12 de noviembre de 2013

HISTORIA DEL MUTUALISMO COLOMBIANO. 2. La ayuda mutua en la etapa medieval .

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Origen, desarrollo y actualidad del Mutualismo y de las Asociaciones Mutuales en Colombia.

Por FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA.  
Cada semana un nuevo Capítulo de la historia del mutualismo Colombiano.

Siguiendo los planteamientos de Kropotkin, “… cuanto más conocemos la ciudad medieval, tanto más nos convencemos de que no era una simple organización política para la protección de ciertas libertades políticas.”

Se ve una práctica mucho más grande que lo que se dio en la comunidad aldeana la unión que se daba con fines de ayuda mutua, de apoyo mutuo, tanto para la producción como para el consumo y en general para el desarrollo de la vida en sociedad

 “… sin imponer a los hombres, por ello, los grillos del Estado, sino, por el contrario, dejando plena libertad a la manifestación del genio creador de cada grupo individual de hombres en el campo de las artes, de los oficios, de la ciencia, del comercio y de la organización política” al decir de Kropotkin.

Donde quiera que pongamos la vista nos encontramos con un mismo estilo de organización federativo “de pequeñas comunas o parroquias o guildas; los mismos "suburbios" alrededor de la "ciudad" madre”. Desde la perspectiva de la democracia se encuentra siempre la misma asamblea popular; los mismos signos exteriores de independencia, todo ello unificado más de lo que se pudiera pensar

El protector (defensor) de la ciudad bajo distintas denominaciones, y distintos ropajes, representa a una misma autoridad defendiendo los mismos intereses; el abastecimiento de víveres, el trabajo, el comercio, están organizados en las mismas líneas generales: el apoyo mutuo para desarrollar todas las actividades.

Las guerras y las diputas territoriales marcaron el devenir de aquellas épocas en las cuales pareciera darse la razón a quienes afirman que el hombre esta hecho para la guerra, sin embrago, la corriente de ayuda y apoyo mutuo no se apagó en las masas, y su fluidez se da posterior a la derrota sufrida por las ciudades libres, velozmente renace, con más ímpetu y fuerza que antes el llamado comunista de los primeros voceros de la reforma y persiste aún más después de la decepción de las masas que ven una vez más truncado el deseo de construir una nueva vida.

La tendencia de los seres humanos a recurrir siempre a la ayuda mutua como esencia de su actuar se origina en el mismo momento de la aparición del hombre sobre la faz de la tierra, y está tan íntimamente ligado a su desarrollo que a pesar de las sucesos de la humanidad se conserva hasta nuestros días de manera manifiesta en todos los actores.

Esta tendencia desplego su accionar con mayor ímpetu en los periodos de paz y bienestar por obvias razones en cuanto a situaciones de carácter represivo causadas por el mismo hombre, lo destacable es que cuando la calamidad flagela al ser humano desde las guerras y países enteros fueron devastados, el hambre llevaba a la muerte a poblaciones enteras y que decir cuando era el yugo del poder quien esclavizaba más se reforzaba el criterio de la ayuda mutua fundamentalmente. y allí radica el origen de la mutualidad, entre los más pobres.

Dejemos que sea el propio Kropotkin, con sus palabras quien cierre este capítulo.

“… cada vez que la humanidad tenía que elaborar una nueva organización social, adaptada a una nueva fase de su desarrollo, el genio creador del hombre siempre extraía la inspiración y los elementos para un nuevo adelanto en el camino del progreso, de la misma inclinación, eternamente viva, a la ayuda mutua.”

Y le d una vital importancia a la ayuda mutua cuando la considera fuente de inspiración porque “Todas las nuevas doctrinas morales y las nuevas religiones provienen de la misma fuente. De modo que el progreso moral del género humano, si lo consideramos desde un punto de vista amplio, constituye una extensión gradual de los principios de la ayuda mutua, desde el clan primitivo, a la nación y a la unión de pueblos, es decir, a las agrupaciones de tribus v hombres, más y más amplia, hasta que por último estos principios abarquen a toda la humanidad sin distinciones de creencias, lenguas y razas.”

Próxima entrega “La ayuda mutua en la sociedad moderna”

FOMENTO AL COOPERATIVISMO YA

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Según la Organización de las Naciones Unidas, se ha reconocido la importancia de las cooperativas como asociaciones y empresas por medio de las cuales los ciudadanos pueden mejorar eficazmente su vida y al mismo tiempo contribuir al progreso económico, social, cultural y político de la comunidad y la nación.

En este contexto, es imprescindible poner de manifiesto la importancia de las sociedades cooperativas como medio para contribuir al desarrollo sostenible, en la medida que su actividad se fundamenta en la utilización de recursos propios de cada región y por su naturaleza económico-social para la creación de nuevos empleos
.

El elemento común y esencial de las cooperativas, consiste en la asociación de personas y no de capitales, que es por su parte, el elemento distintivo de las sociedades anónimas. En la cooperativa importa el trabajo aportado, su lugar del dinero, representado por las acciones. Consecuentemente, en una cooperativa, el valor fundamental está identificado con el propio cooperativista, en contraposición a la absolutización de las utilidades
.

Las cooperativas no son un medio para que el trabajador “se explote a sí mismo”. La explotación se produce cuando la riqueza generada por el trabajo deja de pertenecerle al trabajador, pero cuando esa riqueza obtenida es distribuida proporcionalmente a los esfuerzos aportados por el mismo trabajador, entonces el concepto de explotación pierde su significado, en tanto que lo puesto en práctica es un principio de equidad, completamente ajeno al trabajo no retribuido.

Por otra parte, la cooperativa es una unidad integral que utiliza la democracia en la adopción de decisiones respecto a lo que debe hacerse, cómo debe hacerse, cómo debe distribuirse y cómo creer. Hay, por supuesto, problemas de número en la realización de asambleas y adopción de acuerdos. Sin embargo, son dificultades de método que en nada afectan el hecho de que la cooperativa es una expresión concreta de democracia económica y social. En la cooperativa lo que no es permisible es no participar. La exclusión es totalmente opuesta a su naturaleza misma.

Julio Boltvinik, citando a David Schweickart escribe que la democracia económica tiene como uno de sus componentes, “la democracia en el lugar de trabajo, que reemplaza la institución del trabajo asalariado (y donde) las empresas se conciben como comunidades, no como mercancías. El consejo de los trabajadores, órgano electo por los trabajadores (cada persona un voto), nombra a la gerencia a la que se otorga un importante grado de autonomía, con la obligación de rendir cuentas, los trabajadores no reciben un salario sino participan en las ganancias de la empresa”

Pareciera que el modelo de democracia económica propuesto por el profesor Schweickart, está inspirado en los principios básicos del cooperativismo, agregando, de acuerdo a lo escrito por Boltvinik, que “esta es una lección positiva de muchos experimentos recientes en formas alternativas de organización del lugar de trabajo. Hay miles de empresas exitosas administradas por trabajadores en todo el mundo que han sido estudiadas y, no existe ningún estudio que muestre que el modelo autoritario es superar al democrático”.

De todo ello pueden desprenderse dos grandes conclusiones: En primer lugar, las cooperativas como forma de empresa social, constituyen una alternativa de organización para el trabajo y la distribución equitativa de los bienes y servicios producidos, sin cancelar el crecimiento constante de la productividad y el empleo. Garantizan el mercado interno, evitando las crisis por sobre-endeudamiento de la población trabajadora, que al disminuir su poder de compra, acuden al crédito, que termina por volverlos insolventes.

En segundo lugar, es necesario destacar que en una sociedad democrática, sus prácticas tendrían que cubrir el conjunto de las actividades tanto económicas y sociales, como políticas y culturales.

Son compresibles las embestidas contra las empresas sociales, en particular las cooperativas, por parte de un sistema que hace de la competencia, el lucro individual, el autoritarismo y la explotación de los trabajadores, las palancas del crecimiento, para otorgar abundancia a unos cuantos mientras hunde en la pobreza y miseria a las grandes mayorías.


Por eso es importante que en Michoacán se tenga visión e imaginación para encontrar las alternativas al desarrollo del estado con opciones diferentes demostrando la posibilidad real para trabajar y existir. 

10 de noviembre de 2013

VEREDICTO 21. ¿Economía Solidaria al servicio de los pobres?

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Fabio Alberto Cortés Guavita*
Muchas veces se ha mencionado que la Economía Solidaria está al servicio de los pobres, al respecto vale la pena citar aquí la obra de Vélez y Montoya, Mutualismo, una opción para el Desarrollo, según la cual definen las tendencias antropológicas y sociológicas de lo que se entiende por pobreza.

… Ambas (las tendencias) aceptan que la pobreza es carencia real de bienes o sentimientos de carencia, pero en la teoría clásica (sociológica) se enfatiza el calificativo moral de que (sic) la pobreza es un mal, una desgracia, un ser menos y que hay que luchar para acabarla. (Velez & Montoya, 2001, pág. 16)

El contraste planteado por estos autores muestra como desde la perspectiva antropológica a la pobreza se le ve como algo existencial. “… es decir, que el carecer de bienes materiales no es ni bueno ni malo, es un simple dato que explica las experiencias vividas por las personas y que produce una manera determinada de mirar el mundo…” (Velez & Montoya, 2001, pág. 16)
Más adelante en su obra enfatizan su punto de vista en el sentido de mostrar la tendencia antropológica tiene su importancia fundamentada en: “… analizar que no todo en la pobreza es malo y que hay que evaluar las consecuencias físicas, sicológicas y sociales que producen las carencias…” (Velez & Montoya, 2001, pág. 16)

Es relevante tomar en cuenta estos conceptos porque permiten ver que los pobres realmente necesitan de alternativas específicas para afrontar como resolver esas carencias y evitar su destrucción como seres humanos, pero dentro de su propio contexto.

Al respecto, en otra oportunidades he alertado acerca de la necesidad de encontrar en lo social y solidario una alternativa para resolver el problema de la carencia de bienes materiales desde la perspectiva solidaria y he asegurado:

El neoliberalismo con su voracidad hace cada vez más difícil que los pobres resuelvan sus carencias, en el marco de su accionar que privilegia al capital por encima del ser, es por eso que la Economía Solidaria si puede ofrecer esas alternativas, con mucho más énfasis en el caso del mutualismo, que se constituye en torno a las necesidades básicas insatisfechas de los pobres y que por la esencia solidaria del modelo bien puede ser aplicado en sus dos acepciones actuales; desde la perspectiva de la social democracia que busca copar espacios dejados por el capitalismo salvaje y desde la óptica socialista que busca cambiar el modelo socioeconómico de manera radical.


Ahora, en materia de mutualismo propiamente dicho, es necesario entender la perspectiva legal en Colombia, este sub sector solidario se rige por el Decreto 1480 del año 1989. Para ver en detalle lo que es una Asociación mutualista, este decreto las define desde su naturaleza, como se vio anteriormente y esta naturaleza les permite de conformidad con el mismo decreto prestar servicios de carácter multiactivo según reza su artículo 43.

“Son prestaciones mutuales los servicios que otorguen las asociaciones mutuales para la satisfacción de necesidades de los asociados, mediante asistencia médica, farmacéutica, funeraria, subsidios, ahorro y crédito y actividades culturales, educativas, deportivas o turísticas, así como cualquier otra prestación dentro del ámbito de la seguridad social que tenga por fin la promoción y dignificación de la persona humana.” (Decreto 1480, 1989)

Una interpretación superficial estaría diciendo que estas organizaciones pueden prestar servicios en todas las ramas de la actividad socioeconómica, sin embargo el propio Estado ha discriminado dicha prestación de servicios en áreas como el trabajo asociado, al decir de Vélez y Montoya en su obra al criticar la falta de legislación oportuna para el mutualismo y el accionar de los entes gubernamentales.

Y por no existir para las mutuales una norma expresa se les ha impedido crear mutuales para el trabajo, como ocurrió en 1999 cuando el Dancoop (hoy Organizaciones Solidarias) de Medellín negó la personería jurídica a una mutual para el empleo… aduciendo que el empleo no hace parte de la seguridad social, explicación bastante forzada y con poca lógica, que por principio niega el concepto del acto solidario… (Velez & Montoya, 2001, pág. 170)

Estos temas no deberían generar controversia por el contrario cuando la legislación dice que los servicios del mutualismo se pueden prestar en el ámbito de la seguridad social en Colombia y se asegura que dicha seguridad social tiene por fin la promoción y dignificación de la persona, no podemos creer que exista sector vedado para la prestación de servicios en beneficio de las personas más desprotegidas y olvidadas del Estado, precisamente y con mayor énfasis en esas áreas de alta sensibilidad como lo son las de la seguridad social para atender las necesidades básicas insatisfechas del ser humano.

Una síntesis de los diferentes autores estudiados lleva a ver los principales aspectos del mutualismo desde la perspectiva conceptual. La ayuda mutua es un término que describe la cooperación, la reciprocidad y el trabajo en equipo, significa el intercambio solidario y voluntario de recursos, habilidades y servicios por un beneficio mutuo entre las partes. El apoyo mutuo busca que el objeto de la cooperación sea beneficiar a los individuos que se ayudan entre sí para hacer frente y superar los riesgos eventuales satisfaciendo las necesidades básicas de los seres humanos.

La ayuda muta es entonces la capacidad de actuación unitaria de los miembros de una colectividad o grupo social. Término que denota un alto grado de integración y estabilidad interna, es la adhesión ilimitada y total a una causa, situación o circunstancia, que implica asumir y compartir por ella beneficios y riesgos: eso es Solidaridad.

Ya desde el punto de vista organizacional y legal una Asociación Mutual es una persona jurídica de Derecho Privado, sin ánimo de lucro, constituida libremente por personas naturales y jurídicas inspiradas en la ayuda mutua y la solidaridad, regida por el Decreto Ley 1480 de 1989 y las disposiciones del Derecho Colombiano, los principios mutualistas, el estatuto y los reglamentos.

La base de la Asociación Mutual son sus asociados, es decir, las personas naturales o jurídicas previstas por la Ley, que cumplan con las condiciones y requisitos que señala el Estatuto y que adquieren su calidad de asociados quienes estén debidamente inscritos en el registro social. Se entenderá adquirida la calidad de asociado, a partir de la fecha en que el interesado sea aceptado por la Junta Directiva.

4 de noviembre de 2013

HISTORIA DEL MUTUALISMO COLOMBIANO. 1. LA TRAVESÍA REQUIERE DE AYUDA MUTUA.

Origen, desarrollo y actualidad del Mutualismo y de las Asociaciones Mutuales en Colombia.

Por FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA.  
Cada semana un nuevo Capítulo de la historia del mutualismo Colombiano.
 A MANERA DE INTRODUCCIÓN

"Ante la necesidad de reinventarse y reinventar el mundo, El Ser debe gritar: ¡DIOS mío lo logre y no decir: Eureka lo encontré"[i] con esta premisa doy inicio a esta obra después de años de investigación y estudio, porque no es una casualidad sino una causalidad lo que nos lleva a desglosar paso a paso un tema de vital importancia para la economía social y particularmente para el que hacer futuro de las Asociaciones Mutualistas en Colombia y en Latinoamérica.

LA TRAVESÍA REQUIERE DE AYUDA MUTUA. Iniciar la travesía de hacer algo de historia no es nada fácil desde luego, sin embrago es necesario hacer este ejercicio para aportar en la construcción de un verdadero mutualismo y no exagero cuando afirmó que el noventa por cuanto de las asociaciones mutuales que actualmente existen en Colombia ignora la realidad de su origen verdadero, quienes han escrito acerca del tema se han quedado cortos al n ir hasta los orígenes y todo lo que conocemos inicia con la misma cantinela “hace tres mil años en el río Nilo…”

No es que esto no sea cierto, no, lo que ocurre es que no podemos hablar de la historia del mutualismo (es una doctrina) partiendo de las primeras formas de organización de ayuda mutua (la organización) por ello, este estudio ha decidido dividirse en cuatro partes fundamentales y de igual importancia las cuatro.

La primera de ella nos lleva a tomar el criterio que hemos esbozado en otros escritos “La Reinvención del Mutualismo Colombiano” tomando como base la teoría[ii] administrativa que nos dice que si no vamos a los origines de nuestros valores y principios no lograremos jamás el cambio que tanto a anunciamos en todos los foros y eventos empresariales, de economía tradicional capitalista y de economía solidaria. El abordaje es entonces desde los orígenes de la ayuda mutua y para ello hemos retomado los criterios del mejor investigador y escritos del tema de ayuda mutua, hablamos del ruso Piotr KROPOTKIN y del ideólogo y padre del mutualismo universal como doctrina, aquí hacemos referencia al francés  Pierre-Joseph Proudhon

 

Segunda etapa es la de ver los primeros asomos de organización medioevo, colonia y el rol de las guidas, los montepíos, la Guilda (entre otras figuras) y las Sociedades democráticas cuyo fin fue la prohibición de su existencia con la Constitución de 1986.

 

Tercer periodo las forma organizaciones en Colombia mutuarias y mutuales hasta el año 1991 fecha de la nueva constitución colombiana, sus avances y retrocesos por falta de líderes verdaderamente comprometidos.

 

Finalmente lo que ha acaecido después de la Constitución del 91 hasta nuestros días con la entrada en el rol del mutualismo de un nuevo pensamiento, de una nueva forma de ver el mutualismo: LA EMPRESARIALIDAD y el Programa de COLOMBIAMUTUAL la “Reinvención del Mutualismo Colombiano”


1. LA TRAVESÍA REQUIERE DE AYUDA MUTUA

Bien, demos paso al estudio de la AYUDA MUTUA

Para entender la importancia de lo que realmente es ayuda mutua y su importancia como valor debemos traer el mejor testimonio que existe al respecto: la obra Apoyo Mutuo del ruso Kropotkin[iii] quien nos lleva de la mano por los vericuetos más espectaculares desde la ayuda mutua entre los animales y las diferentes etapas del hombre, desde los salvajes hasta nuestros días, dejemos que sean las palabras de Kropotkin quienes nos desvelen este valor, tomando las citas de mi obra Historia del Mutualismo Colombiano.

“… si recurrimos, a la verificación indirecta y preguntamos a la naturaleza: "¿Quiénes son más aptos, aquellos que constantemente luchan entre sí o, por lo contrario, aquellos que se apoyan entre sí?", en seguida veremos que los animales que adquirieron las costumbres de ayuda mutua resultan, sin duda alguna, los más aptos. Tienen más posibilidades de sobrevivir como individuos y como especie, y alcanzan en sus correspondientes clases (insectos, aves, mamíferos) el más alto desarrollo mental y organización física... probablemente (la ayuda mutua) tiene importancia mucho mayor que la lucha mutua, porque facilita el desarrollo de las costumbres y caracteres que aseguran el sostenimiento y el desarrollo máximo de la especie junto con el máximo bienestar y goce de la vida para cada individuo, y, al mismo tiempo, con el mínimo de desgaste inútil de energías, de fuerzas.”

En desarrollo de su obra nos traslada Kropotkin a los salvajes y a la primera organización del hombre que no es precisamente la familia como aseguran algunos autores.


“La familia no sólo no fue la forma primitiva de organización, sino que, por lo contrario, es un producto muy tardío de la evolución de la humanidad. Por más lejos que nos remontemos en la profundidad de la historia más remota del hombre, encontramos por doquier que los hombres vivían ya en sociedades, en grupos, semejantes a los rebaños de los mamíferos superiores. Fue necesario un desarrollo muy lento y prolongado para llevar estas sociedades hasta la organización del grupo (o clan), que a su vez debió sufrir otro proceso de desarrollo también muy prolongado, antes de que pudieran aparecer los primeros gérmenes de la familia, polígama o monógama. Sociedades, bandas, clanes, tribus -y no la familia- fueron de tal modo la forma primitiva de organización de la humanidad y sus antecesores más antiguos…”

La profunda investigación de Kropotkin desarrolla toda una suerte de ejemplos de tribus, de clanes y todo aquello que significó y significa aún en algunas artes del mundo la vida de los primitivos y concluye de manera tajante:

“Citar más ejemplos de la vida de los salvajes significaría solamente repetir, una y otra vez, lo que se ha dicho ya. Dondequiera que nos dirijamos, hallamos por doquier las mismas costumbres sociales, el mismo espíritu comunal. Y cuando tratamos de penetrar en las tinieblas de los siglos pasados, vemos en ellos la misma vida tribal, y las mismas uniones de hombres, aunque muy primitivas, para el apoyo mutuo. Por esto Darwin tuvo perfecta razón cuando vio en las cualidades sociales de los hombres la principal fuerza activa de su desarrollo máximo, y los expositores de Darwin de ningún modo tienen razón cuando afirman lo contrario.”

Una vez que nos vamos encontrado con los grados más elevados de desarrollo de la humanidad y desde la perspectiva de la historiografía solemos hallar solamente luchas y conflictos, las viajas relaciones parecen quebrarse; las lucha entre tribus, los clanes contra los clanes, hace que la humanidad se divida en castas y que los déspotas esclavistas se adueñen del ser dispuesto a guerrear y es cuando los historiadores nos llevan a la conclusión que la guerra y la opresión se tornan en la única forma de vida y hacen de esta falacia la esencia de la naturaleza humana.

Sin embargo, nos dice Kropotkin: Sin embargo, basta someter a un examen más cuidadoso la vida cotidiana del hombre durante el período histórico, como han hecho en los últimos tiempos muchos investigadores… Dejando de lado las ideas preconcebidas de la mayoría de los historiadores, y
su evidente predilección por la parte dramática de la vida humana, vemos que los mismos documentos que aprovechan ellos habitualmente son, por su esencia tales, que exageran la parte de la vida humana que se entregó a la lucha y no aprecian debidamente el trabajo pacífico de la humanidad. Los días claros y soleados se pierden de vista por obra de las descripciones de las tempestades y de los terremotos.”

Existen periodos de la historia estudiados de mejor forma que permiten ver la otra corriente la de la ayuda mutua superando en creces la “historia” que nos venden acerca de destrucción y la guerra como esencia del ser humano. Al respecto y hablando de los “barbaros” nos dice Kropotkin:

“La comuna aldeana constituía una institución crecida naturalmente, y por ello no podía ser de estructura completamente uniforme. Hablando en general, era una unión de familias que se consideraban originarias de una raíz común y que poseían en común una cierta tierra.”… “La comuna aldeana era entonces el arma principal en la dura lucha contra la naturaleza hostil. Era, también, el lazo que los campesinos oponían a la opresión de parte de los más hábiles y fuertes, que trataban de reforzar su autoridad en aquellos agitados tiempos. El "bárbaro" imaginario, es decir, el hombre que lucha y mata a los hombres por bagatelas, existió tan poco en la realidad como el "sanguinario" salvaje de nuestros literatos.”

El apoyo mutuo es la esencia del desarrollo de los “barbaros” por miles de años.


“El apoyo mutuo atraviesa como un hilo rojo toda la vida de los kabilas, (para tomar un ejemplo) y si uno de ellos, durante un viaje fuera de los límites de la tierra natal, encuentra a otro kabila necesitado, debe prestarle ayuda, aunque para esto tuviera que arriesgar sus propios bienes y su vida.”

“Cuando los lazos del origen común comenzaron a debilitarse a causa de las migraciones frecuentes y lejanas, y el desarrollo de la familia separada dentro del clan mismo, también destruyó la antigua unidad tribal; entonces, una nueva forma de unión, fundada en el principio territorial -es decir, la comuna aldeana' fue llamada a la vida por el genio social creador del hombre. Esta institución, a su vez, sirvió para unir a los hombres durante muchos siglos, dándoles la posibilidad de desarrollar más y más sus instituciones sociales”

Es así que el hombre va dando forma a esas organizaciones de la ayuda mutua, esa “comuna aldeana” da paso en los años posteriores al nacimiento de las “guildas”, las cuales nos refieren los historiadores como la primeras formas de mutuales, y, vemos como una vez más la verdad es otra y para ello citemos nuevamente a nuestro autor de respaldo, el ruso Kropotkin cuando concluye esta parte de historia:

“Ahora tenemos que seguir el desarrollo más avanzado de aquella tendencia a la ayuda mutua, siempre inherente al hombre. Tomando las comunas aldeanas de los llamados bárbaros en la época en que entraron en el nuevo período de civilización, después de la caída del imperio romano de Occidente, debemos estudiar ahora las nuevas formas en que se encauzaron las necesidades sociales de las masas durante la edad media, y especialmente, las guildas medievales en la ciudad medieval”


Próxima entrega: “El valor de la ayuda mutua en la etapa medieval”





[i] Esta expresiones la base de mi obra ACCIÓN DEL LÍDER POLIVALENTE. Bogotá Fungestar 2012.
[ii] Esta teoría y la perspectiva de la reinvención se han adaptado con criterio propio para la presente investigación y desarrollo de la obra, a partir de GOSS, Tracy, y otros, LA MONTAÑA RUSA DE LA REINVENCIÓN. En Harvard Business Review. Gestión de Cambio. Primera Edición, Buenos Aires. Argentina. 2004.

[iii] Los fundamentos de esta parte de la obra son tomados de la obra APOYO MUTUO del ruso Piotr Kropotkin.

 


3 de noviembre de 2013

EDITORIAL. SALUD PREVENTIVA CON CRÉDITO DE EMPRENDIMIENTO.

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EDITORIAL REVISTA SOLDEAMÉRICA
Por Fabio Alberto Cortés Guavita

La Asociación Mutual ha lanzado su programa de SALUD PREVENTIVA con crédito de emprendimiento, un proyecto que basa su trabajo en asesorar a sus asociados en temas de salud preventiva como el saber alimentarse y poder corregir aspectos de salud a través de consumir productos naturales de alta calidad.

En este orden de ideas todos los asociados de BANCAMUTUAL reciben capacitación y asistencia a través de exámenes personalizados con el Analizador Biométrico Cuántico, examen de permite conocer de manera general el estado de salud de las personas, sin reemplazar el diagnóstico médico, pero si como una orientación hacia tomar conciencia de los problemas que pueden aquejar en determinado momento la salud de asociados y familiares de estos.

Se presenta de igual manera una alternativa de productos natrales, siendo el Producto Estrella para ala salud el UNIVERSAL HUIVH un jugo natural ejemplo de la cresta de esta última OLA universal con productos naturales, los fitonutrientes aquí contenidos van un paso más allá de lo que tradicionalmente llamamos “vitaminas”, son unos componentes especializados de plantas que ejercen funciones benéficas sobre nuestro cuerpo y nuestra salud.

El lector muy probablemente ya está familiarizado con algunos elementos fitonutrientes como el ginseng, el aloe vera o el regaliz. El Universal Huivh contiene en su fórmula, diferentes fitonutrientes de vital importancia para el ser humano, pero ninguno tan importante como el aporte de la uva ursi y el borojó que en sus semillas contienen gran cantidad de unas sustancias llamadas proantocianidinas oligoméricas según el estudio realizado por el Dr. Jaques Mazquelier, importante científico francés, quien al aislar estas sustancias se dio cuenta que junto al resveratrol se eliminaban los radicales libres y las células precursoras del cáncer, en sus estudios encontró que el uso continuado de estas sustancias mejoraba ostensiblemente la calidad de vida de las personas.

Estos productos son distribuidos por la empresa colombiana AVANLIFE a través de redes de mercadeo social y para este caso de una alianza estratégica mediante la cual se hace factible que los asociados de BANCAMUTUAL realicen un emprendimiento que les permita obtener recursos adicionales para mejorar las condiciones de vida familiar, para ello se ha implementado la LÍNEA DE CRÉDITO que le permite a todos los asociados con una pequeña suma de cuarenta mil pesos dar inicio a su ahorro programado y obtener crédito para tener su propio emprendimiento.

Se han venido realizando reuniones en diferente sectores entre ellos en los barrios Santa Isabel y Quiroga de Bogotá, barrio San Mateo de Soacha, Venecia en Cundinamarca y pronto con un cubrimiento de todas las localidades de Bogotá y los Municipios de Cundinamarca. La última acción la realizamos el pasado sábado 2 de noviembre en nuestra sede del barrio Santa Isabel en Bogotá.

Quien dese hacer parte de este proyecto puede comunicarse al correo saulomon@gmail.com o al celular 301 422 88 10
 — con 
** Presidente del Observatorio Latinoamericano SOLDEAMÉRICA
Presidente de la Confederación COLOMBIAMUTUAL
Gerente de la Asociación Mutual EMPRENDER
Director Académico de la Fundación Educativa FUNGESTAR
Director de la Revista Virtual SOLDEAMÉRICA

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