron entre la población urbana pobre de las ciudades, especialmente en Bogotá y Medellín, donde empezó a surgir el desarrollo industrial. Eran organizaciones de vecinos con mínima infraestructura administrativa, que funcionaban en el anonimato sin ser tenidas en cuenta para políticas oficiales de desarrollo comunitario; hasta que en 1989, se expidió el decreto 1480, el cual reglamentó todas las modalidades de auxilio mutuo o entidades mutuales existentes bajo la forma jurídica de asociación mutualista.

En el año 1979 se afirmaba en la Revista El Mutuario de la existencia de 340 mutuales en Bogotá y la Federación Nacional de Sociedades Mutuarias de la época (que había sido creada en el año de 1959 por 21 sociedades) contaba en sus filas con 46 afiliadas, es decir un 13.5% de las existentes.

Lo que muestra, como siempre, que el mutualismo no es dado a la integración y parece que su destino es el de la insolidaridad, en referencia de Gonzalo Pérez en la obra precitada Mutualismo y Economía Social (6) * publicado en el año 1991. Según se deduce de un epílogo que cuanta la terminación de la obra en dicha fecha, ya que desafortunadamente la obra no tiene fecha de publicación.

Esta obra de manera estructurada hace un recorrido por el trasegar del mutualismo colombiano de manera crítica y descarnada entre el deber ser y lo que se dejó de hacer hasta el año de 1991, lamentablemente las conclusiones y enseñanzas de esta obra no fueron tenidas en cuenta por ninguno de los dirigentes de esa época y la siguiente.

Desgraciadamente lo que pasó posteriormente es peor de lo que narraba Pérez Valencia, a continuación extractamos algunos de sus comentarios y afirmaciones para que el lector se forme una idea de lo que pasaba en la dirigencia del mutualismo por aquellas calendas y como lo que ocurre actualmente es producto de la ignorancia de la historia y de la condena irremediable a repetirla.

Al referirse al frustrado intento de publicar una cartilla básica en el antiguo DANCOOP, dice Pérez Valencia: "Frustrado por razones de odios personales de dirigentes que no han cobrado conciencia de la dimensión humana y social de un proyecto de organización asociativo" (7) (Más adelante se verá como esta apreciación cobra mayor vigencia en el año 2006)







PRÓXIMO CAPÍTULO "LAS COFRADÍAS": ¿PREÁMBULO DEL MUTUALISMO COLOMBIANO?

(1) GESELL Silvio, El Orden Económico Natural Documento en Internet.
(2) Estos criterios se tomaron –entre otros- del documento denominado LAS ASOCIACIONES MUTUALES presentado en un Foro de Antioquia, Colombia con base fundamentalmente en los escritos de Azucena Vélez, dirigente mutualista de ese Departamento.
(3) Esta entidad fundada en noviembre de 1959, cambio su nombre años después por el de Federación Nacional de Asociaciones mutuales FENAM y posteriormente por sus múltiples problemas generados por la falta de apoyo de sus asociadas y la insolidaridad se liquidó en febrero de 2006.
(4) QUIJANO Suarez, Jaime. Secretario de la Asociación de Caridad. En la Revista "El Mutuario" de la Federación Nacional de Sociedades Mutuarias.
(5) Este nombre de mutuaria se sostuvo hasta el año 1998 con la aparición del Decreto 1480, el cual reglamentó por vez primera el las Asociaciones Mutualistas, nombre con el cual se conocen hasta el día de hoy
* (6) Vale decir y reconocer en este momento, que es, con perdón de quienes han escrito sobre el tema, el mejor, por no decir el único documento importante escrito sobre mutualismo en Colombia, desde la óptica crítica con la cual se trata el tema. El otro libro importante encontrado en este trasegar de la investigación es de Azucena Vélez, el cual será tomado más adelante en otro contexto de la mayor significancia: La Educación mutualista.
(7) PÉREZ, Op. cit., p. 170

Economía Social o Economía Solidaria. CAPÍTULO 4. GUÍA DE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA. Por Fabio Alberto Cortés Guavita


AUTOR FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA
Todas las semanas publicaremos un nuevo capítulo de la Guía de Economía Social y Solidaria, para su colección.


En el mundo se ha venido dando en los últimos años un debate en torno a si la economía es social y solidaria, si es el tercer sector de la economía o si es economía popular, de otro lado si puede este modelo ser alternativa real frente al sistema neoliberal actual, para los sectores más desprotegidos de la población. Se ha ahogado el debate en muchos casos en una discusión meramente semántica, en otros de incidencia política y en muchos más como la real alternativa dentro del marco capitalista, o en fortalecimiento de las ideas socialistas. Cuál sería el rol del mutualismo o mejor aún el de las asociaciones mutuales en este contexto y como se interpreta la solidaridad particularmente desde la óptica de lo contractual, todo desde los conceptos es el tema a desarrollar en esta parte del ensayo.

Unas definiciones o aproximaciones desde ópticas diversas ayudan a comprender por qué no hay un consenso acera de este tema o mejor aún el porqué de las diferentes interpretaciones que se dan.

1. CONCEPTO DEL CEPES.

Para la Confederación Empresarial Española de Economía Social CEPES:

La Economía social y el Tercer sector son realidades que han surgido en las últimas décadas producto de la popularidad colectiva en el panorama europeo. En particular, el tercer sector representa un fenómeno complejo que se coloca entre la sociedad, la economía y la política; entre los individuos, la sociedad y el espíritu de solidaridad; entre las necesidades sociales y las experiencias de auto-organización. (CEPES, 2004)

Como se ve, no se habla de Economía Solidaria como en Colombia, se tipifica como “social”. La CEPES en relación con las organizaciones que agrupa la economía social dice:

Las organizaciones de este sector se diferencian de aquellas del mercado y las públicas (primer y segundo sector respectivamente). Ellas pueden desempeñar diferentes papeles: de defensa y promoción activa de los derechos, abrir nuevos campos de actuación social, de redistribución de recursos y producción de bienes y servicios. Detrás del término "tercer sector" hay un conjunto de teorías, modelos, escuelas y prácticas, más o menos comprensivas, más o menos innovadoras, más o menos exportables en otros países. (CEPES, 2004)

2. PERSPECTIVA DE VENEZUELA CON EL ACTUAL GOBIERNO SOCIALISTA.

El término economía social surgió en la primera mitad del siglo XIX, cuando empezó a ser utilizado por autores franceses como Charles Dunoyer, Fréderic Le Play, Charles Gide, León Walras. En el siglo XIX, para muchos de sus defensores, el término economía social no designa sólo un tipo de organizaciones, las cooperativas y las mutuales, creadas por los trabajadores, sino también un cuestionamiento de la “economía de los economistas”, un enfoque que integra la problemática social al estudio de la economía…Se trata entonces de las “instituciones del progreso social”, título de una obra de Gide publicada en 1912. (Vinney, 2001)

Bajo esta premisa se desarrolla, en Venezuela, de manera macro un proceso de conformación de cooperativas que del cual fui testigo en 2006 y escribí en aquella época:

“…pueden ser una bomba de tiempo si no se reglamenta de manera segura la conformación de estas entidades bajo un estricto control por parte del Estado. Se crean cooperativas a partir de 5 personas sin criterios de autocontrol como puede constatar en visita a ese país en el año 2006 y que al dictar una conferencia sobre mutualismo a dirigentes convocados por SUNACOOP la Superintendencia de Cooperativas de Venezuela, se constató que de Economía Solidaria solamente existen cooperativas, otras entidades como las asociaciones mutuales no existen en la legislación de Venezuela”

El término economía social no tiene mayor difusión en Venezuela. A pesar de esto es sustento social en la Constitución Bolivariana de marzo 2000, el artículo 184 establece que se promoverá, literalmente dice:

La participación en los procesos económicos estimulando las expresiones de la economía social tales como cooperativas, cajas de ahorro, mutuales y otras formas asociativas. (Este mismo artículo reconoce la economía popular al afirmar que) El Estado promoverá y protegerá estas asociaciones destinadas a mejorar la economía popular y alternativa. (Constitución Venezuela, 2000)

Se ve aquí una nueva acepción “economía popular” con similar significado a economía social y solidaria.

3. LO QUE DICE EL CIRIEC

El Observatorio Español de la Economía Social de España entidad especializada que dedica sus esfuerzos y capital a la investigación permanente de la Economía Social en Europa y que fuera creado en el seno de la asociación científica independiente CIRIEC-España, para una mayor difusión del quehacer social, plantea desde la perspectiva que:


La más reciente delimitación conceptual de la Economía Social, realizada por sus propios protagonistas, ha sido planteada en la Carta de Principios de la Economía Social, promovida por la Conferencia Europea Permanente de Cooperativas, Mutualidades, Asociaciones y Fundaciones (CEP-CMAF), plataforma europea representativa de las cuatro familias de entidades precitadas. Estos principios son:

Primacía de la persona y del objeto social sobre el capital.
Adhesión voluntaria y abierta.
Control democrático por sus miembros (excepto para las fundaciones, que no tienen socios)
Conjunción de los intereses de los miembros usuarios y del interés general.
Defensa y aplicación de los principios de solidaridad y responsabilidad.
Autonomía de gestión e independencia respecto de los poderes públicos.
Destino de la mayoría de los excedentes a la consecución de objetivos a favor del desarrollo sostenible, del interés de los servicios a los mismos y del interés general. (Observatorio Español de la Economía Social, 2009)

Es una aproximación importante al definir unos principios generales para las entidades del sector social de la economía, pero, desde luego con una marcada preponderancia a los intereses y condiciones del viejo continente. Aquí se puede observar una nueva dimensión al incluir las fundaciones como parte del sector social y solidario, lo que en otras latitudes será casi imposible de aceptar por cuanto las fundaciones pueden ser creadas por una sola persona lo cual contradice el criterio de asociatividad de las demás organizaciones cooperativistas y mutualistas.

PRÓXIMO CAPÍTULO "QUÉ ES UNA COOPERATIVA"

5. FONDOS MUTUALES


Quinta entrega del ensayo: ASOCIACIONES MUTUALES. ¿SERÁ EL MUTUALISMO ALTERNATIVA PARA
SALIR DE LA POBREZA EN COLOMBIA? Este ensayo del Autor FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA, se está publicado semanalmente  por capítulos para su colección.


La principal característica de las mutuales es el Fondo Mutual Social que es una protección mutual en la cual los asociados asumen mutuamente sus propios riesgos y existe un convenio o contrato de asociación del cual emana la obligación de contribuir económicamente con la periodicidad que ordena el estatuto y concede el derecho a recibir auxilios con esa misma periodicidad. Esta protección mutual supone la contraprestación total del riesgo hasta la concurrencia del fondo, es decir, el fondo mutual responderá hasta el monto total del mismo y se crea con contribución directa de los asociados a la mutual y afiliados al fondo o también con recursos del resultado del ejercicio anual de la entidad. Su incremento deberá ser fruto de la contribución directa del asociado, del rendimiento de sus propias actividades o de lo autorizado por la asamblea general.


Estas entidades se rigen por el Acuerdo Social o Acuerdo Mutualista que es un convenio que firman los asociados y la Mutual para ingresar a la entidad y que obliga al cumplimento entre las partes. El número de participantes es variable e ilimitado. En este acuerdo se pactan las contribuciones a efectuar por parte del asociado.

A diferencia de las cooperativas que tienen un aporte que es propiedad del asociado en la mutual existen las contribuciones que son las cuotas, pagadas en dinero trabajo o especie, a las cuáles se comprometen los asociados y que son pagadas al momento del ingreso y posteriormente con una periodicidad mensual; estas contribuciones dan derechos a recibir los servicios mutualistas.

Otro aspecto relevante es que en Colombia el mutualismo nació y se desarrolló sin una legislación que lo reglamentara y le diera vida jurídica, solamente hasta el año 1988 la Ley 79 le da un “oculto” reconocimiento pues esta es la Ley marco del cooperativismo. De allí se despendio el Decreto 1480 de 1989 en el cual se dejaron plasmados unos principios que son más una copia del cooperativismo que la esencia del mutualismo:

Artículo 3. Características. Toda Asociación Mutual debe reunir las siguientes características:

1. Que funcione de conformidad con los principios de autonomía, adhesión voluntaria, participación democrática, neutralidad política, religiosa, ideológica y racial, solidaridad, ayuda mutua e integración
2. Que establezca contribuciones económicas a sus asociados para la prestación de los servicios.
3. Que el patrimonio y el número de asociados sea variable e ilimitado.
4. Que realice permanentemente actividades de educación mutual.
5. Que garantice la igualdad de derechos y obligaciones de los asociados.
6. Que establezca la no devolución de las contribuciones de los asociados y la irrepartibilidad del remanente patrimonial en caso de liquidación.
7. Que su duración sea indefinida.
8. Que promueva la participación e integración con otras entidades que tengan por fin promover el desarrollo integral del hombre. (Decreto 1481, 1989)

Los principios están relegados dentro de las características, no se separa lo conceptual, lo normativo, lo doctrinario se toma como una característica, se relega a un segundo plano, no se prioriza como ocurre en legislaciones de otros países, esto quizá pueda pesar en el desarrollo de este sector ya que la mayoría de sus dirigentes lo toman simplemente así, como una característica más y no como la esencia, el fin último de la mutualidad, partiendo de la ayuda mutua como su precepto máximo.


Próxima semana: "SOLIDARIDAD Y CONCIENCIA COLECTIVA." Emile Durkheim


4. EL MUTUALISMO (PERSPECTIVA CONCEPTUAL)


Cuarta entrega del ensayo:  ASOCIACIONES MUTUALES.  ¿SERÁ EL MUTUALISMO ALTERNATIVA PARA SALIR DE LA POBREZA EN COLOMBIA? Este ensayo del Autor FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA, se está publicado semanalmente  por capítulos para su colección.

Es necesario entrar en el análisis de otro tópico del tema, varias veces se ha mencionado que la Economía Solidaria está al servicio de los pobres, al respecto vale la pena citar aquí la obra de Vélez y Montoya, Mutualismo, una opción para el Desarrollo, según la cual definen las tendencias antropológicas y sociológicas de lo que se entiende por pobreza.

… Ambas (las tendencias) aceptan que la pobreza es carencia real de bienes o sentimientos de carencia, pero en la teoría clásica (sociológica) se enfatiza el calificativo moral de que (sic) la pobreza es un mal, una desgracia, un ser menos y que hay que luchar para acabarla. (Velez & Montoya, 2001, pág. 16)

El contraste planteado por estos autores muestra como desde la perspectiva antropológica a la pobreza se le ve como algo existencial. “… es decir, que el carecer de bienes materiales no es ni bueno ni malo, es un simple dato que explica las experiencias vividas por las personas y que produce una manera determinada de mirar el mundo…” (Velez & Montoya, 2001, pág. 16)
Más adelante en su obra enfatizan su punto de vista en el sentido de mostrar la tendencia antropológica tiene su importancia fundamentada en: “… analizar que no todo en la pobreza es malo y que hay que evaluar las consecuencias físicas, sicológicas y sociales que producen las carencias…” (Velez & Montoya, 2001, pág. 16)

Es relevante tomar en cuenta estos conceptos porque permiten ver que los pobres realmente necesitan de alternativas específicas para afrontar como resolver esas carencias y evitar su destrucción como seres humanos, pero dentro de su propio contexto.

Al respecto, en otra oportunidades he alertado acerca de la necesidad de encontrar en lo social y solidario una alternativa para resolver el problema de la carencia de bienes materiales desde la perspectiva solidaria y he aformado:

El neoliberalismo con su voracidad hace cada vez más difícil que los pobres resuelvan sus carencias, en el marco de su accionar que privilegia al capital por encima del ser, es por eso que la Economía Solidaria si puede ofrecer esas alternativas, con mucho más énfasis en el caso del mutualismo, que se constituye en torno a las necesidades básicas insatisfechas de los pobres y que por la esencia solidaria del modelo bien puede ser aplicado en sus dos acepciones actuales; desde la perspectiva de la social democracia que busca copar espacios dejados por el capitalismo salvaje y desde la óptica socialista que busca cambiar el modelo socioeconómico de manera radical.


Ahora, en materia de mutualismo propiamente dicho, es necesario entender la perspectiva legal en Colombia, este sub sector solidario se rige por el Decreto 1480 del año 1989. Para ver en detalle lo que es una Asociación mutualista, este decreto las define desde su naturaleza, como se vio anteriormente y esta naturaleza les permite de conformidad con el mismo decreto prestar servicios de carácter multiactivo según reza su artículo 43.

“Son prestaciones mutuales los servicios que otorguen las asociaciones mutuales para la satisfacción de necesidades de los asociados, mediante asistencia médica, farmacéutica, funeraria, subsidios, ahorro y crédito y actividades culturales, educativas, deportivas o turísticas, así como cualquier otra prestación dentro del ámbito de la seguridad social que tenga por fin la promoción y dignificación de la persona humana.” (Decreto 1480, 1989)

Una interpretación superficial estaría diciendo que estas organizaciones pueden prestar servicios en todas las ramas de la actividad socioeconómica, sin embargo el propio Estado ha discriminado dicha prestación de servicios en áreas como el trabajo asociado, al decir de Vélez y Montoya en su obra al criticar la falta de legislación oportuna para el mutualismo y el accionar de los entes gubernamentales.

Y por no existir para las mutuales una norma expresa se les ha impedido crear mutuales para el trabajo, como ocurrió en 1999 cuando el Dancoop (hoy Organizaciones Solidarias) de Medellín negó la personería jurídica a una mutual para el empleo… aduciendo que el empleo no hace parte de la seguridad social, explicación bastante forzada y con poca lógica, que por principio niega el concepto del acto solidario… (Velez & Montoya, 2001, pág. 170)

Estos temas no deberían generar controversia por el contrario cuando la legislación dice que los servicios del mutualismo se pueden prestar en el ámbito de la seguridad social en Colombia y se asegura que dicha seguridad social tiene por fin la promoción y dignificación de la persona, no podemos creer que exista sector vedado para la prestación de servicios en beneficio de las personas más desprotegidas y olvidadas del Estado, precisamente y con mayor énfasis en esas áreas de alta sensibilidad como lo son las de la seguridad social para atender las necesidades básicas insatisfechas del ser humano.

Una síntesis de los diferentes autores estudiados lleva a ver los principales aspectos del mutualismo desde la perspectiva conceptual. La ayuda mutua es un término que describe la cooperación, la reciprocidad y el trabajo en equipo, significa el intercambio solidario y voluntario de recursos, habilidades y servicios por un beneficio mutuo entre las partes. El apoyo mutuo busca que el objeto de la cooperación sea beneficiar a los individuos que se ayudan entre sí para hacer frente y superar los riesgos eventuales satisfaciendo las necesidades básicas de los seres humanos.

La ayuda muta es entonces la capacidad de actuación unitaria de los miembros de una colectividad o grupo social. Término que denota un alto grado de integración y estabilidad interna, es la adhesión ilimitada y total a una causa, situación o circunstancia, que implica asumir y compartir por ella beneficios y riesgos: eso es Solidaridad.

Ya desde el punto de vista organizacional y legal una Asociación Mutual es una persona jurídica de Derecho Privado, sin ánimo de lucro, constituida libremente por personas naturales y jurídicas inspiradas en la ayuda mutua y la solidaridad, regida por el Decreto Ley 1480 de 1989 y las disposiciones del Derecho Colombiano, los principios mutualistas, el estatuto y los reglamentos.

La base de la Asociación Mutual son sus asociados, es decir, las personas naturales o jurídicas previstas por la Ley, que cumplan con las condiciones y requisitos que señala el Estatuto y que adquieren su calidad de asociados quienes estén debidamente inscritos en el registro social. Se entenderá adquirida la calidad de asociado, a partir de la fecha en que el interesado sea aceptado por la Junta Directiva.

PRÓXIMA SEMANA: "FONDOS MUTUALES"

15 de mayo de 2013

10. "Personalidad de imagen institucional: TALANTE COMUNICABLE"


Décima primera entrega de la obra ACCIÓN DEL LÍDER POLIVALENTE
Autor. FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA
Caso Real de un GRUPO DE DIRIGENTES ENCUENTRA QUE EL COMPORTAMIENTO DE SU LIDERAZGO ESTÁ EQUIVOCADO, veremos en segunda instancia  como se encontró la Cultural del entorno.


Es vital comprender que la personalidad de una imagen en términos institucionales, es un TALANTE comunicable. ¿Cómo se podría crear y más aún transmitir una identidad cultural, si se falla en los atributos morales o profesionales?”

De lo anterior se puede inferir que este grupo de líderes cuenta con una cultura de equipo desigual en el comportamiento de las variables analizadas en la investigación. Existe una tendencia al desperdicio de sus Talentos Humanos, mediano interés por los aspectos tecnológicos y una pobre disponibilidad en cuanto a ofrecer alternativas de motivación a sus propios integrantes como  individuos.

Existe una marcada contradicción en el momento en el que las normas son parcialmente conocidas, es decir, unas veces son para el equipo como tal y otras para los individuos, lo cual genera incertidumbre entre los diferentes integrantes del grupo, Sería más aprovechable elevar su nivel de formalización en beneficio de todos de una manera integral construyendo unas normas de aplicación para todos aprovechando el criterio de institucionalmente positivas y pasando en lo posible a que todas sean de carácter indicativo.

Ahora bien, los valores deben ser subidos de categoría elevándolos a la de gran importancia por parte de todos los integrantes en aras de una mejor calidad del liderazgo y obviamente de mejorar por esta vía la atención de sus seguidores. Los valores tanto de reputación profesional como moral, deben ser la guía que oriente la creación de una Visión de futuro y una Misión presente, acordes con la responsabilidad social que deben tener los líderes desde la óptica del mercadeo social.

Por último dentro de esta clasificación, se puede observar una frágil orientación hacia la participación de los diferentes niveles o estamentos de la entidad en el sistema de gestión el cual hace catarsis por el  mal planteamiento de los vectores de comunicación, y una identidad cultural con falta de manejo estructural.

Lo anterior no implica que existan otras formas de autoevaluarnos como líderes y que los análisis sean de múltiple interpretación, lo que si tengo seguro es por dónde quiera que se indague se llegará siempre a la misma conclusión:

Es necesario revaluar los conceptos que hasta la fecha nos han marcado los derroteros para cambiar y esta palabra debe reinventarse para que su significado pase a ser el de reinvención, en ese contexto trabajaremos la palabra a partir de este punto, no más entender cambio como los pasos necesarios para llegar a algo sin detenernos a pensar que es lo que realmente queremos hacer con nuestro destino.

Estas consideraciones fundamentan mi propuesta de alternativa de solución que presento para que los líderes se reinventen, partiendo entonces de la reexaminación de su contexto, de conocer su pasado para afrontar el futuro y de generar unos nuevos líderes que desarrollen su acción inmersos en valores ante todo.
Próxima entrega: "LÍDER POLIVALENTE PARA REINVENTAR EL MUNDO"

(3) MIGRACIÓN DEL MUTUALISMO A LATINOAMERICA (HISTORIA DE LAS ASOCIACIONES MUTUALES EN COLOMBIA)

Origen de las Asociaciones Mutuales en Colombia. Por FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA.  Cada semana un nuevo Capítulo de la historia del mutualismo en Colombia.


"La filosofía y la práctica mutualista inspiraron durante la época de la revolución industrial el surgimiento de las ideas socialistas, del cooperativismo y del sindicalismo"
Fabio Alberto Cortés Guavita

Vale aquí una digresión, para ver qué había ocurrido entre tanto en América a donde el mutualismo había llegado ligado a la historia del trabajo y a los sectores de medianos y escasos recursos. A América el mutualismo llegó con las migraciones y encontró acunamiento entre los artesanos, que veían en esta forma de organización la posibilidad reivindicativa y se desarrolló en ámbitos de asistencia sanitaria y social, con relativo éxito gracias a los atrasos de la legislación de protección social obligatoria, que alcanzaba en la vieja Europa. Igual que en otras latitudes.

Comenta la Revista Proyección de la Argentina: PROYECCIÓN Nº 47 Revista cuyo material es publicado en :http://www.amdcba.org.ar/... para defenderse y buscar, por sus propios medios, un mecanismo que diera satisfacción a sus necesidades mediante el esfuerzo y la perseverancia. Los que primero experimentaron esa necesidad de agruparse en el Virreinato del Río de la Plata, fueron los inmigrantes, colonos en su mayoría.

Estos hombres que procedían, inicialmente, de España y de Italia y los que fueron llegando más tarde de Francia, Portugal, Alemania y otros países se integraban en instituciones mutualistas, para fortalecer sus sentimientos patrióticos, conservar sus tradiciones y protegerse de las enfermedades.

Así nacieron en ciudades y poblados de la Argentina, entidades de "socorros mutuos", éste fue generalmente el nombre inicial que en muchos casos aún conservan. Simultáneamente con las mutuales de colectividades nacían también las constituidas por trabajadores de un mismo gremio: zapateros, sastres, tipógrafos, empleados administrativos, y otros.

Antes de 1810 los grupos más fuertes eran los inmigrantes españoles, quienes llegaron con una fuerte influencia social de los montepíos y las cofradías europeas, posteriormente el movimiento migratorio se ve expandido por franceses e italianos que al decir de Víctor Rossetti. Federación de Entidades Mutualistas de la Provincia de Santafé. Ponencia "La experiencia Argentina" presentada en el marco del Seminario Internacional sobre Mutualidades y Cooperativas de Salud. Evento organizado por la CLAT y otras entidades en Bogotá, Colombia, en el mes de junio de 1994. Se incorporaron en movimientos mutualistas especialmente para fortalecer sus sentimientos patrióticos, conservar sus tradiciones y protegerse de las enfermedades Con el trasegar del tiempo las mutuales de Argentina se caracterizan en su mayoría por ser entidades cerradas:

Podríamos afirmar que generalmente, se tratan de grupos de afinidad los que forman parte del grupo de asociados. Es decir, un grupo de personas que tienen una característica común, como por ejemplo desempeñarse laboralmente en algún organismo del Estado o empresa privada. En Revista Proyección ya citada. (En Colombia esta función la desempeñan los Fondos de Empleados y las Cooperativas cerradas)
  


En México se encuentran otras particularidades según el estudio consultado El mutualismo en México Siglo XIX BARRAGÁN Leticia, ORTIZ Rina y ROSALES Amanda. Segunda edición cibernética, octubre del 2002 y en lo tocante a la época de la Colonia se encuentra que:

...los gremios más importantes durante la época colonial fueron los de curtidores, decoradores, pintores, carpinteros, entalladores, carroceros, toneleros, silleros, zapateros, loceros, algodoneros, tejedores en general, los trabajadores textiles, los sastres y peluqueros, y es significativo que las asociaciones mutualistas más destacadas, iniciadoras de este tipo de organización correspondan precisamente a estas ramas de la producción"

Aquí se ve la gran diferencia del mutualismo argentino frente al mexicano y al de otras latitudes en las cuales siempre hay un inicio dentro de los sectores empobrecidos, pero en este caso es concreto el tema de la producción. En ese contexto es el artesano quien una vez liberado de las cortapisas que le planteaba el colonialismo busca nuevos caminos para implementar y sacar adelante su oficio, allí al decir del estudio consultado:

Va a enfrentar a dos elementos: primero, la competencia de los productos manufacturados importados, y, segundo, a los de la naciente industria. Por ello, va a pugnar por un tipo de organización que le brinde protección. (Es aquí cuando se fortalece la idea mutualista por parte del gobierno que impulsa la creación de estas entidades).

Puede considerarse a la Junta de Fomento de Artesanos como un antecedente de las sociedades mutualistas que aparecerían alrededor de los años de 1850; pues aunque su orientación principal no era el socorro mutuo, recién fundada, dedico una parte de sus esfuerzos al establecimiento de un fondo de beneficencia para auxilio de los artesanos necesitados. El mutualismo en México Siglo XIX citado.

El desarrollo del trabajo lleva a la necesidad de organizar a la sociedad, en México es particularmente importante destacar el papel que jugaron las mutualidades en la organización reivindicativa de los trabajadores. Llegando a una identificación de los principios de la mutualidad como los del socialismo, sin embargo es importante destacar que esta identificación no es gratuita y así lo reseña el documento que se ha consultado:

... No se trata, sin embargo, de una identificación mecánica. De los materiales publicados en la prensa obrera del siglo XIX sobre el socialismo, resaltan las exhortaciones a la unidad y organización de la clase obrera mediante la formación de sociedades mutualistas El mutualismo en México Siglo XIX anteriormente citado..

Son los gremios de sastres e impresores seguramente quienes dan ejemplo de unidad y trabajo mutualista en defensa de sus propios intereses. Indiscutiblemente el mutualismo llegó a América con diferentes opciones y esto es lo que le da mayor riqueza, es la riqueza de la diversidad en la integración, lo cual no permite la "exportación" de modelos como pretenden algunos sectores que desconocen la historia, sin embargo es de reconocer que el mayor desarrollo del mutualismo en América de da en la Argentina, por ello quizás es que en el año de 1988 un 16 de junio se crea la AMA, Alianza del Mutualismo de América, entidad que no representó de manera real al mutualismo del continente como lo reseña la obra Liber Memorialis, cuando refiere:

En el seno de la Alianza del Mutualismo de América (AMA) que agrupaba las mutualidades del continente sudamericano, los contactos se estrechaban entre mutualidades de la región meridional de América del Sur por una parte, y las mutualidades del "Pacto Andino" y de América Central Liber Memorialis. Op cit., p. 109

Esta entidad desconocida en muchos países, en el caso de Colombia mantenía relaciones con personas naturales que se atribuían derechos de representación y figuraban a nombre de entidades que no existieron en la práctica, y que se dedicaron más al turismo gremial que realmente a interlocutor válidamente con el mutualismo, pues nunca trajeron las experiencias y ejemplo exitoso de otras latitudes, por el contrario utilizaron a nombre propio sus viajes para influir en sectores que les reconocieron personalidad sin tenerla. Vale la pena citar un reciente Editorial del periódico Mundo Solidario de la República de Argentina que al referirse a la AMA manifestaba:

... la historia de la Alianza Mutualista de América AMA, de la que con asombro, hace muy poco tiempo nos hemos enterado que en sus 19 años de existencia, nunca tuvo personería jurídica, y recientemente sus responsables la gestionaron en el Uruguay, siendo un proyecto que nació en la Argentina (...) Durante todos esos años, hubo dirigentes argentinos que viajaron reiteradamente a Bruselas, Bélgica, donde tiene su sede la AIM, y a otras partes del mundo, para participar en reuniones en nombre y representación de una entidad sin personería jurídica... con el agregado que de esos viajes, no ha llegado ningún aporte al mutualismo de Argentina". VALLADARES Luis en Periódico MUNDO SOLIDARIO. Editorial publicado el 30 de abril de 2006 y titulado "El Mutualismo en América". Buenos Aires. Argentina y difundido por ODEMA a sus afiliados.

¿Una lucha intestina en el ámbito de América? no lo podría afirmar pero en Colombia, como se verá más adelante, tienen más acogida en los sectores oficiales los que hacen daño que los que verdaderamente tienen un ideal mutualista sin pretensiones egoístas y personalistas, pero al igual que otros sectores de las organizaciones solidarias o de economía social parece le son propias y se hace cierta la frase de Gonzalo Pérez en su obra Mutualismo y Economía Solidaria cuando dice:

... pesa mucho la cultura de la insolidaridad, que propugna por el individualismo en la solución de los problemas; ha pesado mucho, la falta de un sistema educativo que forme, capacite e informe del proyecto histórico del mutualismo. PÉREZ Valencia, Gonzalo. Mutualismo y Economía Social. Corporación Educativa Mutualista. Medellín, Colombia. 1991.

Próxima entrega "PRIMEROS PASOS DEL MUTUALISMO EN  COLOMBIA"

(2) Los trabajadores Independientes y el Espíritu Mutualista. HISTORIA DE LAS ASOCIACIONES MUTUALES EN COLOMBIA

Origen de las Asociaciones Mutuales en Colombia. Por FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA.  Cada semana un nuevo Capítulo de la historia del mutualismo en Colombia.


"La filosofía y la práctica mutualista inspiraron durante la época de la revolución industrial el surgimiento de las ideas socialistas, del cooperativismo y del sindicalismo"
Autor Fabio Alberto Cortés Guavita

LA ASOCIACIÓN INTERNACIONAL MUTUALISTA, AIM para entrar en el estudio acerca de los trabajadores en primer término dio una definición: "El trabajador independiente es cualquier persona que ejerza una actividad profesional determinada, de manera exclusiva, sin estar vinculado mediante un contrato de trabajo o de alquiler de servicios" según la obra Liber Memorialis, Bruselas marzo de 2000. De igual manera el estudio de la AIM tomó tres puntos básicos a saber:

Era oportuno continuar la cobertura social de los trabajadores independientes y fomentar los organismos pertinentes. No era apropiado extender a los trabajadores independientes los regímenes obligatorios de seguridad social aplicables a los trabajadores asalariados. Los interesados debían gestionar ellos mismos los distintos riesgos excluyendo cualquier injerencia de las autoridades públicas que pidiera provocar una nacionalización del sistema.

Esa idea tuvo tropiezos con los diferentes gobiernos de Europa y las diversas legislaciones se enfrentaban en unos casos, finalmente se impuso en la mayoría de países que los trabajadores independientes deberían estar bajo el régimen oficial cuando había una legislación establecida y en otros legislar de manera especial para proteger a dichos trabajadores, finalmente en el año 1967 cesó el trabajo de AIM al respecto, orientando el trabajo hacia los sistema de seguro obligatorio y de otro lado la misma AIM se dedicó a otros temas de importancia para Europa, como eran los problemas sociales europeos y las relaciones con los medios médicos.

Lo interesante es ver como el mutualismo ha tratado siempre de proteger al trabajador en cualesquiera de sus formas de realización o ejecución laboral. El otro tema que se ha tomado es el del espíritu de la mutualidad.

Al tomar el tema de la filosofía mutualista siempre hubo preguntas que resolver: "¿Existía verdaderamente tal filosofía mutualista? ¿Estaba afectada o podría verse afectada dicha filosofía por una crisis profunda?" se preguntaban en AIM según la obra citada.

La respuesta no fue fácil y solamente después de varios años de debate en diciembre de 1960 se llegó a una definición que delimitara el campo de acción de la mutualidad en el ámbito de la seguridad social:

Forman parte del marco de la Mutualidad y sus actividades, cualquiera que sea su estatuto jurídico, todas las agrupaciones desinteresadas de personas físicas animadas por un espíritu de generosidad, ayuda mutua y solidaridad, y cuyo objetivo tienda a lograr, en un ambiente fraternal:

- Una protección parcial o total, tan amplia como sea posible, de sus miembros y sus familias contra todos los riesgos sociales.- Una mejora de su nivel y condiciones de vida;- Una contribución a su bienestar y su promoción social.

- La actividad de dichas agrupaciones, que debe gestionarse libremente respetando las normativas nacionales y observando los principios democráticos, se basa en el esfuerzo de cada miembro consiente de los principios de responsabilidad y reciprocidad que constituyen los fundamentos de la institución

Esta definición tuvo todo tipo de opositores, que veían como en cada uno de los países se tenían particularidades propias que impedían una declaración única para la mutualidad internacional, esto llevo a desistir de una orientación filosófica en Europa. Tema que será retomado años más tarde por la propia AIM como se verá más adelante.

PRÓXIMA SEMANA "MIGRACIÓN DEL MUTUALISMO A LATINOAMERICA"

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